Compartir
Publicidad

Las 39 cosas que tienes que saber el día que descubres que estás embarazada

Las 39 cosas que tienes que saber el día que descubres que estás embarazada
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

En el momento en que descubres que estás embarazada comienzan a surgir un montón de dudas, temores y preocupaciones que girarán en torno a tu salud y a la de tu bebé. Quieres saber más y conocer todos los detalles de la etapa que comienzas, pero a veces tanta información puede resultar abrumador.

Por eso, hemos querido resumir en esta práctica guía los principales aspectos que debes tener en cuenta a lo largo de tu embarazo, y que van desde un mejor conocimiento de tu cuerpo, sus cambios y sus cuidados, hasta los principales sentimientos que experimentan la mayoría de embarazadas.

1. Ácido fólico: impresicindible

La primera recomendación que dan los médicos cuando comienzas a buscar un embarazo es la suplementación con ácido fólico, que deberás mantener a lo largo de toda la gestación. El suplemento farmacológico, junto con una dieta rica en esta vitamina ayuda a prevenir defectos del tubo neuronal en el recién nacido, tales como anencefalia, encefalocele y espina bífida.

2. ¿Fumas? Ha llegado el momento de dejarlo

Fumar durante el embarazo entraña varios riesgos para la salud, tanto de la madre como del bebé, además de aumentar las probabilidades de muerte súbita del lactante. Así que si tú o tu pareja sois fumadores, lo mejor es dejar el tabaco antes de plantearos tener un hijo, pero si esto no fuera posible, el embarazo debe ser el momento de dejarlo.

3. Ni una gota de alcochol

El alcohol, por poco que sea, atraviesa la barrera placentaria en minutos y se fija al líquido amniótico y a los tejidos fetales, provocando efectos muy graves en el bebé, como anomalías faciales, defectos congénitos o trastornos auditivos, visuales o del enguaje, entre otros. Por eso, en el embarazo no hay que beber ni una sola gota de alcohol.

4. Revisa tu calendario de vacunación

Cuando planificas el embarazo es fundamental revisar tu estado de vacunación y asegurarte de que estás protegida frente a las principales enfermedades, como rubeola, paperas, sarampión o varicela. Pero además, durante el embarazo se recomienda la vacunación contra la gripe y la tosferina, ambas seguras para madre y bebé.

5. Anota en tu agenda los controles médicos

Los controles con el ginecologo y la matrona durante el embarazo son fundamentales para cuidar tu salud y el correcto desarrollo de tu bebé, así que ¡no te saltes ninguno! El médico te irá informando en cada visita de los pasos a seguir, las analíticas de sangre y ecografías que deberás realizarte, así como otras pruebas complementarias (estreptococo, medición del pliegue nucal, curva de glucosa...)

6. ¿Has oído hablar del citomegalovirus?

La enfermedad por citomegalovirus (también conocida como "enfermedad del hermano mayor") es muy común entre los niños pequeños, causando un cuadro benigno que puede incluso pasar desapercibido. Sin embargo, si la madre embarazada se contagia, el riesgo para el bebé puede llegar a ser muy grave. Así que, si no te han hablado ya de ello en tus controles rutinarios, pide a tu médico o matrona que te informe sobre las medidas básicas de prevención.

7. No te automediques

Cualquier medicamento, tanto los que se venden con receta como los que no (por ejemplo, el paracetamol o el ibuprofeno), así como preparados de herbolario o fitoterapia podrían dañar al bebé, por lo que no debemos tomar nada sin recomendación médica. Si tienes alguna dolencia o malestar, no te automediques y pide consejo a un profesional.

8. ¿Cuánto dura un embarazo?

Cuanto te enteras de que estás embarazada probablemente comiences a echar cuentas para saber de cuántos meses estás o cuándo darás a luz. Lo primero que debes saber es que el embarazo se cuenta en semanas y no en meses, su duración total es de 40 (aunque a partir de la 37 ya se considera que el bebé está a término) y se distribuye en tres trimestres.

9. ¿Cómo saber si mi embarazo es de riesgo?

Una de las principales preocupaciones de cualquier mujer es que su embarazo no transcurra con normalidad, o lleve aparejados una serie de riesgos o complicaciones. En algunas ocasiones estos riesgos se ven en los primeros controles médicos (enfermedades previas al embarazo, sobrepeso, embarazo múltiple...), pero en otras pueden surgir a medida que avanza la gestación (diabetes gestacional, preeclampsia, eclampsia...). Si es tu caso, confía en tu ginecólogo; él te indicará el mejor tratamiento a seguir.

10. Así se desarrolla el bebé

El desarrollo del feto en el útero materno es algo maravilloso, y pocas embarazadas pueden resistirse a saber lo que está ocurriendo en su interior, y cómo su bebé va creciendo y desarrollándose semana a semana.

11. Movimientos del bebé: signo de bienestar fetal

Lo habitual es que los primeros movimientos se sientan en torno a la semana 20 (antes, si no es la primera gestación), aunque esto puede variar de una mujer a otra. Es importante que la mamá sepa cómo y cuándo se mueve el bebé a lo largo del embarazo, ya que de esta forma puede saber si está creciendo correctamente. En caso de ausencia prolongada de movimientos o disminución brusca de los mismos, hay que acudir de inmediato a urgencias.

12. El aborto natural, la pesadilla de toda embarazada

Sufrir un aborto natural (aquel que se produce antes de la semana 20 de embarazo) es el principal temor de cualquier embarazada, y aunque en muchas ocasiones es algo inevitable, es importante tener en cuenta los factores de riesgo asociados, así como las señales que deben ponernos en alerta para acudir de inmediato al hospital.

13. Parto prematuro, la pesadilla del último trimestre

Tener un parto prematuro es otra de las grandes preocupaciones durante el embarazo, ya que las secuelas que puede surfrir el bebé pueden ser importantes según el tiempo de gestación que tenga. Aunque no siempre se puede evitar que el parto se presente antes de la fecha estimada, sí existen algunos factores de riesgo que podrían desencadenarlo, y es importante conocerlos para estar alertas.

14. Así debes cuidar tu alimentación

Una alimentación sana y equilibrada durante el embarazo resulta fundamental, tanto para mantener la salud de la embarazada y la de su futuro bebé, como para prevenir posibles complicaciones. Recuerda los consejos expertos de realizar varias comidas al día en pequeñas cantidades, así como de satisfacer los antojos con alimentos saludables.

15. No tienes que comer por dos

El metabolismo de la embarazada es sabio y funciona de tal manera que no es necesario "comer por dos", como algunas personas creen. Por el contrario, aumentando sin control las cantidades de comida, aumenta también nuestro peso por encima de las recomendaciones, así como complicaciones asociadas, tales como diabetes gestacional, preeclampsia y enfermedades cardiacas en el bebé.

16. Comer de todo, menos de esto

Durante el embarazo existen una serie de alimentos conflictivos o de riesgo que debemos evitar, pues pueden elevar las cantidades de mercurio en el organismo, provocar infecciones con graves consecuencias para el desarrollo y salud del bebé (tales como toxoplasmosis, listeriosis), o causar alergias e intoxicaciones alimentarias en la madre con conseccuencias también para el feto (tales como anisakis o salmonelosis).

17. La hidratación también es importante

Mantenernos correctamente hidratadas durante el embarazo es otro de los puntos imprescindibles que debemos tener en cuenta, y es que el 70 por ciento de las embarazadas desconoce que las necesidades de líquido en el periodo de gestación aumentan y es muy importante que sean cubiertas.

18. ¡Ojo con la seguridad en carretera!

Tanto la DGT como la Asociación Española de Matronas insisten en la importancia de usar correctamente el cinturón de seguridad durante el embarazo, ya que es frecuente llevarlo mal colocado y poner en riesgo la integridad física de la madre y el bebé en caso de accidente o frenazo brusco. Igualmente, hay que tener en cuenta el momento más idóneo para viajar, así como otros consejos que pueden hacer más cómodos y seguros los trayectos por carretera.

19. En el embarazo, la boca se resiente: cuídala

El embarazo aumenta las probabilidades de padecer caries y enfermedades periodontales, por lo que los odontólogos recomiendan realizar una revisión completa de la boca en el momento en que se conoce el embarazo. Igualmente, si estás en tratamiento de ortodoncia en el momento en que te quedas embarazada, es importante que lo comuniques lo antes posible al especialista.

20. ¿Puedo hacerme una radiografía?

La exposición a Rayos X durante el embarazo causa una gran preocupación, ya que altas radiaciones son perjudiciales para el feto, especialmente en las primeras semanas. Igualmente, si estás buscando embarazo o crees que puedes estar ya embarazada, es importante notificarlo antes de hacerte una radiografía, para que el médico valore si es realmente necesaria o puede ser reemplazada por otra prueba menos agresiva

21. El deporte es fundamental: ¡en marcha!

Si hacías ejercicio físico antes de quedarte embarazada, no hay motivo para no continuar practicándolo durante la gestación, a no ser que el médico idique lo contrario. Y si no lo practicabas con anterioridad, el embarazo es buen momento para comenzar a hacerlo, siempre de manera suave y siguiendo las recomendaciones de los expertos. Y es que nadar, hacer yoga, pilates o simplemente caminar tiene múltiples beneficios para tu salud.

22. El sueño cambia durante el embarazo

El embarazo puede provocar diversas alteraciones en el sueño, tales como ronquidos, síndrome de piernas inquietas, excesiva somnolencia, o insomnio. Igualmente, a medida que avanza la gestación también es frecuente dormir peor, no encontrar la postura adecuada o tener pesadillas y sueños recurrentes. El descanso en el embarazo es fundamental, por lo que si tienes cualquier problema consulta con tu médico para intentar encontrar una solución.

23. Tendrás más calor del habitual

La temperatura del cuerpo durante el embarazo aumenta de manera natural, al igual que la sudoración. Y aunque estas peculiaridades se hacen más evidentes en los meses de verano, no te extrañe si en pleno invierno deseas deshacerte del abrigo o te entra un sofoco incontrolable. ¡Son las hormonas!

24. Tu vista sufrirá pequeños cambios

Los cambios hormonales de las mujeres embarazadas son los responsables de una mayor sequedad ocular, de cambio de graduación, visión borrosa e hinchazón en los párpados. Por eso, es importante no descuidar tu salud visual, sobre todo si usas lentes de contacto o tienes riesgo de sufrir hipertensión arterial o diabetes gestacional.

25. Tu olfato se alterará

Las hormonas del embarazo también pueden alterar tu olfato, debido a que las membranas de las fosas nasales se irrigan con más sangre. Esto te hará detectar cualquier tipo de olor, y algunos incluso podrían provocarte nauseas o rechazo. También es habitual padecer rinitis crónica o hemorragias nasales.

26. Cuida tu piel, estará especialmente sensible

Es importante tener en cuenta cómo va a cambiar tu piel durante el embarazo, y seguir una serie de consejos para mantener la dermis lo más saludable posible. Cloasma, estrías, manchas, picores en la piel, acné... poco a poco irás familiarizándote con todos estos términos y aprendiendo a tomar las debidas precauciones.

27. Estos son los cambios que notarás en los pechos

Uno de los principales síntomas de embarazo suele ser el dolor en los pechos, que algunas mujeres también describen como tirantez, sensibilidad, hormigueo o hinchazón. También es frecuente que el pezón y la areola se agranden y oscurezcan, así como la aparición de venas azuladas y calostro. Todos estos cambios son normales, aunque conviene consultarlo siempre con tu ginecólogo o matrona.

28. Problemas digestivos, molestos y habituales

Gases, estreñimiento, ardor de estomago, hemorroides, vómitos, digestiones lentas y pesadas... son algunos de los problemas digestivos que se presentan en el embarazo. Algunos, como los vómitos o náuseas, surgen en el primer trimestre y otros van apareciendo a medida que avanza la gestación. Hábitos saludables a la hora de comer, el ejercicio físico, la hidratación y el consumo de ciertos alimentos, pueden convertirse en grandes aliados para minimizar estas molestias.

29. Es probable que tus pies se hinchen

La retención de líquidos es algo muy común durante el embarazo, y una de sus más incómodas consecuencias es la hinchazón de pies y tobillos. Aunque no reviste gravedad ni es peligroso, los síntomas son muy molestos por lo que es recomendable llevar a cabo masajes drenantes, beber mucha agua, caminar y practicar ejercicios sencillos con los pies.

30. Problemas circulatorios más comunes

También son comunes los problemas de circulación durante el embarazo, debido al aumento de volumen sanguíneo del cuerpo de la madre. Esto puede provocar la aparición de varices en piernas, labios de la vulva y ano (hemorroides), que se pueden ir acrecentando a medida que avanza la gestación. La práctica de ejercicio físico ayudará a mejorar la circulación.

31. Necesidad de orinar con frecuencia

Durante el primer y tercer trimestre de la gestación surge la necesidad de orinar con frecuencia, debido al aumento del volumen de líquidos en el organismo, y a la presión que ejerce el útero sobre la vejiga (que también puede provocar episodios de pérdidas leves de orina). Todas estas situaciones son normales, pero en caso de duda consulta con tu médico ya que la infección urinaria (frecuente durante el embarazo), también se asocia a la necesidad urgente de micción.

32. Ciática y calambres musculares

La ciática y los calambres en ingles, piernas y pies son dos de los problemas musculares que con más frecuencia se presentan en el embarazo. El correcto descanso, la higiene postural, el ejercicio físico y los estiramientos, así como ciertos alimentos ricos en potasio (plátano, kiwi) y magnesio (hortalizas de hoja verdes), pueden ayudar a prevenirlos.

33. Un humor cambiante

Las hormonas del embarazo son las responsables de vivirlo como si de una montaña rusa de emociones se tratara. Y es que tan pronto estamos ilusionadas y pletóricas, como tristes y asustadas. También es normal volverse más sensible y percibir las cosas con mayor intensidad, así como experimentar cambios repentinos de humor. Aunque todo ello entra dentro de la normalidad, si crees que necesitas ayuda profesional no dudes en hablaro con tu médico.

34. Síndrome del nido, esa necesidad de limpiar tu hogar

¿Estás embarazada y te ha dado por poner la casa patas arriba? Tranquila, es el síndrome del nido o instinto del nido, un impulso irrefrenable de limpiar y poner en orden tu hogar para la llegada del bebé. Esta ráfaga de energía, que suele darse en el tercer trimestre de la gestación, es algo absolutamente normal, pero debes seguir una serie de consejos para sobrellevarlo sin riesgo para tu salud ni la de tu bebé.

35. ¿Cómo será mi bebé?

En el momento en que nos quedamos embarazadas es inevitable preguntarse ¿cómo será nuestro bebé?: ¿qué color de ojos tendrá?, ¿cómo serán sus rasgos faciales?, ¿a quien se parecerá?... En nueve meses tendremos la respuesta, pero ya os avisamos de que la naturaleza y la genética pueden llegar a ser muy caprichosas.

36. El parto, un momento de grandes dudas

A medida que el embarazo avanza, los miedos, dudas e incertidumbres en torno al momento del parto se van acrecentando. Es recomendable elaborar un plan de parto, y hablar con tu médico o matrona acerca de todas tus dudas y el tipo de anestesia o analgesia a utilizar. Igualmente, puede ser de gran utilidad hacer un cursillo de preparación al parto donde te enseñarán técnicas de relajación y respiración, así como cuidados de la última etapa del embarazo y del recién nacido.

37. Elabora una lista de imprescindibles para tu bebé

Algunas mujeres empiezan a comprar cositas para sus bebés desde que saben que están embarazadas, y otras esperan a hacerlo a medida que la fecha de parto se acerca. Sea como sea, es conveniente elaborar un listado de imprescindibles para la llegada de tu bebé, que incluya desde la ropa y otros básicos para llevar al hospital, hasta silla de coche, carrito de paseo o/y portabebé, cunas o cualquier otro accesorio que consideres importante.

38. Lactancia materna: lee e infórmate

Si has optado por alimentar a tu bebé con lactancia materna es recomendable que durante el embarazo te informes, leas artículos y libros de calidad y, a ser posible, visites grupos de lactancia donde veas a otras mamás dar el pecho a sus bebés. Porque a veces la lactancia puede presentarse con dificultades, pero si contamos con ayuda profesional e información previa, el camino puede ser mucho más llevadero.

39. Tranquila, lo harás muy bien

Pero si hay un miedo y una preocupación constante que sobresalga por encima de todos los demás durante el embarazo, es el miedo a ser buena madre: ¿sentiré "flechazo" al ver a mi bebé?, ¿sabré identificar sus necesidades?, ¿seré capaz de amarle tanto como a mi primer hijo?... Todas estas dudas emocionales son lógicas y normales, y puede ayudarte el compartirlas con otras embarazadas en grupos de crianza. Pero ante todo, tranquila, serás una madre maravillosa.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio