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El dolor de pechos en el embarazo, ¿es normal?
Embarazo

El dolor de pechos en el embarazo, ¿es normal?

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Como uno de los primeros síntomas en el primer trimestre, en el segundo trimestre o en la recta final, muchas mujeres tienen dolor de pechos en el embarazo, un dolor habitual y no preocupante si no va más allá impidiendo que llevemos nuestro ritmo diario habitual. Eso sí, incómodo es, y puede llegar a serlo mucho en algunos casos.

Vamos a ver qué podemos esperar del dolor de pechos en el embarazo, a qué se debe, quién los sufre más frecuentemente, cómo prevenirlo y en qué momentos a lo largo de los nueve meses podemos encontrarnos con él.

Primer síntoma de embarazo

Al inicio del embarazo la mujer ya puede experimentar cambios significativos en los pechos. Estos pueden ser tirantez, sensibilidad, hormigueo, hinchazón... Son molestias frecuentes en el primer trimestre, aunque luego suelen desaparecer. La extrema sensibilidad de los pechos en el primer trimestre puede provocar que la mujer sienta molestias o dolor si son estimulados en las relaciones sexuales, por lo que habrá de comunicarlo a su pareja.

Otros cambios en los senos no producen molestias, como son el oscurecimiento del pezón y areola (y agrandamiento), las venas azuladas que destacan bajo la piel... Lo que suele suceder es que el tamaño de los pechos empieza a aumentar (ya en el primer mes), como vemos en el punto siguiente.

Estas molestias y cambios en los pechos son más frecuentes si la mujer ya solía experimentar cambios en su ciclo menstrual. Por el contrario, los cambios se notan menos si la madre no es primeriza.

Aumento de tamaño de los pechos de la embarazada

El aumento de la cantidad de estrógeno y progesterona que se produce en el cuerpo de la mujer en esta etapa es el responsable del aumento del tamaño de los pechos y de los efectos secundarios como tirantez, dolor, sensibilidad... Los pechos continuarán aumentando de tamaño durante todo el embarazo, por lo que es probable que hayamos de revisar las tallas en varias ocasiones. Por suerte, la sensibilidad no es tan habitual en el segundo y tercer trimestre.

El tejido mamario materno puede aumentar unos 900 gramos durante el embarazo, por lo cual es primordial que aseguremos una buena sujeción, cambiando de talla de sujetador si fuera necesario. De este modo, evitamos que el dolor de los pechos aumente debido a una mala sujeción, a que se mueven más de la cuenta o están apretados... Los aros pueden llegar a ser incómodos en esta etapa, por lo que muchas mujeres irán más cómodas con sostenes sin aros.

En este sentido, también es importante para prevenir el dolor de pecho que nos mantengamos en un peso ideal, que no aumentemos demasiados kilos a lo largo de los nueve meses, lo cual redunda en la salud global de la embarazada. Para lograrlo, recuerda llevar unos hábitos saludables, con una dieta equilibrada y practicando ejercicio de manera habitual, así como llevando a la práctica una higiene postura adecuada.

Las mujeres de pecho pequeño notarán que estos no aumentan tanto de tamaño en los siguientes embarazos (suele sucederles a todas las mujeres, pero es más notable en las primeras), lo cual evitará el dolor debido a esta causa. Sí suele notarse el cambio en el tamaño de cara a la lactancia, una vez ha nacido el bebé.

Dolor pechos embarazo

Un bulto en el pecho

A algunas mujeres durante el embarazo les sale una molesta protuberancia (en uno o los dos pechos) debido a que se obstruyen los conductos de la leche. Y es que, aunque aún faltan meses para amamantar al bebé, los pechos se van preparando para ello (y los cambios que hemos mencionado anteriormente son producto de esta preparación).

Si un galactóforo o conducto de la leche se obstruye, puede salir un bulto en el pecho, rojizo, doloroso al tacto. Estos bultos son más comunes a partir del segundo hijo.

Lo que podemos hacer para evitar este dolor es dejar caer agua templada en la ducha sobre la zona afectada o ponerse compresas calientes. Unos suaves masajes también podrían ayudar a despejar el conducto mamario en unos días (como sucede en el caso de las obstrucciones con la lactancia). Los sujetadores con aros que presionan la zona afectada no se recomiendan.

Si la protuberancia no se va y sigue doliendo, consulta al ginecólogo. Recuerda que la búsqueda de bultitos sospechosos, con autoexploración de las mamas periódica recomendada para toda mujer, debería continuar en el embarazo.

Finalmente, recordemos que la pesadez o una sensibilidad anormal en los pechos es un síntoma bastante común a lo largo de la primera etapa del embarazo. Después, suelen ser más comunes las molestias derivadas del aumento de tamaño de los senos. En cualquier caso, has de saber que cierto dolor en los pechos durante el embarazo es normal y no debes preocuparte a no ser que las molestias sean intensas o aparezcan bultos que no se van.

Fotos | iStock
En Bebés y más | Molestias en el embarazo: hinchazón y dolor en los pechos, Cambios y cuidados de los pechos

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