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"Todos los cuerpos de las madres son reales": mi reflexión sobre por qué debemos dejar de juzgarnos por nuestro aspecto físico

"Todos los cuerpos de las madres son reales": mi reflexión sobre por qué debemos dejar de juzgarnos por nuestro aspecto físico
Sin comentarios

"¡Has engordado desde la última vez que te vi!", "¡Uy, estás más delgada!", "¡Fíjate, a esa mujer no le sienta nada bien el bikini!"... Seguro que todas hemos escuchado o pronunciado alguna vez este tipo de comentarios, y probablemente sin ninguna intención de herir. Y es que las críticas a los cuerpos de las mujeres se suceden constantemente, y en el momento en que nos convertimos en madres se multiplican, volviéndose una constante en nuestro día a día.

Además, siempre he creído que ciertos titulares de prensa tampoco ayudan, ya que acaban convirtiendo el cuerpo de la mujer famosa recién dada a luz en centro de todas las miradas, críticas y debates sociales.

Mujeres, ¡dejemos de juzgarnos por nuestro aspecto físico! Todas nosotras tenemos un "cuerpo real", y no hay dos cuerpos iguales. Tampoco unos son mejores o peores que otros; simplemente, cada una somos como somos.

Los kilos durante el embarazo

mujeres embarazadas

Aunque los comentarios acerca del aspecto físico de las mujeres se suceden desde que entramos en la adolescencia (y por desgracia son muchas las adolescentes que sufren acoso escolar por su cuerpo), me atrevería a decir que es en el mismo instante en que nos quedamos embarazadas cuando realmente comienza esta 'guerra' sin cuartel.

Palabras o comentarios en forma de dardos que se lanzan con total impunidad, como si cualquiera -conocidos y extraños- tuvieran derecho a juzgar y opinar sobre un cuerpo que no es suyo. Desde los kilos que engordas, hasta el tamaño o forma de tu barriga. Todo es susceptible de ser criticado.

Es cierto que en general, los profesionales insisten en la importancia de cuidar el peso durante el embarazo, pero cada mujer tiene unas circunstancias personales que el resto desconocemos, por lo que los kilos que engorda o deja de engordar no deberían ser objeto de conversaciones, salvo que ella así lo decida.

Tampoco es de recibo tener que aguantar comentarios sobre el tamaño de la barriga, que si no eres primeriza quizá te den igual, pero si lo eres pueden llegar a preocuparte mucho: "me han dicho que tengo la tripa muy pequeña, ¿mi bebé se estará desarrollando bien?"

En mis tres embarazos viví justamente lo contrario: engordé bastante y tenía barrigas monumentales, así que el tercer trimestre me lo pasaba dando explicaciones a la gente del por qué de mis kilos ("pues a mí me dijeron que no podía pasarme de 9 kilos, ¿por qué tú has cogido más?", me preguntaban constantemente) y aclarando que no esperaba gemelos sino un único bebé, a pesar de que el interlocutor (generalmente un desconocido) seguía insistiendo entre risas que tenía otro bebé oculto en la tripa que no se había visto.

El cuerpo postparto y los "cuerpos reales"

Y por fin llega el ansiado momento en que das a luz a tu bebé, y tu amiga "graciosa" te hace el típico comentario (carente de toda gracia): "¡menuda tripa se te ha quedado. ¿Estás segura de que no hay otro dentro?". Risas por un lado y total estupefacción por otro.

Poco a poco vas avanzando en el postparto, volcada al 100% en el cuidado de tu bebé, su alimentación y tu recuperación física. Para unas, esa "recuperación" consiste en volver a hacerse con el control de su propio cuerpo, liberarse de la retención de líquidos, dormir en la posición que desean o sentir por fin alivio en la zona sacra y lumbar.

Para otras mujeres, la "recuperación" no llega hasta que se miran en el espejo y logran reconocer el cuerpo que tenían antes de quedarse embarazadas. Y para ello deciden dedicar parte de su tiempo a ejercitarse con el fin de recuperar su figura.

Pero entre unas y otras hay múltiples matices; tantos, como cuerpos existen. Unas, jamás lograrán liberarse de los kilos que ganaron en el embarazo, otras, además, aumentarán de peso durante la lactancia, y otras recuperarán su peso original en un abrir y cerrar de ojos.

También las hay que lucirán por siempre profundas estrías en su piel, y otras que por genética no tendrán ni una. Para unas, la tripa postparto es la señal de que han dado vida y la lucirán con orgullo, pero para otras es incómoda y les cuesta verse con ella...

Y yo me pregunto: ¿acaso no son todos ellos "cuerpos reales"? ¿Por qué nos empeñamos en criticar a unas y a otras como si solo hubiera una única forma de hacer las cosas o un único patrón corporal?

Mi experiencia con kilos de más y kilos de menos

cuerpo postparto

Yo misma he vivido diferentes situaciones durante mis postpartos, y en los tres he recibido comentarios poco apropiados.

Tras dar a luz a mi primer hijo tardé mucho tiempo en recuperar el aspecto físico que tenía antes del embarazo, y los kilos de más me acompañaron durante dos años. Pero físicamente me encontraba genial, mi alimentación era muy saludable y estaba tremendamente feliz con mi bebé, así que abracé de buen grado ese cambio físico que la maternidad trajo consigo.

Pero es curioso como a pesar de estar satisfechas con nuestro cuerpo, en muchas ocasiones el entorno familiar y de amigos no parece estarlo, y no tardan en hacértelo saber

En mi caso particular me tocó lidiar con comentarios que me recalcaban lo "gordita que me había quedado tras el parto" (como si emplear diminutivos restara veneno a ciertas frases), e incluso en alguna ocasión tuve que aclarar que no volvía a estar embarazada, porque hubo hasta quien me dio la enhorabuena.

Curiosamente, con mis otros dos hijos viví lo contrario, y tras dar a luz comencé a perder peso de forma rápida y sin apenas esfuerzo. Tanto fue así, que también me llovieron comentarios que con, cierto rintintín, aseguraban que "no tenía cuerpo de madre de tres hijos" (y yo me preguntaba, ¿cómo es el cuerpo de una madre de tres hijos?), o que "lo mío no era normal".

Pues "lo mío" tras mi segundo y tercer embarazo fue "tan normal" como lo fue tras dar a luz a mi primer hijo.

Ahora no tengo un cuerpo "menos real" que el que tenía hace diez años, y al igual que me dolía entonces que mis kilos de más fueran criticados, también me duele ahora que prácticamente tenga que pedir disculpas por pesar lo que peso y justificar a cada momento que "como bien, pero no engordo" (porque tristemente a las mujeres delgadas también se nos cuestiona nuestra alimentación, dando por hecho muchas veces que no comemos suficiente).

¿Las famosas deberían dar ejemplo con sus cuerpos?

cuerpos reales

Y para terminar mi reflexión me gustaría centrarme en otro punto que también capta a veces mi atención: los cuerpos de las celebrities y mujeres famosas.

Las redes sociales tienen cosas maravillosas, pero a veces también sacan lo peor del ser humano y amparándose en el anonimato llegamos a decir cosas realmente hirientes. Esto es algo que vemos con frecuencia en el caso de mujeres famosas que acaban de convertirse en madres.

Hay quien considera que en el momento en que su imagen es pública deben saber aceptar todo tipo de comentarios. Pero personalmente creo que a la hora de manifestar una opinión no todo vale, y al igual que me parece indignante que se critique a una famosa por dar el pecho en público, también me lo parece que se juzgue si le apetece maquillarse o no después de dar a luz, ejercitarse en el gimnasio o lucir su cuerpo en bikini pocos días después de parir.

Muchos creen que por tener millones de ojos puestos en ellas, las mujeres famosas deberían cuidar lo que muestran públicamente, pues pueden contribuir a la idea de que hay que tener un cuerpo perfecto semanas, o incluso días después de dar a luz.

Pero aunque siempre agradeceré que haya celebrities que muestren esta cara del postparto, también creo que las que deciden recuperar su figura en tiempo record deben ser igualmente respetadas y no juzgadas. Además, todos sabemos que muchas de estas mujeres viven de su imagen (actrices, modelos, bailarinas...), por lo que recuperarse cuanto antes llega a formar parte de su trabajo, por así decirlo.

En cualquier caso, jamás he visto un debate en un programa de televisión o red social acerca del cuerpo que se le queda al hombre tras convertirse en padre. Me direis que es totalmente absurdo, ¿verdad? Pues ¿por qué no lo vemos igual en el caso de la mujer?

Por favor, dejemos de criticarnos unas a otras, de compararnos continuamente y de convertir nuestros cuerpos en objeto de conversación (especialmente cuando lo hacemos delante de los hijos, pues el ejemplo que les estamos dando es terrible).

Seamos felices y vivamos de acuerdo a aquello que nos haga sentir bien, cuidándonos física y mentalmente. Porque nuestro cuerpo es único, es maravilloso y es real; sea como sea.

Fotos | iStock

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