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Molestias en el segundo trimestre de embarazo

Molestias en el segundo trimestre de embarazo
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Como comentábamos en el post anterior, el embarazo es maravilloso, pero en mayor o menor medida todas las embarazadas sienten en algún momento ciertas molestias ocasionadas por los cambios en su organismo.

Después de conocer las del primer trimetrestre de embarazo, avanzamos hacia las molestias en el segundo trimestre de embarazo.

Es, según dicen, y en mi caso lo fue, la mejor etapa del embarazo. La mayoría de las molestias de las primeras semanas desaparecen o al menos remiten, y aún no hacen presencia las ocasionadas por el excesivo peso y volumen de la tripa.

Sin embargo, en el segundo trimestre de embarazo la mujer también puede sufrir algunas molestias, como por ejemplo, ciática, estreñimiento, hemorroides, calambres y palpitaciones.

Ciática

A partir del segundo trimestre es habitual que la embarazada sufra de ciática. Es un dolor intenso en la parte baja de la espalda que se produce al inflamarse el nervio ciático. Es un dolor que se extiende hacia abajo por la parte trasera del muslo y se ramifica detrás de la rodilla hasta el pie. Puede aparecer en un solo lado en los dos.

Es provocado por la distensión de los ligamentos de la zona producidos por una hormona segregada en el embarazo llamada relaxina.

Para combatir la ciática, lo más recomendable es practica ejercicio, controlar el aumento de peso, hacerse masajes y evitar las malas posturas. Cuando el dolor aparece, colocar calor seco en la zona.

Calambres

Son contracciones musculares involuntarias y dolorosas que aparecen con mayor intensidad en las piernas, especialmente en pantorrillas y pìes. Suelen aparecer cuando estás durmiendo o tumbada, que es cuando el retorno venoso es más lento.

En este caso también es la acción de las hormonas la culpable de los calambres, ya que afectan al sistema circulatorio ablandando las paredes de los vasos sanguíneos y dificultando el retorno venoso y linfático. El estancamiento de líquidos en las piernas es lo que causa los molestos calambres.

Para prevenirlos se aconseja consumir alimentos ricos en potasio (plátano, kiwi) y magnesio (hortalizas de hoja verdes), practicar ejercicio moderado, masajes y realizar suaves estiramientos antes de acostarte.

Si los calambres son muy intensos y frecuentes, lo mejor es consultarlo con el médico, ya que puede ser síntoma de un problema más grave como una trombosis venosa.

Estreñimiento

La mitad de las embarazadas sufren estreñimiento en algún momento del embarazo. Es un trastorno que puede aparecer a partir del segundo trimestre provocado porque las hormonas ralentizan los movimientos de los intestinos. En las mujeres que ya lo sufrían antes del embarazo, el problema puede incluso agravarse.

Lo más efectivo es beber mucha agua, así como aumentar el consumo de fibra (frutas, verduras y cereales integrales) y practicar ejercicio de forma habitual.

Un truco natural: dejar en remojo por la noche varias ciruelas y albaricoques secos. Por la mañana beber el líquido y comer la fruta mezclada con yogur.

Hemorroides

Asociadas en gran medida al estreñimiento, las hemorroides pueden aparecer hacia el segundo trimestre de embarazo, más probablemente hacia la segunda mitad.

Es un trastorno circulatorio provocado por la dilatación de la venas, que sumado al estreñimiento produce un aumento de la presión en los vasos rectales, haciendo que aparezcan las hemorroides. Pueden producir picor o dolor, en algunos casos un dolor muy intenso, e incluso a veces sangrar.

Así como una alimentación rica en fibra para evitar el estreñimiento, cuando aparecen las dichosas hemorroides, las puedes aliviar con baños de asiento de agua fría, no retrasar ir al baño cuando sientas ganas y limpiar bien la zona después de ir.

Palpitaciones y taquicardia

Si bien pueden hacer aparición desde el primer trimestre, se vuelven más acentuadas hacia el segundo trimestre. El incremento del flujo sanguíneo hace que el corazón deba trabajar a marchas forzadas, pudiendo ocasionar pequeñas alteraciones en su funcionamiento como palpitaciones o taquicardia.

El estrés también contribuye a sufrir palpitaciones, así como realizar esfuerzos, con lo cual el remedio está en llevar una vida lo más tranquila posible. También practicar ejercicio, dormir de lado, practicar técnicas de relajación y respiración.

Foto | Emery Co Photo en Flickr

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