Cómo evitar que la cabeza del niño caiga hacia adelante o hacia el lado cuando se queda dormido en la silla del coche

Cómo evitar que la cabeza del niño caiga hacia adelante o hacia el lado cuando se queda dormido en la silla del coche
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Cuando viajamos por carretera y nuestro hijo se queda dormido en su silla, suele ser habitual que su cabecita se descuelgue hacia adelante o hacia el lado, dando tumbos con cada bache o curva, y pudiéndole ocasionar molestias en el cuello.

Con el fin de evitar incomodidades durante el trayecto, muchos padres recurren a dispositivos para sujetar la cabeza del niño e impedir que caiga, pero ¿es una práctica segura? ¿Hay algo que podamos hacer para mejorar su postura? Aclaramos todas las dudas en este artículo.

¡Mucho cuidado con los dispositivos no homologados!

Bandas que sujetan la frente del niño contra el respaldo de la silla impidiendo que la cabeza se descuelgue, sujetacabezas laterales, cuñas para reclinar la silla... son varios los productos que encontramos en el mercado que ofrecen soluciones a este problema tan común cuando viajamos en carretera. Pero, ¿cualquier accesorio es seguro?

Para empezar, debemos tener en cuenta la importancia de garantizar la seguridad del niño cuando viaja en coche, utilizando dispositivos homologados y nunca emplear ningún accesorio que pueda interferir en el correcto funcionamiento de la silla ni en el movimiento que el cuerpo debería hacer en caso de desaceleración brusca o impacto.

En este sentido, desde Fundación Mapfre nos advierten del peligro que puede suponer que el niño viaje con la cabeza completamente erguida y sujeta, pues en caso de frenazo se impide el movimiento natural hacia delante del cuello y la cabeza, pudiendo ocasionar lesiones graves. Además, también hay riesgo de que el dispositivo se escurra y quede a la altura del cuello, provocando lesiones incluso mortales.

Por eso, los expertos en seguridad vial de Mapfre aconsejan "ser muy exigentes" en la compra de este tipo de dispositivos, y asegurarnos no solo que están homologados, sino que son adecuados para la silla de nuestro hijo

"Existen en el mercado diversos accesorios y dispositivos que prometen mantener una postura correcta de la cabeza en el caso de que los niños se queden dormidos en el coche. La oferta es variada, pero nos podemos encontrar con multitud de esos dispositivos que, como poco, se encuentran en una situación de 'alegalidad'. Esto significa que son dispositivos que pueden no cumplir con parte de las normativas y, por lo tanto, deben ser evitados".

"La mayoría de los accesorios que se venden en establecimientos generalistas, excepto si indican lo contrario, no han sido homologados según la normativa europea ECE R44/04 o ECE R129, por lo que su seguridad no puede garantizarse" - podemos leer en este artículo sobre la seguridad de los complementos para que los niños viajen cómodos.

"Lo procedente es evitar cualquier riesgo y adquirir estos accesorios y dispositivos en la tienda original de la marca de sillas infantiles para coche. De esta forma no solo estará homologado, sino que será compatible con la seguridad de la silla".

Así pues, los expertos aconsejan adquirir exclusivamente aquellos productos que cuenten con certificados oficiales y que estén recomendados por el propio fabricante, pues solo así podremos garantizar que los dispositivos no perjudicarán la seguridad del niño en carretera ni afectarán al buen funcionamiento de la silla en la que viaje.

La inclinación de la silla ayuda a mantener la correcta postura de la cabeza

sillas del coche

La mejor opción para procurar una postura correcta cuando el niño vaya en su sillita es jugar con la inclinación de la misma, siempre teniendo en cuenta las necesidades fisiológicas del peque, las características de la silla y las recomendaciones del fabricante.

En este sentido, algunas marcas de silla permiten varias posturas de reclinado del respaldo para procurar una mayor comodidad al niño, y otras venden también cuñas o adaptadores de inclinación para instalar en el asiento. Pero es importante seguir siempre las recomendaciones del fabricante, y tener en cuenta que una inclinación excesiva de la silla podría resultar perjudicial en caso de accidente, tal y como advierten desde Fundación Mapfre.

Además, en el caso de bebés que viajan en un Grupo 0 hemos de ser muy cuidadosos con el reclinado de su silla y la postura en la que viajan, pues debido al bajo tono muscular, su cabecita tiende a caer hacia adelante con mayor facilidad que en niños más mayores, pudiendo obstruir las vías aéreas por asfixia postural. De ahí la importancia de realizar trayectos cortos o paradas frecuentes cada hora y media o dos horas como máximo.

¿Y si la silla no puede reclinarse?

Pero en el caso de las sillas del Grupo II/III que ya se colocan a favor de la marcha, la inclinación del respaldo no siempre es posible, y cuando sí lo es, los grados de reclinado son muy escasos, ya que su respaldo va directamente apoyado contra el respaldo del asiento del coche. Por ello, suele ser más frecuente que la cabeza del niño se descuelgue cuando viaja en estos sistemas de retención infantil.

En estos casos, los expertos aconsejan optar por sillas que tengan unas buenas orejas laterales, que además de ofrecer una mayor protección en caso de impactos laterales, ofrezca también un mayor confort.

No obstante, además de ajustar la anchura del reposacabezas, siempre que la silla lo permita (consultar el manual del fabricante) intentaremos aumentar su grado de inclinación para que la cabeza caiga hacia atrás cuando el niño se quede dormido, en vez de colgar hacia adelante.

Desde Fundación Mapfre también recomiendan el uso de cojines cervicales que ayuden a mantener el cuello en una postura adecuada, evitando las sacudidas de la cabeza y el dolor provocado por las malas posturas. Pero es importante elegir cojines de buena calidad, fabricados en materiales hipoalergénicos y que permitan hincharse a la medida o acoplarse al cuello del pasajero de manera personalizada.

Pero además de estos consejos, los expertos nos recuerdan que la mejor forma de proteger el cuello, la cabeza y la espalda del niño es viajando a contramarcha el mayor tiempo posible o al menos hasta los cuatro años, siempre en sillas homologadas a la talla y peso del niño. Esta postura no solo garantiza una mayor protección en caso de accidente, sino también un mayor confort gracias a un grado óptimo de reclinado, acorde siempre a las recomendaciones del fabricante.

Fotos | iStock

Vía | Fundación Mapfre

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