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Cómo afrontar los problemas de conciliación en nuestra ‘nueva’ normalidad: hablamos con José Luis Casero, presidente de ARHOE

Cómo afrontar los problemas de conciliación en nuestra ‘nueva’ normalidad: hablamos con José Luis Casero, presidente de ARHOE
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Tras el anuncio de que las clases presenciales no se reanudarán hasta septiembre, los padres hemos comenzado a pensar cómo lidiar con la nueva situación, cuando podamos volver a salir para ir a trabajar con los niños en casa.

Pero los problemas para conciliar continuarán en verano, porque este año seguramente no podremos contar con los campamentos estivales ni con esos abuelos que siempre acuden al rescate durante los largos periodos de vacaciones escolares, ya que hay que protegerlos como grupo de población con más riesgo de contagio.

Además, hay que ir replanteándonos cómo organizarnos en septiembre si, como ha asegurado esta semana la ministra de Educación, Isabel Celaá, la mitad de la educación seguramente seguirá realizándose a distancia para solo el 50 por ciento de los niños ocupen las aulas y así mantener la distancia de seguridad necesaria para evitar al Covid-19.

José Luis Casero Gimón, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) nos explica qué medidas se pueden adoptar en los próximos meses para que los padres para poder conciliar familia y trabajo en la vuelta a la 'nueva' normalidad.

"Lo que hemos hecho durante el confinamiento no es ni teletrabajo ni conciliación"

Jos Luis

Antes de hablar de la nueva situación que nos plantea a los españoles a partir del próximo lunes, cuando comenzará la fase 1 de desconfinamiento, el presidente de ARHOE ha querido hablar de la situación actual en los hogares para que "la gente no confunda términos tan importantes como teletrabajo o conciliación".

Asegura que no hemos vivido ninguna de estas situaciones ya que se han dado bajo una situación que lo cambia todo: obligatoriedad y privación de libertad.

"El teletrabajo debe ser planificado, adaptado a la Ley de Protección de Datos, pactado en horarios y forma de organización con la empresa y con tecnología facilitada por ella".

Y añade que lo mismo ocurre con la conciliación, que en nada se parece a lo que estamos haciendo ahora que estamos todos juntos en casa.

"La conciliación obligatoria no es conciliar, sin derechos fundamentales, sin posibilidad de disponer del ocio o tiempo libre para hacer lo que uno quiera con los hijos o fuera del horario laboral. No se puede imponer la conciliación como una obligación de estar en casa con tu pareja y los niños. Eso no es conciliar".

José Luis Casero quiere que esto quede claro porque defiende el teletrabajo y teme que tras la cuarentena se demonicen estos términos.

"El teletrabajo y la conciliación han venido para quedarse y hay que estar preparados para lograr que funcionen"

Explica el experto, autónomo y padre de dos hijas de seis y diez años, que hay que pensar en las condiciones de todas las familias, para comprobar en qué casos sí es posible teletrabajar y en qué condiciones: "no solo hay que supervisar el tiempo sino también el espacio, porque no trabaja en las mismas condiciones, por ejemplo, una madre de dos hijos pequeños en un piso de 40 m2, que otra que está soltera o vive en una casa grande".

"Laboralmente las dos podrán alcanzar los mismos objetivos, porque el talento está ahí, aunque la disponibilidad sea diferente".

"Pero estas son algunas de las circunstancias que habrá que valorar de cara a la nueva realidad. Hay muchas más", explica.

"Tendremos que ser todos más comprensivos con las nuevas situaciones personales"

Teletrabajo

El presidente de ARHOE nos sugiere que realicemos un ejercicio de empatía para imaginarnos lo duro que tiene que estar encerrados en una casa, teletrabajando y cuidando de los niños y ayudándoles con los deberes, cuando no te llevas bien con tu pareja: "si el clima familiar es malo, pasar mucho tiempo juntos puede convertirse en un verdadero infierno, teniendo en cuenta que incluso cuando te llevas bien siempre surgen enfrentamientos aunque se superan mejor".

Es de la opinión de que el Gobierno no está pensando en los padres trabajadores a la hora de tomar medidas: "hay mucha improvisación, no se está bajando a la mini-sociedad ni se plantean situaciones a medio plazo".

No hay que obviar que aunque en España somos fuertes a nivel tecnológico respecto al resto de Europa, la crisis del Covid-19 nos ha demostrado que los somos a nivel de usuario pero no para teletrabajar y estudiar desde casa:

"Ahora que hemos aprendido la lección tenemos tiempo para prepararnos bien de manera profesional por si tenemos un rebrote de la pandemia en otoño, tal y como predicen los expertos e incluso si no ocurre, para cambiar nuestra forma de conciliar".

Eso exige un esfuerzo de formación por parte de las empresas, el colegio, las Administraciones públicas y las familias. Esa comprensión debe, según explica, extenderse también a la organización del trabajo en la nueva situación que vamos a tener. Esta son algunas de sus ideas:

  • Prioridad de los padres para poder elegir horarios laborales en la empresa y que se puedan compaginar con teletrabajo, turnos que se correspondan con el horario de clases de los niños... Para que sea posible debe contar con el visto bueno de la empresa y del resto de compañeros de trabajo que no tengan hijos pequeños.

  • Septiembre está a la vuelta de la esquina y el problema de conciliación ya es real, pero "aún hay tiempo para prepararse, así que es el momento de que el Gobierno empiece a trabajar con los expertos para buscar soluciones a un escenario que se presentará mañana".

  • Si una familia tiene varios hijos en el mismo colegio y va a haber diferentes turnos para asistir a clase de manera presencial, que el centro los coloque en el mismo horario para ayudar a los padres a conciliar.

  • Establecer horarios flexibles según las necesidades para que el teletrabajo no se extienda las 24 horas del día.

  • Readaptación de las costumbres en casa, porque pocos (por no decir ninguno) teníamos una casa preparada para convertirse en una oficina y aula.

  • Formar a profesores, alumnos y empleados en la tecnología necesaria. Si vamos a seguir con las clases online, debe establecerse un sistema de evaluación, de clases y programas que permitan un feed back que funcione. "Los padres tenemos que dejar de ser los profesores de nuestros hijos, hacer los deberes con ellos. Para eso hay expertos". Aún estamos a tiempo de adecuar plataformas para poder dar clases presenciales.

  • Terminar con la brecha digital. Facilitar el acceso a la tecnología a todos los niños, porque ni todos los padres tenemos los medios ni estamos capacitados para ayudar a nuestros hijos a usarla. Ese esfuerzo debe hacerlo el Gobierno, dotando de ordenadores, software y acceso a Internet a todas las familias, para que ningún niño se quede atrás por su situación económica.

Señala José Luis Casero lo mucho que le dolió escuchar a una mujer decir que iba a tener que dejar de trabajar para poder cuidar de sus hijos, porque esta tesitura puede plantearse bastante a menudo si las empresas no buscan soluciones para flexibilizar la jornada laboral.

"Si un trabajador tiene que elegir entre su familia o el trabajo, porque no puede conciliar, corremos el riesgo de crear una gran brecha social entre la gente con más recursos y menos. Y la empresa también pierde talento, porque ser mujer y madre no significa tener menos talento".
  • Formar a los directivos para que sepan dirigir a sus empleados en remoto, que aprendan a confiar en ellos y en su responsabilidad sin estar encima.

Cómo debe ser el teletrabajo

El presidente de ARHOE aboga por adoptar un modelo de organización del tiempo basado en las 4 D:

  • Disponibilidad (pero no permanencia en dedicación)

  • Dedicación a tu responsabilidad laboral

  • Desenganche

  • Descanso

Y añade que ahora hemos añadido otra D: "Deberes de los hijos"

Pero, aunque está a favor de que las empresas fomenten el teletrabajo, señala que este debe ser por turnos y para lograrlo las empresas son clave: "Hasta la crisis de la cuarentena solo un 3,5% apostaban por permitir el teletrabajo algún día a la semana. Esta situación va a variar a partir de ahora, pero tiene que ser de manera racional, no obligatoria y no optar por el teletrabajo siempre".

"El teletrabajo tiene un componente de relación personal muy importante, también psicológico y de ayuda a progresar en la carrera laboral. De ahí que sea importante que se priorice el talento a la dedicación, independientemente de ser hombre o mujer".

Alternativas para conciliar ya desde mañana

Conciliar

Hablamos de septiembre, pero la realidad es que los padres vamos a tener problemas para conciliar antes. El Gobierno apuesta por seguir teletrabajando mientras sea posible, aunque no todos los trabajos lo permiten y solo está previsto que regresen a las aulas a finales de mayo los menores de seis años siempre que los padres justifiquen que lo necesitan para conciliar. Pero, ¿qué pasa con los niños mayores?

Aunque optar por una persona que cuide de nuestros hijos, con ayudas o subvenciones estatales, o también organizarse entre las familias para turnarse en el cuidado de varios niños, ahora se ve como algo poco probable por el miedo al contagio: ¿Meter a alguien en casa que pueda contagiar a nuestros hijos? ¿Mezclar a muchos niños en espacios reducidos? Serán posibilidades que se barajen, admite el presidente de ARHOE.

Los abuelos este verano no son una opción, ya que son la población más vulnerable y hay que protegerlos. Tampoco habrá campamentos... Así que queda la posibilidad de los colegios abiertos en verano que ha anunciado el Gobierno: "Es una posibilidad, si es necesario, aunque no se entiende muy bien juntar a muchos niños en aulas cuando en septiembre se va a controlar el aforo para respetar la distancia de seguridad, ni tampoco habrá recreos. Así que habrá que tomar estas soluciones ya ahora y adecuar los centros para soportar las altas temperaturas".

"Va a ser difícil evitar que los colegios abiertos en verano no se conviertan en lugares donde dejar a los niños, en los que se pasen el día sentados en una clase mirando la tele".

Está claro, como señala el experto, que vivimos una etapa de incertidumbre global y que para superarla y hasta que llegue la 'certidumbre', tenemos que ser flexibles y trabajar todos juntos. "Todos debemos aportar ideas, opciones, porque todas las posibilidades están abiertas y hay que buscar las mejores salidas, escuchando a los expertos e implicados".

Seguro que tú también tienes alguna idea que podría ayudarnos. Estamos deseando escucharla.

Fotos | iStock

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