Cambiemos el "duerme cuando puedas" por "estoy aquí para cuando necesites descansar"
Nuestras experiencias

Cambiemos el "duerme cuando puedas" por "estoy aquí para cuando necesites descansar"

Cuando nos convertimos en madres, un consejo que recibimos frecuentemente como primerizas es relacionado con el sueño. Nos dicen "duerme cuando puedas" o "duerme cuando el bebé duerma", pero aunque es un consejo bienintencionado, la realidad es que no siempre es sencillo ni fácil de seguir.

Dice una famosa frase de maternidad que para criar un niño se necesita una tribu entera, y estas palabras no solo se refieren al niño en cuestión, sino la necesidad de acompañamiento y apoyo que requiere la madre en la crianza.

Por eso, y a raíz de un brillante comentario que nos dejó una lectora hace unos días, me gustaría compartir su propuesta: cambiemos el "duerme todo lo que puedas" por "estoy aquí para cuando necesites descansar".

La etapa oscura de la maternidad

Quizás sea un poco dramático para algunos leer que la maternidad tiene una parte oscura - aunque quienes somos madres sabemos que así como es de hermosa también tiene momentos difíciles. Pero en esta ocasión con eso del "lado oscuro" me refiero al postparto o los primeros meses.

Y es que después del brillo del embarazo, las atenciones y preguntas por nuestro estado emocional, nace nuestro bebé y todo eso desaparece. Entramos de lleno al postparto, muchas veces ignorando lo que nos espera.

Claro, tampoco voy a decir que es lo peor del mundo, pues no se trata de espantar a las mujeres que están por convertirse en madres. Pero lo cierto es que es una de las etapas más difíciles y confusas de la maternidad (y que afortunadamente no dura para siempre).

Nuestro cuerpo se recupera del parto y comienza a volver poco a poco a su estado normal, mientras nosotras, cansadas y saliendo de una enorme transformación, debemos hacernos cargo de un pequeño que depende totalmente de nosotros y aún no es capaz de comunicar sus necesidades claramente. No es sorprendente que haya tantas madres que se sientan abrumadas y perdidas.

En esta etapa, el sueño brilla por su ausencia gracias a las desveladas, y justamente en un artículo que escribí para las madres que permanecen despiertas en esas noches que parecen eternas, es donde nuestra lectora comentó.

No solo aconsejes, actúa

Madre Bebe Amiga

Mis años de experiencia en la maternidad -que tampoco son tantos porque mi hija apenas cumplirá 7 años- me han mostrado que una de las cosas que más nos cuesta como madres primerizas es aprender a pedir ayuda.

Por alguna razón, nos da verguenza o timidez decirle a otros que necesitamos de su apoyo. Basado en pláticas con otras amigas mamás, creo que esto nace de esas dudas e inseguridades que llegan a nuestra mente de madre primeriza: ¿estaré haciendo bien las cosas? ¿seré buena madre?.

Por otro lado, también está la presión y expectativas irreales que muchas veces impone la sociedad a las madres, que pueden sentirse juzgadas ante ciertas decisiones de su maternidad. Al no poder con todo solas, por ejemplo, pueden pensar que no están a la altura de este papel.

Afortunadamente poco a poco se ha normalizado decirle a las madres recientes que es perfectamente normal y válido pedir ayuda, pero aún así no siempre es fácil decirlo. Por eso me ha encantado la propuesta de nuestra lectora:

[...] lo primero que te dicen cuando saben que estás embarazada es que duermas todo lo que puedas (y tienen razón). Sin embargo, creo que es momento de ir cambiando ese primer consejo, por un "aquí estoy para cuando necesiten descansar". Hacer comunidad y red de apoyo entre quienes rodeamos a una embarazada es una de las claves para que esa futura mamá se sienta cuidada, valorada y apoyada. Porque el sueño es reparador, es de la primeras necesidades básicas de un ser humano y reprimiendolo u ocultándolo NO debería ser tomado como símbolo de "buena madre" o de "amor".

Porque un par de horas cuidando a su bebé pueden ser poca cosa para nosotros, pero serán un muy merecido y necesitado descanso para ella.

Tal vez una madre llena de dudas e inseguridades no se atreva a pedirnos ayuda, pero nosotros sí que podemos ofrecerla y hacerle saber que puede contar con nosotros, y sobre todo, que no está sola.

Personalmente, después de convertirme en madre acostumbro decir a otras futuras madres que pueden contar conmigo porque sé lo difíciles que pueden ser los primeros meses, pero creo que todas las personas que rodean a una madre reciente, tengan o no hijos, deberían sumarse a esta bonita propuesta.

Temas
Comentarios cerrados
Inicio