Mi hijo empieza la Secundaria y es un cambio importante para él: así lo acompaño

Mi hijo empieza la Secundaria y es un cambio importante para él: así lo acompaño
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Ya estamos inmersos en la vuelta al cole y las emociones empiezan a aflorar entre niños y padres. Para muchas familias, este curso que comienza será especialmente importante, ya sea debido a un cambio de centro, por ser la primera vez en la escuela infantil o por comenzar una nueva etapa académica.

En este sentido, el paso de Primaria a Secundaria es uno de los cambios más significativos para la vida de los niños, por lo que es necesario saber cómo apoyarles en esta transición que marcará un antes y un después.

Como madre de un niño que vivió este importante cambio el curso pasado, me gustaría compartir con vosotros una serie de consejos basados en nuestra experiencia que podrían ayudaros si os encontráis ahora mismo en esta situación.

Permítete sentir

Tu hijo ya tiene 12 años (o está a punto de cumplirlos) y no puedes creer que el tiempo haya pasado tan deprisa. Si echas la vista atrás seguramente recuerdes su primer día de colegio y ese nudo en la garganta que apenas te dejaba respirar.

Quizá todavía sientas que tu hijo sigue siendo un niño, pero lo cierto es que  el paso al instituto es una de esas primeras "bofetadas" de realidad que hacen que los padres nos demos cuenta de lo rápido que crecen nuestros hijos. Pero además del factor puramente emocional, el inicio de esta nueva etapa también provoca en los padres cierto miedo a lo desconocido, desconfianza y dudas.

Por eso, al igual que te emocionabas sin esconderte hace algunos años cuando tu hijo comenzó el cole por primera vez, mi consejo es que también ahora te permitas sentir sin restar un ápice de valor a esos sentimientos.

Apóyate en tu pareja, familiares o amigos, y habla con otros padres que estén viviendo lo mismo o que hayan pasado por ello hace tiempo. Escuchar otros testimonios y sentirte arropada te reconfortará en este importante paso al que tú, como padre o madre también te enfrentas.

Entiende lo que supone este cambio para tu hijo

Para tu hijo, el paso de Primaria a Secundaria no solo supone un cambio de ciclo académico, sino el inicio de una nueva etapa en la vida: la adolescencia.

Ese paso de la niñez a la adolescencia implica una serie de cambios físicos, de identidad y de necesidades que a su vez acarrean un "duelo" que el adolescente debe transitar con el debido apoyo emocional.

Por todo ello, es importante que los padres entendamos esos cambios, empaticemos con las necesidades de nuestro hijo y comprendamos las implicaciones reales que se esconden detrás de este paso al instituto.

Otros cambios que se avecinan: cómo afrontarlos

La adolescencia conlleva otras muchas situaciones hasta entonces desconocidas por los padres y a las que en muchos casos nos tocará hacer frente, en mayor o menor medida. Del primer móvil, a las primeras salidas con amigos, el primer amor, nuevas modas, cambios en el vestir, los primeros "coqueteos" con el tabaco...

Como madre, mi consejo es que te anticipes a muchas de estas situaciones leyendo todo lo que caiga en tus manos para saber cómo gestionarlo de forma positiva. Personalmente, me ha ayudado asistir a escuelas de padres, talleres y charlas sobre los cambios en la adolescencia y las implicaciones que conlleva el paso a la etapa de Secundaria.

Nuevas amistades: interésate por ellas

amigos

Mención especial merecen las nuevas amistades de tu hijo en esta etapa académica. Aunque puede haber casos en los que los niños continúen con sus amigos de siempre (especialmente cuando no se produce un cambio de centro), en la mayoría de las ocasiones el círculo de amistades cambia o se amplía, y adquieren más importancia y peso que nunca.

Mi recomendación es que al igual que conocías a todos los amiguitos de tu peque cuando estaba en el cole, ahora también te intereses por ellos. Pídele que te hable de sus amigos, de lo que significan para él, de lo que le aportan... e incluso si es posible, intenta conocer a sus padres

Trabajad la confianza mutua

paso a secundaria

Es curioso comprobar cómo nos pasamos la infancia de nuestros hijos alentándolos, animándoles a tomar sus propias decisiones y confiando plenamente en ellos, pero cuando llegan a la adolescencia cambiamos nuestro criterio de forma casi radical. Y es que como mencionábamos más arriba, esta etapa es completamente nueva para los padres, por lo que es fácil dejarnos llevar por la desconfianza, el miedo y el control.

Pero para que el paso a Secundaria sea agradable, llevadero y positivo para todos, es necesario trabajar (aún más) la confianza en nuestros hijos.

Entre las cosas que podemos hacer para trabajar esta confianza está dedicar un rato al día a charlar de forma abierta y sin interferencias, escucharle sin juicios ni críticas, interesarnos por cómo se siente, qué opina de su nueva etapa, qué miedos o preocupaciones tiene...

Asimismo, creo que es fundamental que esta comunicación sea bidireccional, es decir, que no se trate de un interrogatorio a nuestro hijo, sino que nosotros también le contemos cómo nos sentimos y qué aspectos nos preocupan de la nueva etapa, de cara a buscar formas de afrontar el cambio juntos desde el respeto, la unión y la confianza mutua.

Estudios: cómo afrontar el momento desde la responsabilidad y autonomía

Dejando a un lado el factor emocional y social que supone el paso a Secundaria, los estudios son otro de los aspectos más importantes y que mayores cambios acarrea.

Desde nuestra experiencia, el principal cambio lo encontramos en la ausencia de deberes y rutinas de estudio marcadas por el centro. Y es que es habitual que muchos profesores de Secundaria dejen plena libertad a los alumnos para organizarse con sus estudios y deberes cómo mejor consideren, algo que puede suponer un problema para aquellos niños que no tienen bien interiorizada una rutina autónoma de estudio.

Mi consejo es que los padres no nos fiemos del "no tengo nada que estudiar" o "no tengo deberes", y tampoco esperemos a los resultados de la primera evaluación para saber cómo le está yendo a nuestro hijo con los estudios.

Personalmente recomiendo concertar una primera tutoría con los profesores al poco tiempo de empezar el curso, ayudar al niño a gestionar bien su tiempo y acompañarle en sus estudios al principio, de cara a detectar posibles dificultades que puedan solucionarse fácilmente con el aprendizaje de las técnicas adecuadas.

Encuentra el equilibrio entre independencia y acompañamiento

Como venimos diciendo, el paso al instituto o a la etapa de Secundaria es tanto solo una muestra tangible del importante cambio que realmente se produce en la vida de nuestros hijos. Como padres, nos toca estar a la altura de las circunstancias y responder correctamente a las necesidades de nuestros adolescentes, fomentando su independencia y autonomía, pero sin separarnos de ellos.

He de admitir que encontrar ese equilibrio no siempre es fácil, y a veces podemos caer en el error de querer controlar demasiado o, por el contrario, creer que ya no nos necesitan.

En mi opinión, la clave está en lograr esa conexión diaria de la que tanto hemos hablado, alentar y elogiar a nuestros hijos para que no se pongan límites, y acompañarles desde el respeto a su independencia, pero siempre pendientes de cualquier cambio de humor o actitud que pueda hacernos sospechar que necesitan de nuestra ayuda.


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