
Tras vivir unos días repletos de magia e ilusión, el receso escolar ha llegado a su fin y la mayoría de los niños vuelven al cole después de las vacaciones de Navidad.
Durante las fiestas, los niños se suelen acostar más tarde, comen a deshora y pierden el ritmo que llevaban antes de las vacaciones. Igual que nos sucede a los adultos, los peques también se ven afectados por estos cambios y es normal que les cueste unos días volver a la rutina anterior.
Mañana, el primer lunes después de las vacaciones, será un día especialmente difícil para los más pequeños, pero en pocos días conseguirán volver a incorporar sus costumbres diarias.
Lo ideal es que unos días antes de terminar las vacaciones, vayan volviendo paulatinamente a los horarios y la rutina habituales, sobre todo en lo que se refiere a los horarios de comida y de sueño.








