
Hoy en día es muy simple saber si una mujer está o no embarazada. Se acerca a una farmacia, compra un test de embarazo y en cuestión de minutos puede saber si está embarazada o no (siempre teniendo en cuenta el momento en el que el test es más fiable, claro).
Estamos tan acostumbrados a los test de embarazo que cuesta pensar que en otro tiempo no existían y que la manera de saber si una mujer estaba embarazada era bien distinta.
Me estoy refiriendo al test de la rana, un método que se utilizó hasta la década de los 60 y que funciona igual que los test de ahora, pero cambiando el plastiquito y la tira roja por una rana y la reacción que sufría.








