El fin de semana pinta muy pero que muy frío. Casi seguro que la mayor parte del tiempo lo pasaréis dentro de casa jugando con los peques, así que os dejo estas siete canciones infantiles en inglés para disfrutar con vuestros hijos.
Son temas clásicos que suelen incluirse en todos los cancioneros infantiles. Estoy segura que vuestros hijos las reconocerán enseguida y a vosotros os traerán bonitos recuerdos de la infancia.
A mis hijas les encanta ver vídeos de canciones, así que os he puesto el vídeo y la letra de cada canción para que podáis escucharla y cantarla a la vez.
Compartir la cama con el bebé es una experiencia maravillosa, pero como sabéis quienes dormís o habéis dormido con vuestros bebés, se pueden llegar a adoptar las posturas más curiosas, como las que vemos en estas divertidas viñetas que nos enseñan ocho posiciones de colecho.
Muchos de vosotros habéis “sufrido” estas posturas en vuestras propias carnes y seguro que vuestro pequeño tiene alguna otra favorita que podríais incluir.
Han sido creadas por el autor del blog How to be a dad y cada una tiene un nombre que la identifica como por ejemplo: Donkey Kong, la bufanda, la H (todo un clásico), y una de mis favoritas: el bebé sentado entre las dos almohadas.
Las ocho posiciones para dormir con el bebé son geniales para ponerle un poco de humor a este lunes. ¿Vosotros tenéis alguna otra postura curiosa para añadir?
Ya os hablamos de estas originales fotografías hace unos años, aunque no haya sido hasta este fin de semana cuando las he conocido, y creo que es un buen momento para redescubrirlas. Me ha encantado Wonderland, un proyecto que plasma en fotografías los sueños y la fantasía de los dibujos infantiles.
Un trabajo que imaginamos arduo en ocasiones, pues los niños no entienden de perspectivas ni de colores para dibujar: no ponen límites a su imaginación. Y, ¿qué sucede cuando tratamos de reproducir en la realidad ese dibujo del niño?
El artista surcoreano Yeondoo Jung lo ha podido comprobar desde 2004 en su serie “Wonderland”, en la que unos adolescentes reproducen las historias de los niños de entre cinco y siete años y después él fotografía, con unos resultados preciosos.
Uno de los vídeos que más me ha sorprendido últimamente es esté que os traigo hoy en el que podéis ver algo bastante insólito: cuatro hermanas embarazadas al mismo tiempo.
No sólo están embarazadas a la vez, sino que además parecen estar más o menos del mismo tiempo, llevando una de ellas gemelos. Parece divertido tratar de adivinar cuál es, mirando a la que tiene más barriga, pero claro, podría ser también la que tiene menos…
En fin, a lo que voy. Ni cortas, ni perezosas decidieron juntarse y hacer público su estado de la manera más marchosa posible, marcándose un baile las cuatro, con bastante agilidad, por cierto. No pasarán a la historia por la coordinación ni por la originalidad del baile, pero verlas bailar con sus barrigas es todo un espectáculo.
Os lo contábamos ayer: una polémica prueba señalaba que los niños mexicanos preferían a los blancos en lugar de a los negros. No obstante, Armando ya desveló las deficiencias de dicha prueba y las múltiples razones que podía haber para que los resultados no signifiquen que los niños sean racistas, algo que se desprendía del vídeo anterior (o los autores pretendían que se desprendiera).
La respuesta tampoco se ha hecho esperar en otros ámbitos, en clave de humor y en un genial vídeo viral que parodia el supuesto racismo de los niños mexicanos, y que lleva cientos de miles de visitas desde que fue colgado hace pocos días (aviso, al final emplea un tono bastante grosero en mi opinión por los tacos empleados).
A pesar de lo serio del trasfondo del tema, no he podido dejar de reirme al ver este vídeo que imita a distintos personajes frente a los dos muñecos que se le daba a elegir a los niños, uno blanco y otro negro. Hay quienes imitan a los niños, está el doble de Michael Jackson (¿podéis imaginar a qué bebé elige?), el Jedi, un mecánico teñido de negro, alguien con poca capacidad de discernimiento al que le van indicando las respuestas que ha de dar, un integrante del Ku Klux Klan…
La verdad es que me ha parecido una respuesta estupenda a ese polémico vídeo que a mi parecer ha querido vender una imagen distorsionada de la realidad sin llegar al fondo del problema (que lo puede haber, pero no es cosa de niños sino de adultos) y preparando una prueba simplista y defectuosa para obtener resultados nada fiables.
¿Os falta algún regalo para una mamá que acaba de dar a luz? Os propongo unas cuantas ideas que serán éxito seguro para las madres recientes y que les van a ayudar a conectarse con su bebé y con ellas mismas en estos intensos momentos.
Seguramente ya ha comprado todo lo que cree poder necesitar, y, aunque podamos regalarle algo de ropita para su bebé, eso va además, ya que seguro que agradece algo especial pensado para ella misma.
¿Qué necesita una mamá recien parida para estar feliz y tranquila? Lo cierto es que cosas, lo que se dice cosas, pocas. Lo que de verdad necesita es estar disfrutando de su hijo, recuperándose del parto, descansando y embelesada en su bebé, comer bien, dormir lo más posible, tomar el aire, no sobrecargase de tareas y tener ayuda en las cosas prácticas del hogar.
Pues por ahí van a ir nuestros regalos, no regalos, regalazos.
Dicen que la mejor manera de empezar el día es ser optimista, visualizar un día maravilloso y dar gracias por todo lo que tienes, no sólo a nivel material, que de hecho es secundario, sino por todo lo que la vida te ha dado hasta el momento y por lo que aún te tiene que dar.
Esto es, más o menos, lo que hace niña en uno de los despertares más graciosos que he visto nunca. Se planta, ni corta ni perezosa, delante del espejo y encima del lavabo (algo que yo no habría dejado hacer a mis hijos, que para eso tienen espejos en otros lugares de la casa a su altura) y empieza a decir todo lo bueno que se le ocurre.
Como veis en el vídeo le gusta su casa, su papá, su colegio, su madre, su pelo, su… vamos, que le gusta todo, y para rematar aún dice que ella lo hace todo bien y que lo puede hacer mejor que cualquiera. ¿No creéis que el mundo sería mejor si todos nos plantáramos cada mañana delante del espejo e hiciéramos un ejercicio similar al de esta niña?
En este vídeo precioso podemos asombrarnos ante la ternura con la que este gatito acaricia al bebé que se queja hasta relajarlo y dejarlo completamente dormido.
Siempre que veo como los animales tratan a los bebés humanos me invade un intenso sentimiento de ternura hacia ellos, que son tan amorosos y cercanos pero a los que negamos muchas veces sus derechos y su capacidad de sentir.
Un sencillo sistema de seguridad que se instala fácilmente en el cochecito del bebé es Eye Baby, concebido para mejorar la visibilidad de tu bebé en los pasos de peatones.
Consiste en un pequeño dispositivo de señalización que se incorpora al cochecito a modo de barrera, de manera que el propio niño puede accionarlo para hacerse ver. De esta forma, además de alertar a los vehículos de la presencia del carrito a la hora de cruzar la calle, el niño se vuelve partícipe del cuidado de su propia integridad física, fomentando así la seguridad vial desde que son pequeñitos.
Claro que si el niño es muy pequeño, los padres activan el mecanismo, pero con él tiempo será él mismo quien incorpore el gesto de activar la señal de la manita de stop cuando vayáis a cruzar la calle.
No sé dónde debía andar la madre, no sé qué estaría haciendo en ese momento, pero desde luego no le debió funcionar demasiado bien el radar de madre/padre, ese que dice “llevan un rato callados, a ver qué están haciendo”, porque cuando llegó a la escena del “crimen”, no había nada que evitar, nada que prevenir.
Estos dos niños se lo pasaron pipa haciendo la fiesta de la harina. Debieron encontrar un gran paquete de harina por ahí y ni cortos ni perezosos lo abrieron y empezaron a esparcir la harina por todo el piso.
La madre llegó cámara en mano, probablemente porque ante una situación así sólo te queda tomártelo con humor y grabar, para que tu familia se lo crea cuando les digas “me lo llenaron todo de harina” y te digan “ya será menos”. Pues no, como veis, no es menos, porque harina hay hasta en la puerta de la casa.