
Es la primera vez que lo oigo pero seguro que no será la última, porque casi cualquier proceso de la vida acaba siendo utilizado por terceras personas para conseguir un beneficio económico.
Me estoy refiriendo a Jessica Simpson y su primer embarazo, fruto de la relación que mantiene con un ex-jugador de fútbol americano. La artista va a cobrar, una vez haya dado a luz, 3 millones de dólares por bajar peso siguiendo las recomendaciones de los Vigilantes del Peso (Weight Watchers).
Uno lee esta noticia y puede llegar a pensar que está redactada al revés, porque se entiende que cuando alguien quiere perder peso se pone en manos de un profesional y le paga por sus servicios, sin embargo no es así, porque son ellos los que han ofrecido esta cantidad para convertirse en sus asesores en la tarea de perder peso.









