¿Tiene mi hijo que hacer deberes en vacaciones? Deberes suena a obligación, pero puede aprender de otras formas

¿Tiene mi hijo que hacer deberes en vacaciones? Deberes suena a obligación, pero puede aprender de otras formas
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Han comenzado las vacaciones escolares, quedan tres meses de verano por delante, y automáticamente se piensa en qué harán los niños en todo este tiempo, y entre otras cosas si harán o no deberes en vacaciones.

Cada fin de curso los padres se hacen la misma pregunta: ¿es necesario reforzar lo aprendido en el colegio durante el verano? ¿Tienen mis hijos que hacer deberes en sus vacaciones? Y surgen las dudas sobre cómo actuar ante el tiempo libre que tienen por delante los escolares y si durante el verano deben seguir haciendo tareas.

Deberes ¿sí o no?

Cada fin de año escolar se plantea el mismo debate sobre los deberes escolares en vacaciones, y lo cierto es que no hay un acuerdo.

Las opiniones están divididas entre los padres que sostienen, por un lado, que los niños se olvidan de los conceptos en vacaciones y tienen que continuar trabajando para reforzar lo aprendido durante el curso, y por el otro, los que defienden que el verano es tiempo de ocio, descanso y disfrute para todos, también para los niños.

En este sentido Pilu Hernández Dopico, maestra y CEO de El Pupitre de Pilu, defiende que el verano es un momento para desconectar y perder de vista los deberes y las rutinas del curso.

“Hay quienes consideran que los deberes en verano ayudan a no perder el hábito, ¿de qué hábito hablamos? Los niños y niñas tienen cinco horas de clase durante 174 días de curso escolar, creo que es más que suficiente para establecer un hábito y conservarlo sin necesidad de cumplir unos horarios o seguir haciendo tareas. Si no es así, verdaderamente algo estamos haciendo muy mal”, explica la experta.
"Los padres no nos ponemos a trabajar durante nuestras vacaciones de verano para no perder el hábito, con los niños debemos actuar igual", añade.

De lado contrario, hay profesores que recomiendan a los padres que su hijos hagan tareas relacionadas con el colegio todos los días, al menos una hora diaria para no perder el hábito de trabajo y para ayudarles a no olvidar lo aprendido durante el curso.

Los deberes implican obligación, y es un concepto que no encaja con las vacaciones que son para descansar y disfrutar.

Deberes "diferentes" o lo "no deberes"

deberes-vacaciones

Enseguida se nos vienen a la mente los típicos cuadernillos de actividades para vacaciones, que están bien si a los niños les gusta y lo piden, pero nunca como deberes. Deberes suena a obligación y los niños no quieren nada que les haga recordar al colegio en vacaciones.

Para ello encontramos una opción intermedia que son los deberes "diferentes" o los "otros deberes" que los niños pueden hacer. Es decir, continuar aprendiendo pero a través del juego, de la exploración, desde la curiosidad propia del niño sin la obligación de estar haciendo tareas escolares todos los días.

Estas actividades (me gusta más llamarlas así que deberes) deben ser adecuadas a la edad y a los gustos del niño. Por eso es bueno que sean ellos los que elijan el tipo de ejercicio o actividad que quieran hacer: si prefieren colorear, leer, recortar, números...

En verano, los niños pueden aprender muchísimas cosas desde la curiosidad, el juego y la exploración sin necesidad de hacer deberes.

Los "otros" deberes de verano

Los niños aprenden mejor que nadie del entorno y de la propias vivencias, y el verano es un momento de lo más propicio para vivir experiencias estimulantes.

Aquí os dejamos algunos "otros deberes" interesantes y súper estimulantes para niños de todas la edades, que podéis poner en práctica este verano:

  • Leer un bueno libro (o varios, preferiblemente).
  • Hacer pasatiempos como sudokus, palabras cruzadas, unir puntos..
  • Jugar a juegos de mesa y juegos de cartas con amigos y en familia.
  • Observar la naturaleza, las estrellas y las puestas del sol.
  • Jugar a hacer experimentos caseros.
  • Jugar a las cocinitas, a las tiendas y juegos de compra, a las casitas... repasando conceptos matemáticos y vocabulario.
  • Hacer un diario del verano, escribiendo cada día para practicar la redacción.
  • Practicar deporte.
  • Clasificar objetos, ordenar, hacer manualidades.
  • Escuchar y escribir canciones, también en inglés.
  • Visitar museos y exposiciones.
  • Visitar nuevos lugares y conocer algo sobre su cultura.
  • Pintar un cuadro (o varios).
  • Cantar y bailar.
  • Jugar mucho y relacionarse con los amigos y la familia.
  • Cocinar en familia o ir a hacer la compra juntos: les ayudará a aprender sobre los alimentos y reforzar conceptos matemáticos sin darse cuenta.
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