La atención en la muerte prenatal
La muerte intrauterina de un bebé es algo muy doloroso, algo en lo que no queremos pensar pero que sucede. Ante esta circunstancia los hospitales deberían estar preparados para dar la mejor atención posible a los padres.
Pero los protocolos de los hospitales no suelen contemplar una atención digna a los padres que sufren este proceso. La muerte prenatal en los hospitales es un asunto médico, y la atención humana queda muchas veces en manos de la casualidad, no de un protocolo que contemple la enorme dimensión emocional de este proceso.
Muchas de las acciones incorrectas podrían solucionarse con protocolos adecuados. Las madres y sus parejas no deberían ser separados en ningún caso. La atención personal tendría que estar llena de respeto por su dolor, proporcionándoles intimidad y permitiendo que se despidieran de su hijo. Sin embargo esto habitualmente no sucede así.






Una buena estrategia ante las rabietas es, en mi opinión, reconsiderar nuestras razones para decir no. Muchas veces decimos no a cosas que no hay un motivo real para prohibirlas. Si no es peligroso ¿porque decir no? Está claro que no puede meter los dedos en un enchufe o asomar medio cuerpo por la ventana pero ¿podemos parar diez minutos a ver ese hormiguero o darle ahora un plátano aunque quede media hora para comer? Generalmente hay muchas cosas que podríamos dejarles hacer ( cada caso es especial, no pretendo generalizar). Simplemente contad cuantas veces decis que no a los niños en un día. Es agotador para nosotros y para ellos.
Llega el verano. Nos preguntamos si es ahora un buen momento para quitarle el pañal, sobre todo si andamos preocupados por la próxima incorporación a la escuela infantil. Pero ¿depende de la época del año el que sea o no un buen momento? Yo creo que en parte si, en parte no.

