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"Es más tarde de lo que piensas", la desgarradora reflexión de un padre sobre la importancia de pasar tiempo con los hijos

"Es más tarde de lo que piensas", la desgarradora reflexión de un padre sobre la importancia de pasar tiempo con los hijos
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J.R. Storment es presidente de la Fundación FinOps, coautor del portal tecnológico y comercial 'O'Reilly Media', confundador de la empresa de negocios y finanzas 'Apptio Cloudability', y mentor de la red mundial de empresarios 'Techstars'. Sin duda, Storment es un atareado hombre de negocios y especialmente involucrado en su trabajo.

Pero además de su faceta laboral, Storment es también un padre de gemelos que hace tres semanas vivió la terrible experiencia que supone perder un hijo. A raíz de este duro mazazo del destino, este hombre ha decidido reflexionar abiertamente sobre ello en su perfil de Linkedin, animando a la gente a disfrutar del tiempo presente con sus hijos: "comparto mi historia deseando que esta tragedia te ayude a considerar cómo debes priorizar tu propio tiempo".

Su triste historia nos ha emocionado muchísimo, y ha sido tal el aluvión de mensajes de apoyo y agradecimiento que ha recibido, que hemos decidido compartirla con vosotros porque, sin duda, invita a la reflexión.

Ocho años sin vacaciones familiares, hasta que la tragedia golpea su vida

J.R Storment comienza explicando en su texto que hacía ocho años, justamente el mismo mes en el que se convirtió en padre de los gemelos Wiley y Oliver, cofundaba también 'Apptio Cloudability', un negocio que llegó a absorberle tanto que nunca había podido disfrutar de más de una semana libre de vacaciones para estar con su familia.

Curiosamente, estaba compartiendo este dato anecdótico durante una conferencia en Portland, cuando recibió la llamada de teléfono de su mujer anunciándole que Wiley había fallecido de forma repentina.

Prácticamente en estado de shock, el hombre fue trasladado por un compañero hasta su domicilio, que se encontraba rodeado de vehículos de emergencia y policías que le impedían el paso. Storment relata en su perfil de Linkedin los angustiantes e indescriptibles momentos que vivió antes de poder abrazar a su hijo, ya sin vida, por última vez:

"Cuando el médico forense finalmente terminó su trabajo, se nos permitió entrar a la habitación. Una calma espeluznante me invadió. Me acosté junto a mi hijo en la cama, le cogí la mano y tan solo acertaba a repetir: “¿Qué pasó, amigo? ¿Que pasó?"

Días después, supieron que Wiley había fallecido durmiendo, a causa de una crisis epiléptica que le había sido diagnosticada hacía tan solo nueve meses. Aunque los pediatras y neurólogos le habían asegurado que su epilepsia era benigna, desgraciadamente el niño sufrió una muerte súbita inexplicable.

Los sueños del pequeño Wiley

Storment continúa relatando las grandes aspiraciones de vida que tenía su hijo Wiley. Por un lado, deseaba convertirse en un hombre de negocios como su padre. Tanto es así, que desde bien pequeño anhelaba fundar una galería o incluso una compañía de construcción de naves espaciales.

Su otro gran sueño era casarse con su mejor amiga de la guardería. De hecho, el padre explica que ambos niños ya lo habían acordado a la tierna edad de seis años, y que a pesar de la distancia que les separaba jamás perdieron el contacto.

Pero ambos sueños quedaron fatídicamente truncados aquel día, y Storment reflexiona sobre lo irónico y cruel que puede llegar a ser el destino:

"Uno de los innumerables momentos difíciles de este último mes ha sido firmar su certificado de defunción. Ver su nombre escrito en la parte superior ya sido difícil. Sin embargo, dos campos más abajo leí dos conceptos que me hundieron. El primero decía: "Ocupación: nunca trabajó" y el siguiente: "Estado civil: nunca se casó". Tenía tantas ganas de hacer ambas cosas, que me siento afortunado y culpable de haber tenido éxito en cada una de estas parcelas con las que él soñaba".

El terrible peso de la culpa

Cuando la tragedia golpea de esta forma, es habitual sentir culpa y lamento: culpa por no haber hecho las cosas de manera diferente, y lamento por haber dejado de hacer otras tantas.

En este sentido, aunque Storment y su mujer saben que su hijo fue muy afortunado y pudo disfrutar de grandes experiencias en su corta vida (viajar a diez países diferentes, conducir un coche por una carretera agrícola, bucear, montar en una moto acuática...), la sombra de la culpa siempre acaba apareciendo.

"La tarde anterior a su fallecimiento fue una tarde normal. Vinieron unos amigos con niños a cenar a casa, pero Wiley estuvo algo mandón con ellos. Tanto es así, que acabé apartándole a un lado y fui severo con él. Analizándolo en retrospectiva, creo que fui demasiado severo. Y lo hice llorar. Es una de las últimas interacciones que tuvimos y esto me ha golpeado en la mente docenas de veces... Todavía puedo ver las lágrimas por sus mejillas, y sus palabras de protesta diciéndome que no lo estaba escuchando"

Horas después de aquel incidente los ánimos ya se habían calmado, y la familia disfrutó de una rica cena. Antes de que los gemelos se marcharan a la cama, J.R habló con su hijo Wiley y le pidió perdón por haberle gritado, y juntos se acurrucaron en la cama unos minutos.

Pero esa noche, el niño no podía dormir a causa del ruido exterior, así que fue a buscar a su padre a la habitación, quien lo acompañó de vuelta a su cama, cerró la ventana y con un cálido abrazo le dio las buenas noches. Y aquella fue la última vez que J.R vio a su hijo con vida.

"A la mañana siguiente, alrededor de las 5:40 me marché a trabajar porque tenía que asistir a una serie de reuniones consecutivas a lo largo de la jornada. Hice un viaje a Peloton, atendí varias llamada de teléfono y luego regresé a la oficina. Nada parece tan importante ahora. Aquella mañana me fui de casa rápido y sin decir adiós ni pasarme a ver a mis chicos" - se lamenta.

Los consejos que nos da este padre

J.R quiere que su desgraciada experiencia pueda servir de lección a otros padres, por lo que además de compartir con el mundo lo que está viviendo, nos deja esta impactante reflexión:

"Muchos me han preguntado qué pueden hacer para ayudar. Y yo les digo: abraza a tus hijos y no trabajes demasiado. Porque cuando ya no tengas tiempo, te arrepentirás de haber dedicado tiempo a muchas de las cosas que ocupan ahora tu vida".

"La gran pregunta es cómo volver al trabajo de una manera que no me haga de nuevo arrepentirme de tantas cosas. Para ser sincero, he considerado no volver. Pero creo en las palabras de Kahlil Gibran, quien dijo: "El trabajo es amor hecho visible". Para mí, el trabajo nos permite ganar, crecer y ofrecer a los demás a través de los que hacemos. Pero es importante alcanzar un equilibrio, que rara vez se logra. Ese equilibrio nos permite ofrecer lo mejor de nosotros al mundo, pero no a costa de nosotros mismos y de nuestra familia".

"Mientras estaba sentado escribiendo esta publicación, vino mi hijo Oliver y me pidió permiso para utilizar la tablet. En lugar de decir el habitual "no", dejé de escribir y le pregunté si podía jugar con él. Estaba felizmente sorprendido por mi respuesta, y ambos conectamos de una manera que antes me había perdido. Las cosas pequeñas importan. Un lado positivo de esta tragedia es la mejora en la relación que tengo ahora con él".

"He aprendido a dejar de esperar para hacer las cosas que me pida mi hijo. Cuando vendimos el negocio, le di a cada uno de mis hijos un billete de 100 dólares y juntos decidieron invertirlo en comprar una tienda de campaña para acampar. La pena es que no hemos podido hacer este sueño realidad antes de que Wiley muriera".

"Recientemente nos hemos ido los tres de acampada, y aunque fue un momento agridulce porque cada momento feliz trae consigo la tristeza al pensar que él no puede experimentarlo con nosotros, agradecimos en voz alta a Wiley lo que estábamos viviendo juntos"

Hoy recuerdo una canción que escuchamos en Londres:

"Trabajas y trabajas durante años y años, siempre estás en movimiento. Nunca te tomas un minuto, estás demasiado ocupado trabajando.[Dices que algún día te divertirás cuando seas millonario, e imagina toda la diversión que tendrás desde tu vieja silla rockera. Diviértete ahora, es más tarde de lo que piensas. Diviértete ahora mientras estés a tiempo. Los años pasan tan rápido como un guiño. Diviértete, diviértete, es más tarde de lo que piensas"

J.R se despide de sus lectores invitando a la gente a preguntarle sobre su hijo, porque "hablar de él y de lo que ha ocurrido le ayuda a superarlo". Además, insiste en la importancia de dedicar el mayor tiempo de calidad a los nuestros: "Espero que esta tragedia te ayude a considerar cómo debes priorizar tu propio tiempo".

Las palabras de este padre nos han dejado sin aliento, y te invitamos a leer el texto completo en su perfil de Linkedin. Poco más podemos añadir a esta reflexión tan dura y emotiva, como real. Personalmente, solo me queda abrazar a mis hijos y agradecer entre lágrimas a este padre que haya compartido con el mundo su vivencia. Y es que en muchas ocasiones es necesario que alguien sacuda un poco tu conciencia para abrir los ojos y disfrutar más del momento actual.

Foto | Pixabay

Vía | @J.R. Storment

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