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La clave para controlar los antojos

La clave para controlar los antojos
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Los antojos no son exclusivos de las embarazadas pero sí son mucho más evidentes, frecuentes y fuertes en ellas. Son tan variados como podáis imaginar, y pueden constituir unos de los primeros síntomas de embarazo. Pero, ¿es necesario controlar los antojos? ¿Se puede conseguir?

Tal vez la clave esté en concentrarse para formarse la imagen mental de otra cosa. Aunque, si no son perjudiciales para la salud, no hay ningún impedimento para satisfacerlo, incluso si no son demasiado recomendables pero no nos afectarían si los tomamos con moderación (dulces, por poner un ejemplo), tampoco pasaría nada por complacer el antojo.

El problema podría venir si lo que sentimos se convierte en una obsesión que acaba en un atracón impulsivo, o si el hecho de satisfacer los antojos nos producen un sentimiento de culpa o vergüenza por haber sucumbido a la tentación (algo que no debe de ser muy frecuente entre las embarazadas).

Entonces, para controlarlos habría que conocer de dónde provienen exactamente los antojos, cuál es el mecanismo que activa en nuestro interior ese deseo irrefrenable.

Recientemente se ha empezado a estudiar el origen de los antojos. Las psicólogas Eva Kemps y Marika Tiggemann de la Universidad de Flinders (Australia) han revisado la última investigación sobre los antojos y cómo éstos pueden ser controlados. El estudio ha aparecido en el último número de la revista de la Asociación de Ciencia Piscológica «Psychological Science».

Lo que sugieren las últimas investigaciones es que las imágenes mentales que nos hacemos de los alimentos pueden ser clave. La fuerza con la que los que sufren antojos deseaban un alimento estaba directamente relacionada con la nitidez con la que imaginaban la comida.

A medida que nos estamos imaginando un alimento específico, gran parte de nuestra capacidad cerebral se concentra en ese deseo y nos cuesta realizar otras tareas. Vamos, como cuando nos enamoramos o está próxima la llegada del bebé: tenemos la cabeza "en otro sitio".

Esto es, mientras imaginamos algo formándonos su imagen mental perdemos habilidades para completar otras tareas cognitivas, encontramos la explicación a los posibles "despistes" o lentitud mental en ocasiones, durante el embarazo, o en cualquier otro momento en el que las preocupaciones alejen nuestra mente de lo que estamos haciendo.

Los estudios han demostrado que cuando se está imaginando algo se tiene dificultades para completar diversas tareas cognitivas. En un experimento, los voluntarios a los que se les antojó chocolate recordaban menos palabras y les llevó más tiempo resolver problemas de matemáticas, que a los voluntarios que no tenían antojo de chocolate.

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La nueva investigación dirigida por Eva Kemps y Marika Tiggemann sugiere que esta relación puede también funcionar en la dirección opuesta: sería posible utilizar los recursos cognitivos para reducir los antojos. Hay varias maneras de hacerlo.

  • Los participantes que habían experimentado un antojo redujeron el deseo después de que imaginaran lugares comunes, por ejemplo, se les pidió que visualizaran en su mente la aparición de un arco iris.

  • El antojo también disminuye si nos concentramos en imaginar olores, aunque imagino que en este caso, no el aroma del alimento en cuestión (se les pidió que imaginaran el olor de eucaliptos).

  • Mirar fijamente una pantalla fina: los voluntarios que tenían un antojo se les pidió que miraran fijamente una pantalla con puntos negros y blancos (como una telvisión desintonizada). Según sus testimonios, experimentaron una disminución en la intensidad de las imágenes sobre el alimento deseado y por tanto una reducción del antojo.

Lo cierto es que no creo que el hallazgo merezca un premio, nada más lógico que apartar nuestra mente de lo que nos obsesiona para calmar el deseo, o la preocupación...

Para los investigadores, estos hallazgos indican que visualizar determinadas imágenes en la mente podría convertirse no sólo en un método prometedor para poner freno a los antojos de alimentos sino que tienen implicaciones para reducir las ansias de otras sustancias como las drogas y el alcohol.

En cualquier caso, ya sabéis, si los antojos os dan problemas, hay que formarse otras imágenes mentales para controlarlos, objetos, paisajes, olores o simplemente concentrarse en una pantalla. Mientras no se interpongan en nuestra mente otras imágenes de alimentos o bebidas tentadores, mantendremos a raya los antojos.

Vía | Abc Fotos | Cl@re Bear y lu_lu (Flickr - CC) En Bebés y más | El primer lujo que te permitiste tras el parto, El gusto y el olfato en el embarazo

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