Hay mujeres que no lo dudan. Que luego de dar a luz corren a ver a un especialista que pueda devolverles a golpe de bisturí la figura que tenían antes del embarazo, o una mejor.
Pero las cosas no pueden ser tan rápidas. El cuerpo necesita su tiempo para volver a acomodarse antes de someterse a una operación de cirugía estética.
Los cirujanos plásticos recomiendan esperar entre seis meses y un año para dar tiempo a que el útero vuelva a su tamaño original y permitir que la piel que se había estirado vuelva a su situación normal.
Además, hay que esperar que finalice la lactancia materna en el caso de que la mujer quiera hacerse una suspensión de mamas y/o colocarse implantes de silicona.
En el caso de este tipo de operación, así como si se trata de una abdominoplastia para corregir la flacidez del abdomen o cualquier intervención de cirugía plástica estética reconstructiva, los especialistas recomiendan someterse a cualquiera de ellas una vez que se decida no tener más embarazos para que los resultados sean óptimos.

La Operación Sonrisa cuenta ya con un largo camino recorrido en Bolivia, ha devuelto la sonrisa a más de mil niños, jóvenes y adultos con pocos recursos gracias a la cirugía practicada para corregir su deformación, el labio leporino y/o paladar hendido.
Ya el pasado año un estudio confirmó que
La revista Pediatrics publica los resultados de un estudio de la Universidad Estatal de Nueva York, que muestra que las mujeres obesas que han sido sometidas a una operación de bypass gástrico (reducción de estómago) para perder peso antes del embarazo, reducen el riesgo de que sus hijos se conviertan en obesos.