Los cereales en la alimentación infantil: el trigo y el trigo sarraceno

Sigue a

trigo

Hoy comenzamos a ver el papel de los cereales con gluten en la alimentación infantil, empezando con el trigo. El gluten es una proteína que contienen cerales como el trigo, el centeno, la avena y la cebada, que es susceptible de producir problemas de intolerancia y alergías.

Su introducción debe ser indicada por el pediatra, pero en general se aconseja no dárselos a los bebés hasta los siete, ocho o nueve meses, según indican el Comité de Nutrición y el la Comité de Lactancia de la Asociacíón Española de Pediatría.

Sin embargo, en algunos casos se plantea la posible conveniencia de darlo a los seis meses, según las nuevas perspectivas, pero hacerlo en mínimas cantidades y de manera muy lenta, siempre complementado de leche materna, pues su efecto protector de la mucosa intestinal reducirá, se espera, la incidencia de problemas de intolerancia. Este consejo trata, sobre todo, de combinar lactancia materna y gluten, pensando en que pueda destetarse al bebé a partir de los seis meses. Mi consejo es ser muy cautos y seguir la recomendación del médico en cada caso.

Hablemos ahora del trigo con más detalle.

El trigo

Aunque ha habido controversia la tesis más aceptada indica que el trigo empezó a consumirse hace 10.000 años, usando los cazadores-recolectores especies silvestres de las que descienden las especies actuales.

Se calcula que hace 8000 años se originó una variedad de grano más grande y que solamente podía extender sus semillas por la mano del hombre, ya que eran demasiado grandes para ser llevadas por el viento. Este nuevo trigo supusó una revolución alimentaria en Mesopotamia.

Hay datos que atestiguan su cultivo hacia ya el 6000 antes de Cristo, y romanos y egipcios lo cultivaron siendo la base de la riqueza de sus imperios. Hoy se cultiva prácticamente en todos los países en los que puede hacerse y es el cultivo al que se dedica mayor proporción de tierras cultivables.

Propiedades del trigo

El trigo se trata de un alimento rico en hidratos de carbono y que, consumido de forma integral, aporta una buena cantidad de fibra. Contiene además vitaminas del grupo B y vitamina E.

Respecto a los minerales, tienen selenio, y menores cantidades de hierro, magnesio, calcio, manganeso y cobre, siendo estos nutrientes siempre mayores en la variedades integrales.

Consumo

La forma más habitual de consumo del trigo es en harina, molidas las semillas, y usada para elaborar pan con o sin levadura, galletas y pasteles, además de como espesante de salsas y recubridor de los alimentos en frituras.

A los bebés, a partir de la edad recomendada, podemos ofrecérselo en pan, papillas industriales o hechas en casa, además de en sémola, siempre poniendo cuidado al elegir para que no contenga trazas de huevo u otros alimentos todavía contraindicados. La pasta como los fideos puede llevar huevo, por lo que hay que vigilar su composición y, en caso de duda, retrasarla hasta los 12 meses.

Mi consejo es hacernos con una panificadora y experimentar con ella. Podemos preparar panes deliciosos con harina blanca o integral, y añadirle sabores como cebolla, ajo, tomate, especias y frutos secos. Para mi ha sido un gran descubrimiento culinario y desde que la tengo no he vuelto a comprar pan nunca.

Existen algunos platos que usan el grano del trigo directamente cocido y son también nutritivos y ricos, en forma de guiso caldoso.

Otras presentaciones son el bulgur y el seitán, derivados del trigo, que ofrecen especial riqueza en proteína y micronutrientes.

El trigo sarraceno

trigo sarraceno

Lo incluiré en este apartado a pesar de no tratarse de un cereal de la familia del trigo, pero que, por el éxito que está teniendo en su inclusión en la cocina actual, merece la pena conocer un poco más.

El del trigo sarraceno o alforfón no es realmente un cereal, aunque tiene propiedades muy parecidas. Lo más destacable es que no contiene gluten.

Es muy rico en proteínas, hasta un 13%, y además de hidratos contiene ácido oleico, linoleico, palmítico y linolénico, además de vitaminas B1, B10, B2, B3, B6 y E, además de minerales como el potasio, magnesio, calcio, hierro, flúor y fósforo.

Se encuentra en forma de harina o de grano entero. Con la harina se hacen deliciosos crepes y también tartas. El grano, previamente remojado y tostado, se cuece y se puede usar como base de guisos o añadirlo a ensaladas.

Conclusión

El trigo es el cereal más consumido en la actualidad y sus propiedades son de gran beneficio para los niños, tanto por su riqueza en hidratos como por la fibra, proteínas, minerales y vitaminas que proporciona, pudiéndose usar en muchas preparaciones deliciosas.

En Bebés y más | Especial sobre alimentación infantil en Bebés y más, Alimentación complementaria: los cereales, Alimentación complementaria: los cereales (II), Los cereales en la alimentación infantil: el maíz

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario