
Ha salido un interesante estudio centrado en el momento en que los niños empiezan a introducir alimentos sólidos en su dieta, el cual recomienda que la mejor forma de hacerlo es dejarlos que coman solos y que elijan los alimentos.
Durante los primeros seis meses el niño se alimenta exclusivamente de leche, ya sea materna o de fórmula, pero a partir de ese momento comienza la introducción de sólidos. Es un momento clave para el bebé, pues es su primer contacto con los alimentos y contribuirá a establecer su relación futura con la comida.
Según los autores del estudio, lo mejor es ofrecer a los bebés una selección variada de porciones pequeñas de alimentos sólidos y dejar que ellos elijan sus favoritos. Un método muy diferente a las clásicas papillas y purés que se les dan a los niños con cuchara durante los primeros meses e incluso durante años después de comenzar la alimentación complementaria.
Carlos González ya ha hablado en alguna ocasión sobre la alimentación libre de papillas y en el blog también hemos hablado de esta forma de alimentación conocida como “Baby-led Weaning”, entendido como un destete dirigido por el bebé, ofreciéndole una variedad de alimentos que ellos puedan coger con sus manos eligiendo cuánto y qué comer.








