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El autocuidado no siempre es suficiente para compensar el agotamiento que viven muchas madres
Nuestras experiencias

El autocuidado no siempre es suficiente para compensar el agotamiento que viven muchas madres

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Uno de los temas que más me apasiona escribir, es sobre la importancia de cuidarnos a nosotras mismas cuando somos madres, y de dedicar o aparta un tiempo a solas para ello. En ocasiones anteriores te he compartido por qué es importante hacerlo, así como algunos consejos para lograrlo, pues en ocasiones puede ser difícil.

Sin embargo, a pesar de que el dedicar tiempo para nuestro bienestar es importante, la realidad es que en muchas ocasiones también se necesita apoyo externo. Y es que para poder cuidar a otros, nosotros también debemos ser cuidadas, y a veces el autocuidado no es suficiente para compensar el agotamiento que viven muchas madres.

Cuidarte no es egoísta, es necesario

Antes de entrar de lleno a hablar sobre porqué el autocuidado puede no ser suficiente para cuidar a las madres, me gustaría aclarar algo que en otras ocasiones he comentado: cuidarse no es egoísta. Y lo menciono, porque aunque hoy en día se habla más de esto, en algunos casos lo ven como algo negativo o algunas madres sienten culpa por desear tiempo para ellas.

Por ejemplo, algunas mujeres piensan que no tienen derecho a ese tiempo a solas, mientras que otras se sienten mal por querer estar lejos de sus hijos un rato para enfocarse en ellas. Pero tenemos que ser más abiertos y realistas, dándonos cuenta de algo muy importante: para poder cuidar a otros, es necesario cuidar primero de ti.

En ocasiones anteriores he compartido que asistir a terapia me ayuda a ser mejor madre, y ese ha sido precisamente uno de los sitios en los que se me enseñó la importancia de cuidarnos a nosotras mismas, con una frase que me dijo mi psicóloga recientemente: "es más importante el árbol que los retoños".

En esa frase, el árbol somos nosotras y los retoños son nuestros hijos. ¡Y tiene mucho sentido! ¿Cómo van a crecer y desarrollarse los retoños, si no cuidamos y nutrimos el árbol del que crecen? Llevado al contexto de la maternidad, sería algo así: ¿cómo se espera que demos amor, cariño, cuidados y protección, si nosotras mismas no los recibimos?

Esto no quiere decir que solamente nosotras importamos o que por enfocarnos en nosotras vamos a descuidar de nuestros hijos. Es solamente un principio simple que se resume en una frase que en ocasiones anteriores hemos compartido: si mamá está bien, sus hijos también lo estarán. Teniendo sus necesidades cubiertas, ella será capaz de cubrir las de ellos.

Cuando el autocuidado no es suficiente

Mujer Deprimida

Gracias a que actualmente se han ido derribando estereotipos de "buena madre" que decían que debía dejar todo por sus hijos, hoy en día existe mucha información y consejos acerca de lo que podemos hacer cada una para nutrir y cuidarnos a nosotras mismas. Sin embargo, en algunos casos el autocuidado no es suficiente, y se necesita más que ello para que una madre esté bien.

Y es que ser madre, a pesar de ser una experiencia maravillosa, puede ser muy difícil. El agotamiento físico y la carga mental originados por todo lo que hacemos, incluyendo ese trabajo invisible del día a día, puede terminar minando nuestra salud emocional.

Entonces, podemos comprender que una hora a solas, un masaje, una mascarilla, un baño largo o una siesta, que son algunos de típicos consejos de autocuidado, no pueden compensar el agotamiento acumulado de días, semanas, meses o incluso años. ¿Pero sabes qué sí puede compensarlo? Haciendo cambios en nuestra vida y rutina diarias, e integrando a más personas.

El primer paso, y en ocasiones el más difícil, es aceptar que no podemos con todo solas. Somos humanas, no robots. Tenemos necesidades físicas y emocionales que deben ser atendidas. Y sinceramente, no podemos continuar con esa idea de que una madre puede hacerlo todo sola.

El segundo paso, y que también puede ser difícil porque no sabemos cómo hacerlo, es pedir ayuda. Nos cuesta hacerlo por diversos motivos (no queremos que piensen que no podemos hacer las cosas, no queremos incomodar, etcétera), pero sin duda es algo que todas las personas debemos entender: está bien pedir ayuda.

Debemos hablar con nuestras familia, pareja y amigos, comenzar a crear conciencia acerca de lo necesario e importante que es que todas las madres se sientan apoyadas, escuchadas y maternadas. Y esto solo lo lograremos alzando la voz y compartiendo nuestro sentir con las personas que nos rodean.

Porque sí, podemos hacer uso del autocuidado para sentirnos mejor, pero éste no siempre es suficiente. Las madres también necesitan cariño y apoyo, en lugar de sentirnos presionadas por querer alcanzarlo todo e intentar cumplir con esas expectativas y presión social que se nos han impuesto.

Fotos | iStock

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