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Llega el horario de verano: cómo afecta el cambio de hora a los niños y qué podemos hacer para ayudarles

Llega el horario de verano: cómo afecta el cambio de hora a los niños y qué podemos hacer para ayudarles
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Con la llegada de la primavera llega también el cambio al horario de verano. De este modo, en la madrugada del próximo sábado al domingo tendremos que adelantar nuestros relojes y a las 02:00 serán las 03:00, perdiendo ese día una hora de sueño.

Los cambios de hora suelen afectarnos a todos, pero especialmente a los niños. Y aunque por suerte este año les pillará el cambio disfrutando de las vacaciones de Semana Santa, no está de más recordar una serie de consejos para minimizar, en la medida de lo posible, los efectos que pueda tener en los biorritmos de los más pequeños.

¿Como afecta el cambio de hora a los niños?

La Asociación Española de Pediatría nos recuerda que los niños son quienes más sufren los cambios de hora, provocándoles alteraciones en el sueño, problemas de atención, irritabilidad, enfados, cansancio y desánimo.

Con el cambio de hora ganamos más tiempo de luz, por lo que dependiendo de la hora a la que los niños estén acostumbrados a irse a dormir, podría haber todavía cierta claridad que retrase ese momento. Y es que, ¿a quien no le suena aquello de: "¡Pero cómo me voy a ir a la cama ya si aún es de día!"?.

Podemos intentar ayudarles con rutinas previas que inviten a la relajación como un baño templado, una cena ligera y un cuento de buenas noches, sin olvidarnos, por supuesto, de bajar bien las persianas para evitar que pase claridad a la habitación.

No olvidemos que los pediatras recomiendan que los niños descansen un mínimo de 10 horas diarias, cifra que se eleva hasta las 11 ó 12 horas si hablamos de niños en edad preescolar.

Por eso es fundamental no retrasar la hora de irse a dormir para asegurarles un buen descanso, aunque este año tenemos la suerte de vivir el cambio horario en plenas vacaciones y evitar los madrugones para ir al colegio.

En cualquier caso, para contrarrestar los posibles efectos en los biorritmos de los niños que suele provocar el cambio de hora, desde la Asociación Española de Pediatría nos recomiendan que los niños se adapten al nuevo horario de forma paulatina unos días antes, adelantando diariamente en 15 minutos sus rutinas: merienda, baños, cenas, hora de irse a la cama, hora de levantarse...

De este modo, el cambio no será brusco ni tendrá lugar de un día para otro.

Dar ejemplo y tratar de explicarles los motivos del cambio

Comida Familiar

Y como suele ocurrir con todo, si los padres damos ejemplo y nos adaptamos junto a ellos de forma paulatina al nuevo horario, probablemente a los niños les resulte más fácil, ya que continuarán viviendo sus rutinas diarias en familia.

Quizá nos apetezca poco comer o cenar antes de lo que acostumbramos, o puede que el sol de la tarde nos haga querer alargar más tiempo la jornada. Pero al menos durante unos días conviene que hagamos ese pequeño esfuerzo, y nos adaptemos toda la familia por igual a los cambios.

Además, podemos intentar explicarles los motivos del cambio de hora (sobre todo si son algo más mayores), de manera que entiendan por qué cuando despierten será más de noche que antes pero las tardes serán más largas.

Y es que a pesar de este "mini jet-lag" que tendremos que sufrir, lo positivo del cambio de horario europeo es decir adios al horario de invierno y disfrutar de más horas de sol para jugar al aire libre con los peques. ¡Ahora sólo hace falta que el frío que estamos teniendo nos de un poco de tregua!

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