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El marisco en la alimentación infantil (I)

El marisco en la alimentación infantil (I)
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Nos hemos dedicado extensamente a los pescados en la alimentación infantil, pero no podíamos dejar de mencionar otros animales marinos que también forman parte de la dieta de las personas, el marisco.

Veamos detalladamente qué es el marisco, las clases de mariscos y sus propiedades, y dejamos para una próxima entrega la controvertida cuestión acerca de la edad de introducción de los mariscos en la alimentación de los niños.

Un marisco o fruto del mar es un animal marino invertebrado comestible. En esta definición se incluyen normalmente los crustáceos (gambas, camarones, langostinos, cangrejos, percebes...), moluscos (mejillones, almejas, berberechos, chipirones, calamar...) y otros animales marinos tales como algunos equinodermos (erizo de mar).

Nos centramos en los dos primeros grupos, normalmente más presentes en nuestros menús.

Los crustáceos

Los crustáceos son apreciados por su sabor desde la época prehistórica y aportan proteínas de alto valor biológico. Los crustáceos están cubiertos por un caparazón resistente, duro y en algunos de ellos forma una coraza que lo recubre a manera de escudo. A menudo tienen tenazas gruesas y las utilizan para defenderse.

Son unos alimentos deliciosos aunque también caros generalmente, pero cada vez se extienden más en nuestra alimentación.

Incluyen varios grupos de animales como las langostas, gambas, camarones, cangrejos, langostinos, percebes... Los crustáceos son fundamentalmente acuáticos y habitan en todas las profundidades, tanto en el medio marino, salobre y de agua dulce.

Los moluscos

calamar

Los moluscos tiene el cuerpo blando y pueden o no tener caparazón, siendo éste externo (como el de las ostras) o interno y tenerlo el molusco encerrado dentro de sí como la pluma que parece de plástico que tienen el calamar y el pulpo.

Dentro del grupo de los moluscos tienen especial importancia en la dieta mediterránea los cefalópodos: pulpo, sepia y calamar, de carne deliciosa, fácil preparación y consumo y que además suelen agradar a los niños.

  • Los téutidos (Teuthida) son un orden de moluscos cefalópodos conocidos vulgarmente como calamares (debido a su "hueso" calcáreo, conocido como pluma o caña = calamus en latín) .

  • Los sepíidos (Sepiida), son un orden de moluscos cefalópodos conocidos con el nombre de sepias, jibias, potas o chocos

  • Los octópodos (Octopoda, del griego, octó, ocho y podós, "pies") son un orden de moluscos cefalópodos conocidos comúnmente como pulpos. Carecen de concha y poseen ocho brazos

Propiedades de los mariscos

El pescado y el marisco son buenas fuentes de proteínas y de vitaminas y minerales esenciales. Los mariscos prácticamente no tienen grasa (1-5%) y son una buena fuente de yodo (los mariscos de mar), necesario para el correcto desarrollo.

El agua es la sustancia más abundante en los mariscos, entre un 70 a 80 % de su composición. Cada 100 gramos de mariscos, encontramos un promedio de 18 a 20 gramos de proteínas de calidad como las de la carnes y huevos. Las proteínas del marisco son más fibrosas, motivo por el cual a veces son más difíciles de digerir que las de la carne.

El marisco también contiene purinas, unos compuestos que se producen por la digestión de las proteínas de la dieta o se sintetizan como tales por el organismo y que se convierten en ácido úrico. El contenido medio de purina en los mariscos es de 18 a 20 miligramos cada 100 gramos de mariscos. El exceso de ácido úrico en sangre predispone a padecer gota.

Los mariscos son ricos en fósforo, potasio, calcio, sodio, magnesio, hierro, yodo (como hemos señalado) y cloro. Los que más hierro aportan son las ostras, las almejas, las chirlas, los mejillones y los berberechos. En cuanto a las vitaminas, los mariscos aportan vitaminas del grupo B, especialmente B1, B2, B3 y B12, y en menor medida vitaminas A y D.

El marisco contiene colesterol pero también ácidos grasos omega-3 y no perjudica el perfil de las grasas en la sangre a no ser que se consuma en exceso.

Resumiendo, podemos concluir que los mariscos son unos alimentos saludables siempre que se consuman con moderación, pero tampoco aportan nutrientes que no estén presentes en otros alimentos, por lo que su introducción en la dieta de los niños no se ha de apresurar debido a su alto potencial alergénico.

Otra cuestión es a qué edad podemos empezar a ofrecer marisco a los niños, y a ello dedicamos la segunda parte de este tema.

Fotos | felicidade y Brent Nelson en Flickr En Bebés y más | Alimentación complementaria: el pescado, El pescado en la alimentación infantil: pescado azul, pescado blanco y pescados semigrasos

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