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¿Qué le sucede al cuerpo después de dar a luz? El estado físico de la madre tras el parto

¿Qué le sucede al cuerpo después de dar a luz? El estado físico de la madre tras el parto
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Acabamos de pasar por una de las experiencias más importantes de nuestra vida, que ha necesitado nueve meses de cambios físicos paulatinos y en el momento del parto, de golpe, nuevos cambios importantes y repentinos. ¿Cómo se encuentra físicamente la madre tras el parto?

En general, podemos decir que dolorida y cansada, especialmente en el caso de mamás primerizas y partos largos, y es que hay varios factores que pueden sobrecargar nuestro cuerpo y provocarnos malestar. Veamos cuáles son esos factores que influyen en el estado físico de la madre tras el parto.

Con la llegada del bebé al mundo se produce un (nuevo) radical cambio hormonal, lo que en algunas mujeres puede desencadenar decaimiento (físico y psicológico) e incluso depresión. Es habitual que este cansancio provoque el sentimiento de que nuestro cuerpo no es capaz de realizar ni las tareas más leves en el postparto inmediato. Por suerte, cada vez recuperaremos fuerzas con mayor rapidez.

Consecuencia de este cambio hormonal también podemos hablar de efectos concomitantes como tensión baja (atención a los mareos la primera vez que nos ponemos en pie tras el parto), inapetencia, abatimiento, despiste... La ayuda de la pareja o familia cercana es importante para superar estos y otros baches en el postparto.

Las secuelas físicas más difíciles de sobrellevar probablemente sean las posibles cicatrices en el perineo (debido a una episiotomía) o de la cesárea, con puntos que hay que cuidar para evitar complicaciones. También los desgarros producen importantes molestias en estos momentos.

Las hemorroides en el postparto también son muy frecuentes, ya que el esfuerzo realizado en el alumbramiento, junto al aumento de volumen snaguíneo a lo largo del embarazo, hacen probable que aparezcan estas hemorroides, inflamaciones de las venas del recto y el ano, muy molestas y agravadas por el hecho de que es probable que la mamá sufra estreñimiento.

Tras dar a luz comienza el proceso de involución uterina, es decir, el útero vuelve a empequeñecerse poco a poco hasta recuperar su estado anterior al embarazo. A este proceso ayudan los entuertos o contracciones postparto que expulsan los loquios. Por eso tendremos que llevar compresas postparto durante algunos días.

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Tal vez sea esta la etapa en la que más te cueste conciliar el sueño. Ya venimos de la recta final del embarazo con dificultades para dormir, y el bebé requiere nuestra atención y cuidados en cualquier momento del día o de la noche, ya que aún no entiende de horarios. A esto se suma que nuestro cuerpo probablemente no se acomode adecuadamente debido a las posibles incisiones o a las hemorroides. Entonces, es probable que el cansancio se agudice por la falta de descanso y de sueño.

La subida de la leche es un mecanismo natural tras el parto, que podría provocar algunas molestias en la madre por la vascularización de las mamas, como dolor en los pechos, quemazón, sensibilidad... Por fortuna, son sensaciones que no perciben todas las madres como dolor, y que se pasan muy pronto.

La barriga tras el parto queda como una bolsa recién vaciada y que no vuelve a su sitio (tardará en hacerlo). Esto, que es un proceso absolutamente normal, puede acarrear preocupación a algunas madres que, influenciadas por los medios de comunicación y los contenidos "rosa", creen que lo normal es estar estupendas a los pocos días de dar a luz.

El cuerpo de la mujer que acaba de tener un bebé tardará bastante en recuperar su aspecto anterior al embarazo. Nos quedan varios kilos de más aunque el bebé ya no esté en nuestro interior: muchos líquidos retenidos, los loquios... poco a poco el cuerpo irá recuperándose, pero incluso será cuestión de meses si llevamos un estilo de vida saludable.

Tras el parto, los músculos abdominales están debilitados, lo que agrava los problemas de estreñimiento (y consecuentemente, de hemorroides). También el suelo pélvico también está muy distendido, por lo que conviene continuar con los ejercicios postparto, como los de kegel, beneficiosos para esta zona.

La alimentación y el ejercicio físico (cuando nuestro cuerpo nos lo permita, y gradualmente) se combinan para, poco a poco, recuperar nuestro peso anterior (o al menos acercarnos bastante). El bienestar físico nos ayudará a estar mejor también emocionalmente.

No exigirnos demasiado a nosotras mismas en esta etapa de importantes cambios físicos (y psíquicos), pedir ayuda a nuestras personas cercanas cuando lo consideremos necesario y huir del aislamiento, hablando con estas personas y con otras madres recientes de todo lo que nos sucede son consejos para sobrellevar un mejor postparto.

Recuerda que el bebé ya está aquí, lo estamos conociendo poco a poco y que es cuestión de tiempo que todo se vea mucho más sencillo. El estado de nuestro cuerpo tras haber dado a luz también se normaliza gradualmente para ayudar a ello.

Fotos | Mike Renlund y Mothering touch en Flickr-CC En Bebés y más | La mayoría de las mujeres sufre trastornos postparto, La subida de la leche tras el parto, ¿cómo evitar problemas?, ¿Qué es la cuarentena?

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