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Por qué en caso de cesárea el padre debería poder acompañar a la madre
Parto

Por qué en caso de cesárea el padre debería poder acompañar a la madre

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Que el hombre acompañe a la mujer cuando va a dar a luz, y si no es la pareja, otro acompañante, es un acto cuyo beneficio no tiene discusión: la mujer está acompañada de alguien de confianza y cercano que le sirve de apoyo en todo momento.

Ahora bien, cuando el parto que la mujer espera no sucede, cuando todo se trunca y debe practicarse una cesárea, son muchos los hospitales que entran entonces en modo "emergencia" y dejan a la mujer sola, sin posibilidad de que nadie la acompañe, precisamente cuando más miedo tiene y más apoyo necesita.

Muchos hospitales, pero no todos. Los hay que han entendido lo que ahora vamos a explicar: por qué en caso de cesárea el padre debería poder acompañar a la madre.

Cuándo puede el padre acompañar a la madre si el parto es por cesárea

No puede ser siempre, no en todas las condiciones, porque una cesárea se practica en un quirófano, es un acto médico (el parto podríamos decir que no lo es tanto, pues es la madre la que da a luz) y el padre no deja de ser una persona ajena al servicio.

La mujer puede estar con un acompañante si:

  • Tanto ella como el bebé están bien y no se considera que vaya a haber complicaciones importantes tras la cesárea.
  • La anestesia es regional y la madre está despierta. En caso de que hubiera que realizar anestesia general el proceso es más complicado, más urgente, y entonces no puede haber acompañamiento ni, de hecho, tiene demasiado sentido.
  • La persona que estará con la madre da su consentimiento para estar presente y no es especialmente sensible ante estos procesos: si se marea fácilmente, mejor que deje su puesto a otra persona.
  • El acompañante tiene en cuenta que en caso de que haya alguna complicación deberá salir del quirófano.

Por qué todos los hospitales deberían permitir que el padre estuviera en caso de cesárea

Pielconpiel

En realidad no hay mucho que decir, porque la lógica es la misma que explica por qué es mejor que una mujer dé a luz con su pareja dándole apoyo y cariño, acompañándole en esos momentos que pueden ser muy especiales, pero también muy duros por el dolor y la intensidad (y porque no deja de ser un acto fruto del amor entre ambos y lo lógico es que la mujer quiera que él esté presente y que él quiera estar presente), pero por si alguien tiene dudas y si en algún hospital piensan que no hay ningún beneficio, lo explicamos a continuación:

  • Porque si la mujer iba pensando que su parto sería vaginal, si iba preparada para ello, el que acabe en cesárea es un mazazo importante que asusta, que aumenta la ansiedad y los nervios y le hace perder en cierto modo parte de su autoestima: "no he sido capaz de parir". En esos instantes, el cariño y el amor de una pareja puede ser muy beneficioso porque está ahí, en todo momento, a su lado, para decirle lo orgulloso que está de ella y lo bien que lo está haciendo.
  • Porque enseguida llega el sentimiento de culpabilidad, el buscar las razones de que todo acabe así y el deseo de que el bebé esté bien y que no haya sido perjudicado por algo que haya podido hacer o dejar de hacer: como no es momento de lamentaciones ni de andar culpándose una misma, el apoyo del padre puede ser determinante para que ella no viva con tanta angustia la llegada de su bebé.
  • Porque, como padre, no es lo mismo estar ahí y ver a tu hijo recién nacido, que verlo unos minutos después, cuando ya ha sido separado de su madre, sin que sepas qué ha pasado ni cómo ha pasado. Tanto para la madre como para el padre, estar ligados al bebé en tiempo y espacio es muy beneficioso: si ven como sale y no pierden el contacto visual, o sigue con ellos, es una relación más cercana que si el padre no le ve nacer y no comparte el mismo lugar... si luego lo ve en un lugar ajeno, solo, separado de su madre (si queréis leer más al respecto os recomiendo esta entrada: Mamá y bebé, que no os separen al nacer: la separación puede afectar al apego en vuestra relación).
  • Porque al estar el padre, ella no está sola en ningún momento y al pasar a la sala de reanimación siguen los tres juntos, pudiendo estar ella recuperándose con su bebé piel con piel, que no pierde el contacto con ella, estando más tranquilo, regulando mejor la temperatura y teniendo oportunidad de hacer su primera toma al pecho. En muchos hospitales, al estar la madre sola en reanimación se les separa cerca de dos horas, que es lo que tarda la madre en ir a la habitación donde está el padre con el bebé (si es que el bebé no está en la nursery). Esas dos horas es tiempo suficiente para que el bebé pueda cogerse peor al pecho y se dificulte así la lactancia presente y futura. En otros hospitales, cuyos protocolos son más antiguos, esas dos horas pueden ser incluso más tiempo: he llegado a oír a matronas decir que en su hospital mínimo 9 horas, que es una auténtica locura y un despropósito para madre e hijo.
  • Porque cuando la madre pueda irse ya de la sala de reanimación se irá con su bebé y su pareja, los tres a la habitación, en un proceso en el que solo se habrán separado en el momento de la anestesia. Si después han estado juntos y han podido permanecer en todo momento unidos, los tres, la satisfacción de ambos padres es mucho mayor, así como la implicación con el bebé y con la familia que acaban de crear (¿os suena eso de "la familia, unida, jamás será vencida"?).

¿Qué os parece? ¿Pudisteis estar acompañadas durante la cesárea? ¿Preferiríais haberlo estado si no fue posible?

Fotos | iStock
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