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Cesárea provínculo: una iniciativa pionera del Hospital Vall d’Hebron

Cesárea provínculo: una iniciativa pionera del Hospital Vall d’Hebron
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Hablamos de contacto piel con piel con el bebé desde el minuto cero, de que el papá o el acompañante pueda cortar el cordón umbilical, de que mamá pueda dar el pecho en el mismo quirófano y que incluso ayude a su bebé a nacer… Y muchas otras innovaciones en el protocolo de estas intervenciones que humanizan más el parto y dan el protagonismo a la mujer. Ese es el objetivo a alcanzar, según también recomendaciones de la OMS.

Para entender mejor este nuevo proyecto, llamado cesárea provínculo, en el que el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona es pionero a nivel internacional, hablamos con la doctora Elena Carreras, jefa de Obstetricia y Ginecología en el centro e impulsora de esta iniciativa.

Iniciativa pionera

Según explica la Dra. Carreras, “la idea surgió por petición de las madres, que nos solicitaban poder elegir su parto y disfrutar del nacimiento de sus hijos, aunque fuera en un quirófano”.

En Estados Unidos, por ejemplo, ya se trabaja en ‘cesáreas familiares’ o ‘humanizadas’ que permiten la presencia del padre y ofrecen un parto más personalizado, pero es la primera vez que se desarrollan juntas todas las posibilidades y se elabora un protocolo específico para facilitar ese contacto inmediato entre los padres y el bebé. “Aunque apenas lleva dos meses en marcha, detrás hay un trabajo previo de cerca de dos años”, aclara.

“De hecho –añade– el término 'cesárea provínculo' es mérito de una mamá. Le pedí que pusiera nombre a la cesárea que acabábamos de realizarla, porque era la primera".

En qué consiste la cesárea provínculo

Se trata de una intervención quirúrgica y por tanto debe primar la seguridad para el bebé y la madre. Además, “la cesárea solo debe realizarse cuando sea estrictamente necesaria, no por protocolos. Pero a partir de ahí pueden permitirse licencias”, explica la promotora de la idea.

  • Al tratarse de una cirugía, la mujer debe llevar puestos unos electrodos. Se colocan en la espalda, no en el pecho.
  • El pulsómetro, también necesario, puede ponerse en el dedo del pie, en lugar de en la mano.
  • Lo mismo ocurre con el magneto de presión, que se sitúa en una pierna y no en el brazo.
  • La llave de tres pasos para suministrar medicación por vía en caso necesario está cerca del goteo, para no tener que manipular constantemente la mano de la madre cuanto tenga a su hijo en brazos.

  • Se retira la cortina y la madre puede ver cómo nace su hijo e incluso ayudar a sacarlo y cogerlo en brazos.

  • Puede estar acompañada en todo momento y el padre o quien ella desee puede cortar el cordón umbilical cuando deje de latir.

  • Y durante todo el parto, con la música y la luz que decide la madre.
  • Desde el punto de vista médico la diferencia está en que el obstetra se coloca unos guantes largos hasta las axilas, de una talla superior, encima de los normales para trabajar con los padres. Una vez que la familia ya está feliz con su recién nacido, el equipo médico corre la cortina, se retiran los guantes extra y continúan con el desarrollo quirúrgico.

Todos son beneficios en el parto humanizado

Estudios internacionales demuestran que la cesárea humanizada no es menos segura: no hay más riesgo de sangrado, infecciones u otros tipos de complicaciones, y en cambio las madres se sienten mucho mejor atendidas y disfrutan de su parto.

Según apunta la doctora Elena Carreras, cuidar el aspecto emocional de la cesárea y favorecer el vínculo tiene muchas ventajas. Las más inmediatas:

  • Facilita la lactancia materna. Tradicionalmente en las cesáreas la leche tarda más en salir pero al poner al bebé al pecho desde el minuto cero, se establece como en un parto vaginal.

  • La mamá está más feliz y transmite esa emoción positiva a su hijo.

La jefa de Obstetricia del Hospital Vall d’Hebron se siente muy satisfecha por la reacción de las madres en los dos meses que lleva en marcha este proyecto, pero asegura que no le sorprende “porque ya nos lo esperábamos”.

Lo que sí destaca “es la gran acogida que ha tenido entre los profesionales. Exige un mayor esfuerzo pero los padres están tan felices que animan a los médicos y logran que se sientan satisfechos. Ha sido un proceso largo, pero ha merecido la pena”.

En Bebés y Más Lo más parecido a un parto vaginal: así asoma la cabeza del bebé en una 'cesárea natural' (vídeo), La experiencia de mi parto: cesárea de mellizos respetada y humanizada

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