Virginia del Río perdió a su hijo a las 39 semanas de gestación: su petición para inscribirlo en el libro de familia digital

Virginia del Río perdió a su hijo a las 39 semanas de gestación: su petición para inscribirlo en el libro de familia digital
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El 24 de enero de 2018, Virginia del Río perdió a su hijo Uriel a las 39 semanas de gestación, después de un embarazo totalmente sano. Y mientras transitaba este enorme dolor, se topó con las barreras del sistema, ya que la ley no le permite inscribir a su hijo en el documento que sustituye al libro de familia por no haber nacido con vida.

Virginia (@tengounaestrella) denuncia no tener ningún documento que diga que tuvo un hijo que se llama Uriel del Río García y que ella es su madre, porque no existe tal documento. Ahora lucha para que se reconozca a su hijo y a los de todas las madres, y padres, que pasan por una experiencia similar, y tengan el lugar que se merecen.

Os compartimos la historia de Virginia a través de su testimonio para Bebés y Más y su petición a través de Change.org, con la que ha ya conseguido más de 100.000 firmas y que os animamos a firmar para que las cosas cambien y los hijos no vayan al apartado "legago de abortos" si nacen sin vida, como sucede a día de hoy.

El testimonio de Virginia

Me llamo Virginia del Río, soy periodista y hace cinco años tuve que despedirme de mi hijo antes de poder abrazarle. Estaba embarazada de 39 semanas y falleció en mi vientre, de forma repentina e inesperada, tras un embarazo saludable y normal.

Había decidido ser madre sola con un donante y, a una semana de salir de cuentas, mi presente y mi futuro desaparecieron a golpe de tres palabras: no hay latido. En ese momento, me sumergí en un océano oscuro de angustia, dolor y miedo. En aquel momento ni siquiera sabía que un bebé puede morir a término dentro de la barriga de su madre.

"En ese momento, me sumergí en un océano oscuro de angustia, dolor y miedo. En aquel momento ni siquiera sabía que un bebé puede morir a término dentro de la barriga de su madre."

Atravesé el dolor y me puse en manos de mi psicóloga. Así, cuando pude ponerme en pie de nuevo, decidí convertir el duelo perinatal en mi caballo de batalla: es un tabú y había que darle luz y voz.

He participado en congresos médicos para la creación de un protocolo sanitario en casos de muerte perinatal en hospitales, me han hecho infinidad de entrevistas, he participado en podcasts, he asistido a programas de televisión, siempre con el claro objetivo de darles un lugar en el mundo a nuestros hijos.

Actualmente, la ley no permite que podamos inscribirlos en el documento que sustituye al libro de familia si no nacen con vida. Van a un apartado humillante y cruel que se llama "legajos de abortos", como único camino para poder darles sepultura o incinerarles.

Mi hijo pesó al nacer 3 kilos 190 gramos y midió 49 centímetros. Se llamaba Uriel. Un bebé a término que para la administración y la sociedad es nada.

El pasado 15 de octubre, con motivo del Día Internacional de la Muerte Perinatal y Gestacional, lancé una petición a través de la plataforma change.org para recoger firmas pidiendo que esto cambie y podamos registrar en el "libro de familia digital" a los bebés que fallecen antes de nacer, sin efectos jurídicos y con carácter retroactivo.

Necesitamos medio millón para que nos escuchen. Mi historia es la historia de miles de familias en el mundo. Nuestros hijos se merecen un lugar en el mundo, y no sólo en el recuerdo de sus familias.

Virginia pide poder registrar en el "libro de familia digital" a los bebés que fallecen antes de nacer, sin efectos jurídicos y con carácter retroactivo.

Firma la petición para ayudar a Virginia y a otras familias

La historia de Virginia no es la única; hay otras parejas y familias que han compartido su testimonio en las redes sociales, como Nereida y Adrián, de Mataró, papás de Eyra, que falleció pasada la semana 40 de gestación.

La pareja lanzó una petición en el portal Osoigo donde explican la misma situación que está viviendo Virginia, y su imposibilidad para registrar a su hija en el libro de familia digital.

"Mi hija fue dada a luz, existió y debe ser reconocida. ¿Por qué se la reniega a un legajo de abortos? Es doloroso y cruel".

Perder a un hijo antes de nacer se convierte en una pesadilla para estas familias y en una herida emocional imborrable. Pero además, a esto se le añade el dolor por el hecho de que ese hijo no pueda estar inscrito en el libro de familia digital.

Con tal solo una firma, podemos ayudar a estas familias a conseguir que sus hijos figuren en este libro para empezar a sanar esa herida y poder elaborar el duelo.

Un libro donde figuren los datos personales del bebé y de todos los miembros de la unidad familiar, como ocurría con el desaparecido libro de familia. Virginia, a través de su petición, pide que esta inscripción al libro de familia digital, además, no conlleve efectos jurídicos para los bebés fallecidos.

Foto portada | Virginia y su hijo Uriel

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