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El emotivo mensaje de Serena Williams para las madres: la perfección nunca debe ser un verdadero objetivo en nuestra vida

El emotivo mensaje de Serena Williams para las madres: la perfección nunca debe ser un verdadero objetivo en nuestra vida
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En los últimos años y gracias al auge de las redes sociales y los medios de comunicación en línea, muchas celebridades o famosas que son madres, comparten un poco de su vida materna. Algunas de ellas, además de compartir pequeños momentos de los días con sus hijos, también utilizan estos canales para enviar mensajes positivos o de apoyo a otras mamás.

Una de ellas, es la tenista Serena Williams, quien recientemente compartió un mensaje muy emotivo y personal para las madres y mujeres en general, acerca de cómo debemos dejar de buscar la perfección y apoyarnos más unas a otras.

Desde que se convirtió en madre, Serena Williams comparte ocasionalmente algunos momentos y reflexiones al lado de su hija Alexis Olympia, como aquella vez en la que compartió que había llorado al enterarse que se había perdido los primeros pasos de su hija, algo con lo que muchas madres que trabajan fuera de casa se identificaron.

La tenista, quien fue elegida mejor deportista de 2018 por su perseverancia como tenista, mujer y madre, escribió recientemente en la revista Fortune un artículo con motivo del Día de la Mujer, en el cual envía un sincero mensaje a todas las madres: dejemos de aspirar a la perfección y busquemos apoyarnos más unas a otras.

En el artículo, ella comparte los resultados de una encuesta que ella promovió y que fue realizada por Survey Monkey, en la que se le preguntó a las madres trabajadoras acerca del balance entre su vida laboral y familiar.

Y aunque los resultados muestran cómo se sienten madres y padres en Estados Unidos en cuanto a continuar su carrera o dejar a sus hijos para ir a trabajar, lo que verdaderamente resuena de su artículo, es el emotivo mensaje que envía a todas las madres.

Compartiendo de forma abierta y sincera su experiencia con la maternidad, la tenista comienza contando un poco acerca de sus sueños de la infancia y su nuevo papel como madre:

Desde que era una niña, soñaba con ser la mejor jugadora del mundo... pero también soñaba con tener una familia. El sueño no era dividido: quería ser exitosa en ambos. Quiero permanecer el mayor tiempo posible en este juego para que Olympia pueda verme, animarme y sentirse orgullosa de decir "Esa es mi mamá". Quiero que ella y todas las mujeres sepan que pueden ser lo que quieran ser. Sueñen en grande. El cielo es el límite. Tomen riesgos.

Pero también, aunque quiere que mujeres, niñas y madres en el mundo luchen por sus sueños y no dejen de perseguir sus metas, aclara que debemos dejar de aspirar a ser perfectas, y ser más amables con nosotras mismas:

Hablemos de la perfección. Quiero aclarar que la perfección es una meta imposible y nunca debería ser un objetivo verdadero en nuestra vida. Y esto es algo a lo que he tenido que llegar a un acuerdo conmigo misma. Ahora que tengo a Olympia, ella es mi prioridad absoluta. Pasar el mayor tiempo posible con ella todos los días es muy importante para mí.

Pero aún sigo entrenando para Grand Slams y a veces tengo que tomar decisiones muy difíciles acerca de cómo paso mi tiempo. He llorado por ella tantas veces que he perdido la cuenta. Lloré cuando la desteté. Me senté con Olympia en mis brazos, hablé con ella, rezamos juntas y le dije "Mamá necesita hacer esto". Lloré cuando me perdí sus primeros pasos porque yo estaba entrenando. Soy honesta acerca de las dificultades que tengo como madre trabajadora porque quiero que otras mujeres que están ahí afuera sepan que no están solas. Tenemos que mostrarnos a nosotras mismas y a otras mujeres compasión y realidad.

La tenista comenta que así como debemos ser más comprensivas con nosotras, también debemos serlo con otras mujeres y apoyarnos mutuamente, recordando que estamos juntas en la lucha por hacer las cosas más igualitarias y justas:

A pesar de que pienso que todas las mujeres somos superheroínas, no somos superhumanas y necesitamos el apoyo unas de otras. Necesitamos darnos gracia cuando nos quedamos cortas y cuando la sociedad nos pone expectativas poco realistas o nuestros lugares de trabajo tiene reglas anticuadas. Debemos unirnos todas y pelear por lo que es justo.

Entre otras cosas, la tenista comenta que las mujeres deben recibir el mismo respeto y las mismas oportunidades que sus contrapartes masculinas, y que las mujeres deben dejar de ser penalizadas cuando regresan a trabajar después de tener hijos, una situación a la que se enfrentan miles de madres en el mundo, pues se les comienza a ver como poco confiables o interesadas en sus trabajo.

Finalmente, Serena Williams concluye su artículo diciendo otro motivo por el cual no deja de entrenar y seguir sus sueños: ser un ejemplo y motivación para su hija.

Quiero que ella sepa que mi trabajo me llena, que estoy orgullosa y soy apasionada de lo que hago, incluso si no soy perfecta haciéndolo, y que nunca debe renunciar a sus sueños.

El mensaje de la tenista no sólo nos recuerda ser más amables y menos exigentes con nosotras mismas para sentirnos mejor, sino también, para servir de ejemplo a nuestras hijas (e hijos, desde luego) de no abandonar nuestras metas y busquemos sentirnos plenas con lo que hacemos.

Foto | mariannebevis en flickr
Vía | Honey

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