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Por qué Fortnite engancha tanto a los niños y cómo controlarlo ante la vuelta al cole

Por qué Fortnite engancha tanto a los niños y cómo controlarlo ante la vuelta al cole
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Tengo que reconocerlo. Mi hijo también es un fan del videojuego de moda, que ya cuenta con 125 millones de jugadores en el mundo, y no sé cómo gestionar bien la relación entre el niño y Fortnite.

Por eso, después de leer en la prensa esta semana dos incidentes importantes con la dependencia al juego, he decidido investigar para entender cómo funciona, por qué engancha tanto a niños y adolescentes, y cómo controlarlo para que no se convierta en un problema con la vuelta al cole.

No entiendo qué está pasando por la cabeza de mi hijo y de sus amigos. Hace solo unos meses eran felices quedando para jugar en casa de alguno de ellos al ping pong o al fútbol en la calle, cuando no llovía. Ahora, prefieren quedarse cada uno en su habitación y hablar por unos auriculares con micrófono, mientras juegan partidas y más partidas a este dichoso juego.

Ha sido llegar a la ciudad tras las vacaciones de verano y se ha ido disparado a la consola “porque hacía demasiado tiempo que no jugaba con mis amigos”. Y sorprendentemente, allí estaban más de dos y de tres jugando en esos momentos a Fortnite. ¡Y yo confiando en que quizás se había pasado de moda!

Y esto sucede solo unos días antes de la vuelta al cole. ¿Qué va a pasar cuando tenga que madrugar, estudiar, hacer trabajos, extraescolares…? Quiero atajar el tema ¡ya!

¿Por qué el videojuego Fortnite les gusta tanto?

¿En qué consiste Fortnite: Battle Royal? Este juego, creado por Epic Games, implica a 100 jugadores que saltan de un autobús volador a una pequeña isla y luego luchan entre sí hasta que solo queda uno. Escondidas alrededor de la isla hay armas y objetos, incluidos rifles, trampas y lanzagranadas, y los jugadores deben armarse mientras exploran el paisaje y los edificios.

A medida que avanza el partido, el área jugable de la tierra se reduce continuamente, por lo que los participantes se ven obligados a acercarse cada vez más. El último superviviente es el ganador.

Jorge Flores Fernández, fundador y director de Pantallas Amigas, nos explica alguno de los secretos que hacen de este juego un fenómeno de masas:

  1. Reúne dos géneros muy atractivos para los niños y que han triunfado en otros videojuegos: escenarios de construcción (tipo Minecraft) y acción (Call of Duty ‘más light’).

  2. Es online y multijugador. Eso significa que es posible formar equipo con un amigo o grupo de amigos y competir por parejas o en escuadrón de cuatro. También permite jugar solo y el juego te asigna a otros participantes.

  3. Agrega un elemento social, ya que los participantes pueden chatear mientras juegan usando auriculares y micrófonos. Muchos niños ahora forman equipos y pasan gran parte de su ocio jugando juntos. También permite sociabilizar y conocer gente nueva.

  4. Gráficamente es muy atractivo: es casi como un juego animado suavizado, con gráficos muy brillantes, casi de dibujos animados, no tan realista como otros juegos de batalla.

  5. Resulta divertido, con un sentido del humor muy básico. Muchos artículos y disfraces ridículos (como trajes espaciales y de dinosaurios). El niño también puede realizar diferentes movimientos de baile durante el juego. El de 'The Floss', por ejemplo, inspirado en el video viral del niño bailando con Katy Perry durante su aparición en 'Saturday Night Live', se convirtió un fenómeno entre los niños. ¡Hasta jugadores de futbol como Griezmann los usan para celebrar sus goles!

  6. Las partidas están limitadas en el tiempo, lo que permite que el jugador pueda rectificar las veces que quiera. Se hace más ameno porque tiene un principio y un fin, las partidas no se eternizan.

  7. Muchos streamers y youtubers de referencia hablan del juego y muestran cómo juegan. Si hay alguien relevante a quien le gusta, hará que te aficiones más. De hecho, Fortnite es el juego más visto en el canal especializado para gaming Twitch.

  8. Es gratuito y multiplataforma. Es decir, que puedes conectarte en cualquier momento “a echar una partidita”. Está disponible para videoconsolas, ordenador, tablet y smartphone.

  9. El desarrollador del juego agrega nuevos elementos, funciones y modos de juego cada semana. Eso significa que siempre hay una nueva razón para volver y jugar. ¡Hay que presumir entre los amigos de tener la última versión!

Alex Cánovas, de Xataka, experto en videojuegos y reconocido fan de Fortnite, explica que:

“Me gusta por el propio género del Battle Royale (tú contra otros 99 jugadores y solo pueda quedar uno), que en este caso está muy bien llevado”.

Además, al ser un juego divertido de ver “hace que la audiencia de estos creadores de contenidos, que suele ser un público bastante joven, se pueda subir al carro de Fortnite Battle Royale fácilmente, al ser gratuito”.

También el hecho de que los objetos que se puedan comprar, sean puramente cosméticos, que no den ventajas jugables. De hecho, si fuera así, se rompería el juego: si sé que alguien va a ganarme porque ha pagado más que yo, no volveré”.

¿Resulta un juego peligroso?

Niños jugando a videojuegos

Después de enumerar las razones por las que este juego atrae a nuestros hijos, parece que hasta a mí me han entrado ganas de jugar. Pero no es nuestra intención atraer nuevos seguidores, ni mucho menos. Queremos entender por qué les gusta para poner remedio a una posible adicción. ¡Y sabemos de qué hablamos!

La Policía Nacional ha publicado en su cuenta de Twitter, hace poco más de un mes, recomendaciones de uso por razones de seguridad.

Los riesgos de un mal uso del videojuego

1. Gastos injustificados de dinero. Solo en la última semana hemos conocido al menos dos casos problemáticos de niños y adolescentes adictos a Fortnite. El domingo, una madre galesa, Cleo Duckett, denunciaba en la edición de Metro, de Reino Unido, que su hijo de 10 años se gastó más de 1.000 libras (unos 1.115 euros) en Fortnite, sin saber que se trataba de dinero real. El juego, al igual que todas las apps, permite comprar productos virtuales con solo vincular una tarjeta.

Y eso, teniendo en cuenta que el juego es gratuito y que se pueden desbloquear nuevos elementos a medida que se avanza en el juego sin pagar nada. Entonces… ¿Qué compran nuestros hijos? ¿En qué se gastan el dinero?

La compra de un 'Pase de combate Premium’ con la moneda del juego ("pavos") permite tener acceso a prendas y artículos exclusivos o realizar desafíos semanales para ganar más puntos y acceder a más artículos. También es posible comprar nuevos niveles para poder jugarlos de inmediato, sin haberlos desbloqueado jugando.

Ninguno de los artículos de pago proporcionan una ventaja en el juego; son puramente estéticos. Sin embargo, ‘vende mucho’ tener el último traje y los niños querrán seguir jugando para desbloquear esos artículos o comprarlos. Explica el psicólogo Eparquio Delgado, del Centro psicológico Rayuela, que:

“Es lo mismo que que antes querer tener las últimas zapatillas de moda, solo que ahora de manera virtual. Pero no conseguirlo, tampoco va a provocarles ningún trauma, igual que tampoco nos lo provocaba antes a los que ahora somos padres. Solo hay que explicárselo”.

2. Agresividad. Otra madre australiana contó al Mirror que su hijo de 14 años le propinó un cabezazo por confiscar su Playstation, como medida para controlar su adicción al Fornite. Según cuenta la madre, Britta Hodge, el adolescente se pasa día y noche delante de la pantalla.

“En los años 80, cuando comenzamos a jugar a videojuegos el gran temor era el que un juego violento nos convirtiera en personas violentas”, comenta el psicólogo.

“Y ahora sabemos que no es así: no hemos ido todos asesinando por la calle. Son solo juegos. La diferencia está en cómo se gestionen. Si vemos que el efecto del juego en nuestros hijos es positivo, les divierte, no debemos de preocuparnos. La señal de alerta aparece si los efectos que provocan en ellos son negativos: hace que estén enfadados, de mal humor e incluso agresivos”.

Además, a diferencia de otros juegos similares como The Call of Duty (para mayores de 18 años) y tal y como hemos comentado antes, Fortnite tiene un estilo visual amigable sin representar violencia sangrienta. Hay disparos, pero en un mundo no real, no amenazante.

3. Adicción. Como toda actividad que genera recompensa, puede llegar a provocar un uso abusivo. De hecho, “la primera categoría definida como adictiva en Internet es el juego online multijugadores, al que pertenece Fornite”, comenta Jorge Flores.

Pero el concepto de adicción a los videojuegos es muy polémico dentro de la comunidad médica y, aunque la Organización Mundial de la Salud ha reconocido el trastorno de los juegos como una enfermedad, hay investigadores y científicos que no están de acuerdo con esta decisión, según un artículo de la BBC. Fortnite, por ejemplo, no contiene sistemas de juego únicos, que lo haga más adictivo que otros videojuegos de acción.

4. Seguridad. ¿Cómo podemos saber con quién habla o juega nuestro hijo? “Jugando, cuando tienen poca edad (el juego solo autoriza a partir de 12 años, aunque hay niños de todas las edades) o poca madurez, terminan por relajarse, a hablar con otros jugadores desconocidos, y ahí comienzan los problemas”, explica Jorge Flores. Y añade que “el control en este sentido es difícil”.

5. Efectos secundarios. Y también están los peligros asociados a esas tres horas que se pasan jugando: sedentario, obesidad, malas posturas o esfuerzo visual.

6. Socialización. Solo puede jugar uno en cada plataforma, por lo que los amigos se están habituando a quedarse cada uno en su casa para poder estar en la misma partida y hablar por los auriculares. Se resiente el contacto no digital, directo entre los niños, para hacer en grupo otras actividades de ocio.

Cómo podemos controlar su uso

Fornite

Según Jorge Flores Fernández, director de Pantallas Amigas, hay algunas claves para gestionarlo con cabeza y sentido común:

1. Limitar las horas de ocio con videoconsolas, ofreciendo otras alternativas no digitales, ayudándoles a descubrir otras posibilidades. Por supuesto, hay límites innegociables: comida familiar, estudio y descanso nocturno, intentando evitar el uso de las pantallas una hora antes de ir a la cama. Está demostrado que usarlas dificulta la posibilidad de conciliar el sueño.

El tiempo máximo depende de la edad y de si realizan o no más actividades con pantallas. Quizás los fines de semana pidan jugar más, y nosotros debemos buscar alternativas de ocio.

En la Xbox, PlayStation o Switch puedes usar los controles parentales para limitar la duración de las sesiones de juego (o prohibirlos por completo en algún momento).

Lo que sí se puede hacer es llegar a un consenso, como dejarle terminar la partida (suelen durar una media de 20 minutos) si a cambio deja la consola sin protestar, o no la coge al día siguiente... Así verá que le entendemos, porque abandonar el juego en medio de una, significa dejar a sus compañeros en la estacada y perderán todos los puntos que hayan ganado durante ese encuentro. Eso enfadará mucho al hijo, así que mejor programamosd el tiempo para advertirle que “esa partida, será la última del día”. Y todos salimos ganando.

2. Garantizar su seguridad. Una tarea realmente difícil, porque no hay forma de controlar con quién juegan o hablan, si los otros jugadores son aleatorios.

Lo mejor que podemos hacer es hacerles saber que estamos ahí si ‘notan’ algo raro, que entiendan que pueden hablar con nosotros de cualquier cosa.

Y explicarles los peligros que implican compartir cualquier tipo de datos con esos jugadores desconocidos que le asocia el juego cuando no está en un equipo con los amigos. Puede convertirse en una disculpa para unir a jugadores de diferentes edades y es importante que no dé dato alguno suyo durante la partida.

Añade Álex Cánovas de Xataka, que “el chat sí permite bloquear a los otros tres jugadores para no tener que escucharlos, si no queremos, con solo un par de clicks”.

También, tal y como recomienda la Policía Nacional: "Activa doble autentificación en cuenta, contraseña y seguridad".

Así que ¡atentos a sus conversaciones por si notas algo raro, porque suelen hablar alto cuando se emocionan jugando! A mí me gusta mirar la pantalla y preguntar con qué amigos juega, ya que muchas veces con los nick que ponen no sabemos identificarlos.

3. Evitar las compras no deseadas.

“En las consolas y móviles, hay que configurar la seguridad en las compras para que los menores no puedan acceder sin permiso. Porque el juego no pone barreras. Si tienes una tarjeta de crédito activa y ninguna restricción de seguridad en la consola o en el móvil, la compra no es problema ninguno", explica Álex Cánovas.

En este sentido, la Policía Nacional recomienda que:

  • No pagues por la descarga, porque es gratuita.

  • No te creas las gangas de "pavos" más baratos que en la tienda oficial de Epic.

Aporta beneficios, con moderación

En la palabra 'moderación' parece estar el secreto de uso de cualquier videojuego. Y este no es ni mucho menos una excepción. Comenta el director de Pantallas Amigas, que Fornite desarrolla ciertas capacidades: orientación espacial, planificación de recursos, creatividad, compañerismo (trabajo en equipo), función visual (al ser de acción)… Por eso,

“no hay porque eliminar el juego de ‘su dieta’ siempre que se coma con moderación y en combinación con otros alimentos (actividades de ocio o incluso otros videojuegos). Es decir, si nuestro hijo va a jugar una hora y media, intentemos que sea a más de un videojuego, para desarrollar diferentes habilidades".

La clave, según este experto y el psicólogo Eparquio Delgado, está en hablar con nuestros hijos y llegar a un consenso.

“Si pueden jugar un tiempo perfecto, pero si a nosotros no nos parece bien que jueguen, también perfecto. No van a ser más infelices ni se van a sentir desplazados de sus amigos por no compartir esta actividad con ellos. Quizás ahora no lo entiendan, pero sí lo harán de mayores, igual que nosotros llegamos a entender que nuestros padres no nos comprasen ese polo de moda que llevaban todos nuestros compañeros y no hemos acabado traumatizados”.

También Delgado añade que los padres debemos pensar con sensatez:

“Si el juego fuera tan negativo y malo, no jugaría nadie. Así que para el próximo curso, pactemos con ellos normas de uso, negociemos tiempo de uso, pactemos horario por tiempo de estudio, buscando un consenso entre toda la familia, hablando de las ventajas e inconvenientes del juego”.

Fotos | Fornite y iStockphoto
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