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Crónica del primer curso escolar

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Parece que fue ayer cuando los peques y sus madres o padres se apelotonaban a las puertas del colegio con incertidumbre, miedo, emoción, entusiasmo... Pero ya ha concluido el primer curso escolar de estos niños que en nueve meses han hecho un cambio impresionante.

El primer curso escolar de mi hija mayor ha pasado volando. De hecho, está a punto de empezar el segundo (bueno, bueno, no nos alarmemos, aún quedan vacaciones…).

Desde su primer día emocionada en el que creo que no entendía muy bien lo que era “el cole” hasta el día de fin de curso, ha transcurrido todo un ciclo de evolución, descubrimientos, y sobre todo buenos momentos con las maestras y los amiguitos.

Los primeros días fueron confusos, ella no entendía por qué muchos niños lloraban a la puerta del colegio, no querían entrar. En aquellos momentos, creo que lo pasamos peor nosotros que ella, que cada día iba ilusionada al colegio y nosotros estábamos un poco extrañados por lo que querían saber de nuestra hija en el cole. También debería haber periodo de adaptación para los padres.

Muy pocos días a lo largo del curso la peque no ha querido ir al cole, y en general coincidiendo con estados de pre-enfermedad. Pero casi siempre iba con ilusión.

Mar ha aprendido muchísimo a lo largo de estos meses. Cada trimestre me sorprendían sus “libritos” de actividades. Reconoce las letras y los números, los colores, las formas geométricas…

Pero sobre todo ha aprendido a cuidar y apreciar a sus nuevos amiguitos, así como mucha música y “educación física”, muchas canciones y melodías acompañadas de sus gestos, ejercicios y juegos que nos iba mostrando algunos días y que se sumaban a nuestras canciones y nuestros juegos familiares.

Nos iba mostrando sus experiencias algunos días, esos en los que tenía ganas de hablar, porque si algo he echado de menos es que mi hija me contara más lo que hacía cada día en el colegio. El “no me acuerdo” ha sido su respuesta muchos días, lo cual no me hacía tirar la toalla para averiguar más o pensar que si no se acordaba es que había sido poco interesante.

Los eventos que han tenido lugar a lo largo del curso, los ha esperado (y nosotros) con impaciencia e ilusión. Se ha disfrazado, ha bailado, ha cantado, ha preparado sorpresitas a los papis…

Lo peor, aparte de las muchas horas que pasan en el colegio, la desaparición de la siesta y el cansancio acumulado a lo largo de algunos días, tal vez ha sido que en un par de ocasiones la profesora quiso hablar conmigo porque Mar se "había portado mal".

Nada demasiado importante, cosas propias de su edad (escaparse a jugar al baño, tirar las pinturas en un enfado...) que hablamos mucho con la profesora y con ella, aunque tampoco hizo mucha falta porque ella sabía que no estaba bien y quería que la profe y los papás estuviéramos contentos. Mar se veía muy apenada cuando la señorita quería hablar con nosotros...

Pronto seguiré con las cosas más divertidas del colegio, las excursiones, fiestas y todo lo que los papás hicimos para el primer curso escolar, ayudando a la peque y divirtiéndonos en casa y en clase.

Foto | woodleywonderworks en Flickr-CC En Bebés y más | El periodo de adaptación al cole, Consejos para hacer la vuelta al cole más llevadera, Cómo ayudar a tu hijo en la adaptación al colegio, ¡Cuántas horas en el colegio!, Los buenos maestros

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