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Las consecuencias negativas de llevar todo el conocimiento del curso colgando en la espalda: las pesadas mochilas

Las consecuencias negativas de llevar todo el conocimiento del curso colgando en la espalda: las pesadas mochilas
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Algunas abultan más que ellos, eso es fácilmente comprobable, sólo hay que darse una vuelta por la puerta de cualquier colegio a la hora de entrada o a la de salida. Sí, hoy nos paramos a ver las dimensiones de las mochilas del colegio y sobre todo el peso y lo que esto implica en las espaldas de nuestros hijos.

Esto de llevar el conocimiento del curso colgado a la espalda puede tener consecuencias negativas, más de las que nos gustaría como padres sin duda.

Muchos de los alumnos de primaria de nuestro país tienen todas las asignaturas todos los días y eso implica que todos los días tienen que transportar todos los libros, más los libros de ejercicios que tienen algunas de esas asignaturas, más los cuadernos tradicionales de otras, más el estuche, más la agenda, más la flauta, más…

Esta es una de las razones por las que más de la mitad de los niños y niñas de menos de 15 años han padecido dolores de espalda según los especialistas, sobre todo entre las niñas.

Un problema de peso

Porque según los expertos en este tema un niño no debe cargar más del 15% de su peso corporal, para ser más claros, un niño de 40 kilos de peso no debería llevar a su espalda un lastre que supere los 6 kilogramos de peso, sin embargo muchos de estos niños (e incluso más delgados) llevan a su espalda mochilas que suben hasta los 8 kilogramos, al menos un par de veces al día. Al ir al colegio y al volver del colegio.

Esta sobrecarga supone dolores de espalda e incluso en ocasiones, según algunos especialistas, puede suponer trastornos de espalda.

Al exceso de peso de la mochila, se une la falta de ejercicio, los malos hábitos posturales, el mobiliario inadecuado de las aulas y ya tenemos el cóctel para que la espalda del niño presente algún tipo de lesión en mayor o menor medida.

Y no, por lo visto la solución no son las mochilas de ruedas que pueden resultar más cómodas para el usuario pero que sólo trasladan de sitio la posible dolencia. Los especialistas hablan de que este tipo de mochilas sobre cargadas, pueden acarrear problemas tanto en el hombro como en la muñeca debido al arrastre de las mismas.

A ello hay que sumar los tropiezos que se producen cuando se juntan varios niños arrastrando sus mochilas del colegio o los traspiés que se generan cuando hay que subir o bajar escaleras arrastrando el peso de las mochilas escolares.

Mochilas

¿Alguna solución a la vista?

Sí, claro podríamos buscar el modo de que los niños pudieran dejar en clase algunos de esos libros para el día siguiente (en algún sistema de taquillas o cajoneras) pero aquí entran en liza los tan traídos y llevados deberes del colegio, tema complicado en muchos hogares cuando los niños vuelven a casa. Sin libros no se pueden hacer los deberes después del colegio.

Otra opción tal vez sería que los claustros de profesores dejaran de utilizar los libros de texto como la herramienta principal de estudio en las aulas o que estos libros se editaran de forma más repartida y no en un solo libro o dos para todo el curso en cada asignatura.

Sería más que interesante que el mobiliario escolar también se actualizara y fuera más fácilmente adaptable a la altura de los niños que lo están utilizando.

Mientras tanto podemos tratar de que los niños hagan algo de ejercicio físico para mantener un buen tono muscular que fortalezca los músculos de su espalda, además de que les beneficia en otros muchos aspectos de su vida y su salud.

Podemos intentar que tengan una higiene postural adecuada, que se sienten bien en las sillas y que mantengan la espalda en una postura correcta.

Podemos organizar mejor cómo se colocan los libros y cuadernos en el interior de su mochila, el material más pesado más cerca de la espalda del niño, más en el interior de la mochila y siempre, que se cuelguen la mochila de ambos hombros y que los tirantes o asas de las mochilas sean acolchadas.

Como medidas alternativas y ya que parece que de momento el peso de las mochilas no va a reducirse, esto es prácticamente todo lo que podemos hacer y lo que tenemos que tener en cuenta. A fin de cuentas estamos hablando una vez más de la salud de nuestros hijos.

Fotos | iStockphoto
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