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¿Esperas un bebé? Compra camas grandes

¿Esperas un bebé? Compra camas grandes
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Uno de mis sueños de adolescencia era poder dormir con los brazos extendidos, con espacio suficiente para girarme y volver a abrir los brazos y piernas y por eso siempre me decía a mí mismo que cuando me fuera de casa me compraría una cama tan grande como la habitación. Tan grande que abriera la puerta y que para entrar tuviera que ir sobre la cama (exagerando un poco, pero por ahí iba la idea).

Luego pasa lo que pasa, que el día en que te compras un piso y lo amueblas dejas atrás esos sueños y haces las cosas con más lógica, y compramos una cama de 150 cm, que para entonces nos parecía bastante grande. El problema es que, una vez tienes hijos, todo se te hace pequeño (no sólo el coche), y es entonces cuando piensas: debería haber perseguido mi sueño y haber comprado una cama bien grande.

Más de una vez hemos estado a punto de caer en la tentación de comprar una cama de 180 cm porque más de una vez nos hemos visto durmiendo en escasos centímetros bastante apretujaditos. Sin embargo, como ya estamos menos en la cama y como en su día compramos una cama pequeña que pusimos al lado, hemos acabado por desestimar dicha solución (y en parte porque el dinero no sobra, que si no...).

Sin embargo, si estás esperando un bebé, si tienes las habitaciones por amueblar o si has decidido redecorar una habitación porque será la habitación de tu hijo, tenlo en cuenta: compra camas grandes.

Y digo compra camas grandes porque los primeros años son un poco caóticos. Uno suele saber dónde empieza durmiendo por la noche, pero puede no saber muy bien dónde va a acabar. Yo he llegado a dormir en tres sitios diferentes una misma noche. Empezar en mi cama, emigrar al sofá con el mediano porque está con demasiada tos y va a despertar al pequeño y luego emigrar de nuevo a la cama del mayor porque se ha despertado vomitando. Para hacer tanto cambio, claro, necesitas varios hijos y bueno, tampoco es habitual tanto movimiento, pero sí es bastante frecuente hacer al menos un cambio.

Hay niños que duermen directamente con los padres y entonces no hay demasiado problema, cama grande para todos y listo. Hay otros en cambio que siendo ya más mayores duermen en sus camas, pero quieren estar un rato con papá o mamá. Lo ideal, claro, es que quepamos un poco cómodos, por si un día estamos demasiado cansados y nos quedamos ahí dormidos, o por si un día el niño no se encuentra bien y preferimos pasar la noche a su lado en vez de moverlo a nuestra cama. Para estos casos, obviamente, lo mejor es que la cama sea un poco ancha, por lo que si cabe, mejor grande (hay camas de 100-110 cm de ancho que son una gozada).

Evidentemente todo depende de los gustos de cada pareja y de lo que quiera hacer por las noches (que cada cual duerme como quiere), ahora bien, como padre que tuvo moisés que no sirvió de nada, cuna que no se utilizó y cama que se nos hizo estrecha, hago mención de todo ello por si alguien está en la tesitura de necesitar camas, para que cuente con que allí donde un niño pasa la noche es probable que tengamos que pasar más de una con ellos.

Foto | Sundaykofax en Flickr En Bebés y más | Los bebés deberían dormir en la cama de mamá al menos hasta los tres años, "No lo metas en tu cama, que se acostumbra", Dejar dormir a los niños en la cama de los padres es ir contra la naturaleza y contra el sentido común, dice un psicólogo

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