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"Yo soy la encargada", la publicación acerca de la carga mental de las madres que se ha hecho viral

"Yo soy la encargada", la publicación acerca de la carga mental de las madres que se ha hecho viral
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Hace algunas semanas te compartí un artículo en el que reflexionaba acerca de las razones por las que las madres nos quedamos despiertas hasta muy tarde, por más cansadas que estemos. Una de ellas era que nos gusta irnos a dormir sin tantos pendientes, por lo que aún a altas horas de la noche mientras el resto de nuestra familia duerme, continuamos nuestra casi infinita jornada materna.

Quienes no tengan hijos quizás se pregunten: ¿y cuántos pendientes o cuántas cosas tienen por hacer las mamás como para estar siempre cansadas? Bueno, resulta que el cansancio no sólo es físico, sino también mental, y una madre comparte a detalle todo aquello de lo que somos "encargadas" en una publicación que ahora se ha hecho viral.

"Yo soy la encargada"

Cameron Poynter es una mamá bloguera de Virginia, Estados Unidos, y como cualquier madre, sabe que nuestro trabajo es uno sin descanso ni vacaciones. Recientemente se dio cuenta de la enorme cantidad de cosas por las que somos responsables las madres y decidió compartirlas en una publicación en su página Lucky Orange Pants.

Yo soy la encargada.

Yo soy la encargada de los horarios. De entrenamientos, juegos y lecciones. De proyectos, fiestas y cenas. De citas y tareas.

Yo soy la encargada de información. De quién necesita comida 5 minutos antes de que ocurra un berrinche y quién necesita espacio cuando está enojado. De si hay ropa limpia, si ya se pagaron las cuentas y si ya se nos terminó la leche.

Yo soy la encargada de soluciones. De banditas y kits de costura y botanas en mi bolsa. Pero también de bálsamos emocionales y mantas de seguridad metafóricas.

Yo soy la encargada de preferencias. De gustos y disgustos. De rituales nocturnos y de aversiones de comida.

Yo soy la encargada de los recordatorios. De que sean amables, de que levanten su basura, de que laven sus platos sucios, de que hagan su tarea, de que sostengan la puerta abierta y de que escriban notas de agradecimiento.

Yo soy la encargada de rituales y recuerdos. De parches de calabaza y de búsquedas de huevos en Pascua. Yo soy la que toma las fotografías, la que colecciona decoraciones especiales, la que escribe cartas.

Yo soy la encargada de seguridad emocional. La depositaria de confianza, la que navega los malos humores, la que guarda secretos y calma los miedos.

Yo soy la encargada de la paz. La mediadora de peleas, la árbitro de discusiones, la facilitadora de lenguaje, la adiestradora de personalidades diferentes.

Yo soy la encargada de las preocupaciones. Las de ellos y las mías.

Yo soy la encargada de lo bueno y lo malo, lo grande y lo pequeño, lo hermoso y lo difícil.

La mayoría del tiempo, el peso de estas cosas de las que me encargo es similar a los elementos superiores de la tabla periódica - más ligeros que el aire, manteniéndome con un sentido del propósito.

Pero en ocasiones, el peso de esas cosas me jala hacia abajo de la superficie, hasta que estoy pateando y batallando para romper la superficie y dar bocanadas de aliento.

Porque estas cosas de las que me encargo están constantemente titilando al fondo de mi cerebro, esperando ser olvidadas. Ellas dispersan mis pensamientos y me mantienen despierta mucho después de mi hora de dormir.

Porque todas esas cosas de las que me encargo son invisibles, intangibles. Pasan desapercibidas y no reconocidas hasta que hacen falta. No son evaluadas o examinadas entre pares o juzgadas en una corte. Y a veces, las damos por hecho.

Mi esposo y mis hijos son amables y generosos, y me aman muchísimo. Y este es por mucho el trabajo más grandioso que he tenido. Pero a veces, ser la encargada puede ser agotador. Porque sientes que lo estás haciendo sola.

Así que a todos aquellos que son los encargados, les veo.

Conozco el peso de las cosas que cuidan.

Conozco el trabajo invisible que hacen, que no viene con un cheque ni con días de incapacidad y que hace que el mundo ruede.

Les veo.

Y les aplaudo.

La carga mental de las madres

La publicación de Cameron ha sido compartida más de 59.000 veces y es sin duda una con que la nos identificamos muchas madres. Cada una de las cosas que ella enlista, es información que almacenamos en nuestro cerebro y de la que depende gran parte de la armonía familiar en el día a día.

Si eres madre y leíste este artículo, quizás vinieron a tu mente las cosas que ella menciona adaptadas a tu familia: te pusiste a pensar en los pendientes que faltan del día o la lista de cosas que debes hacer mañana.

Lo cierto y más importante de esa publicación, es que la carga mental que llevamos las madres es muy grande y en su mayoría, inadvertida para otras personas.

Y aunque la maternidad es una experiencia que te llena el corazón, también puede llegar a ser muy, pero muy agotadora. Afortunadamente, no estamos solas y entre mamás nos entendemos y apoyamos.

Vía | Scary Mommy
En Bebés y más | ¿Por qué las madres siempre estamos cansadas? Porque trabajamos 98 horas a la semana, "Pensamientos que tienen las madres al finalizar el día", la publicación viral acerca de la carga mental que llevamos

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