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Pensando en la salud de los niños es mejor lavar los platos a mano que con el lavaplatos

Pensando en la salud de los niños es mejor lavar los platos a mano que con el lavaplatos
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Hace unos días os comentábamos que un ambiente demasiado estéril parecía no ser adecuado para los bebés. Un nuevo estudio viene a decir algo parecido, y es que unos investigadores decidieron que era buena idea comparar la salud de los niños cuyos padres lavan los platos a mano o bien en lavaplatos.

Es un estudio que a priori puede parecer extraño, pero que al final tiene la misma intención que los anteriores: ver qué sucede con los niños cuando el ambiente en que viven es más limpio. Pues bien, la conclusión puede ser contraria a lo que muchos recomendarían, y es que para la salud de los niños es mejor lavar los platos a mano que con el lavavajillas.

El lavaplatos, ese salvador

La verdad es que hace varios años que utilizo lavaplatos y, sinceramente, es uno de esos electrodomésticos que te salvan la vida en cierto modo, porque ganas mucho tiempo en casa. Ya no hay que enjabonar, aclarar y dejar secar (o secar activamente) porque de ahí salen limpios y casi secos. Además, muchos padres teníamos la tranquilidad de que salían lo suficientemente limpios como para no suponer un problema para los niños.

Sin embargo, craso error, parece que salen tan limpios que al final resulta un perjuicio. En el estudio que comento, con 1.029 niños suecos de entre 7 y 8 años, vieron que había una conexión entre el desarrollo de alergias y el uso de lavaplatos.

Constataron que los niños cuyos padres lavan los platos en un lavavajillas padecen más alergias que los niños cuyos padres lavan los platos a mano. La razón, según los investigadores, es que son niños que se exponen a más microbios (los platos no están tan limpios) y ello provoca una tolerancia mayor. Vamos, que sus sistemas inmunitarios se activan más, aprenden a vivir con ellos, o a combatirlos y ello estimula la producción de unos anticuerpos que limitan el riesgo de que haya alergias.

Además, vieron que en los casos en que los niños comían alimentos fermentados, o bien comprados directamente a una granja, el riesgo de alergia también disminuía. O sea, que tanto que nos hemos preocupado siempre por la higiene de aquello que compramos y comemos y parece que cuando tienen más microbios hay menos alergias. Ahora, claro, no vayamos a volvernos todos unos descuidados y nos vayamos al otro extremo, que la higiene nos ha salvado de muchas enfermedades terribles. El tema está en encontrar el punto adecuado, el equilibrio, en el que no corramos riesgos absurdos, pero sin llegar a la higiene absoluta.

Vía | Healthy Children, Pediatrics
Foto | Thinkstock
En Bebés y más | Bebés con exceso de higiene, bebés menos protegidos, El exceso de higiene debilita el sistema inmune, Seis consejos para adquirir hábitos de higiene en la infancia

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