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Adenoides o vegetaciones, un clásico en la infancia

Adenoides o vegetaciones, un clásico en la infancia
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Si bien no es una operación habitual entre adultos, no es extraño oír que un niño ha sido operado de adenoides.

Las adenoides son una formación de tejido linfático que se ubica en la zona de transición entre la nariz y la garganta y son el primer mecanismo de defensa del organismo ante la entrada de gérmenes por las vías respiratorias.

Durante los primeros seis años de vida crecen rápidamente y tienen una gran actividad como parte del sistema inmunológico desarrollando anticuerpos, sin embargo van disminuyendo su actividad hacia la pubertad, cuando dejan de crecer.

Las infecciones reiteradas, las alergias y demás factores irritantes provocan su inflamación haciendo que se agranden más de lo normal. Esto sucede generalmente, salvo en casos agudos, en niños de entre 4 y 6 años.

Las adenoides inflamadas no pueden verse en una exploración normal, por lo que hay que estar atentos a sus posibles síntomas como que el niño hable como si tuviera la nariz tapada, respire siempre por la boca, tenga infecciones de oído frecuentes, mucosidad nasal y respiración ruidosa, voz gangosa, ronquidos y en algunos casos apnea nocturna.

Para asegurarse es aconsejable acudir a un otorrinolaringólogo que hará una exploración más profunda y evaluará su tamaño.

Suelen tratarse en principio con antibióticos, pero de no curarse y persistir las infecciones o en el caso de que el tamaño impida respirar al niño se recurre a la extirpación de las adenoides o adenoidectomía, una intervención sencilla de apenas media hora en la que se introduce un instrumento por la boca para extraerlas.

La operación en sí no es riesgosa más allá de los riesgos de cualquier operación que requiere de anestesia general.

A pesar de haber sido extraídas el niño no pierde sus defensas ya que su la función protectora es asumida por otros órganos.

La única forma de prevenir el agrandamiento de las adenoides dentro de nuestras posibilidades es tratar oportunamente las infecciones de la garganta de nuestro hijos, y mejor aún prevenirlas abrigándolos adecuadamente, en especial durante los próximos meses de frío cuando los catarros y gripes son más frecuentes.

Más información | Buena Salud | Medline | Pediatra al día

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