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Declaran culpable a una matrona que drogaba a las mujeres para que los partos acabaran en cesárea

Declaran culpable a una matrona que drogaba a las mujeres para que los partos acabaran en cesárea
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Como dice el refrán, "en todas partes cuecen habas", que es una manera de decir que personas egoístas y con poca ética y moral puedes encontrar en todas partes y desempeñando cualquier trabajo, pero choca mucho más, o sorprende, cuando el hecho de hacer algo mal, a sabiendas, puede perjudicar a mujeres embarazadas y a sus bebés, precisamente cuando no hablamos de mujeres enfermas.

Es decir, sabemos todos que el embarazo y el parto son procesos naturales propios de personas sanas y que en la mayoría de ocasiones todo va bien sin que nadie haga nada. La intervención de los profesionales sanitarios es solo "por si acaso", por si algo falla y deben actuar, por eso es todavía más sangrante leer la noticia que dice que han declarado culpable a una matrona que drogaba a las mujeres para que sus partos acabaran en cesárea y para que, de ese modo, su trabajo fuera más fácil.

Al menos 15 mujeres sufrieron sus servicios

Stewart

Su nombre es Kirsteen Stewart (podéis verla aquí a la derecha en la imagen) y es de Newmachar, Aberdeen, en Escocia. Al parecer, administraba por propia iniciativa y sin el consentimiento de las mujeres el fármaco Syntocinon, más conocido como "oxitocina sintética".

La oxitocina es la hormona que se encarga de provocar las contracciones del útero durante el parto, y se utiliza mucho para inducir partos o cuando se considera necesaria con el fin de promover una mayor fuerza de contracción, así que normalmente va asociada a la epidural.

Stewart administraba bolos (dosis altas que se administran de golpe) a las mujeres, provocando contracciones tan intensas que muchos bebés no las soportaban, sufriendo bradicardias importantes, hasta el punto que las pulsaciones de muchos bebés llegaban a los 50 latidos por minuto, cuando lo habitual es que sean mucho más altas.

Esas bradicardias suelen ser un signo de sufrimiento fetal, pues cuando el corazón va lento el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno y ante tal circunstancia se suele optar por hacer una cesárea urgente, pues se considera que la vida del bebé está en riesgo. En ese momento, si se decide hacer cesárea, los partos pasan a ser atendidos por ginecólogos y, en consecuencia, la matrona tiene que trabajar menos.

Se tiene constancia de que al menos 15 mujeres "sufrieron" de sus servicios fuera de lugar y aunque ningún bebé murió después de sus acciones, fueron 13 los que tuvieron que nacer tras una cesárea de urgencia y dos de ellos tuvieron que ser reanimados al nacer e ingresados en cuidados intensivos.

Sospechosa desde el año 2010

Ya en el año 2010 fue investigada por la policía, aunque por entonces no encontraron indicios de que hubiera cometido ningún acto penal. Sin embargo, los casos por los que se le acusa sucedieron entre noviembre de 2007 y marzo de 2010 y es ahora cuando se han estudiado en profundidad.

La matrona no acudió a la audiencia judicial, que ha durado semanas, aunque declara que se trató de casos de mala suerte en los que ella solo hacía su trabajo. Responsables del Nursing and Midwifery Council (el equivalente al Colegio de Enfermería español, que también trabaja por las matronas), declararon, tal y como leemos en DailyMail, que "la única explicación lógica (...) es un deseo de acelerar el tiempo en que las mujeres estaban con trabajo de parto con el fin de servir a los propios intereses de la matrona".

Siendo así, se considera un quebrantamiento grave del código deontológico de la profesión, al priorizar sus intereses por encima de los de las mujeres y los niños no nacidos y se está barajando la posibilidad de apartar a Stewart de la profesión para que no pueda ejercer como matrona nunca más.

Lo curioso es que desde entonces han pasado cinco años en los que podría haber sucedido en más ocasiones y, obviamente, hay quien se queja de lo lenta que ha ido la justicia en esta ocasión, porque la oxitocina es un medicamento que debe prescribirse médicamente para un uso determinado en ciertos casos, cuyo abuso puede ser peligroso, sobre todo si se administra en dosis elevadas, al poner en riesgo la vida de la mujer y del bebé.

Lo más probable es que, al haber sido investigada en el año 2010, la matrona optara por no "aprovecharse" más de dicha medicación y evitara más sospechas, aunque esto es una conclusión a la que llego yo, pues no hay datos de cuál ha sido su trabajo a partir del 2010.

Foto | Tom Woodward en Flickr, DailyMail
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