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¿Has estado en ERTE en 2020 y tienes hijos? Así te afecta en tu declaración de la renta

¿Has estado en ERTE en 2020 y tienes hijos? Así te afecta en tu declaración de la renta
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Todos recordaremos 2020 como uno de los años más atípicos de nuestras vidas. La pandemia ha condicionado de una manera u otra todos los aspectos de nuestro día a día, afectando a muchos ámbitos diferentes, con especial incidencia en el sanitario y laboral. En este sentido, uno de los colectivos más afectados son los cerca de 3.500.000 de trabajadores que se han visto afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Una posibilidad legal que, si bien no es nueva, sí ha adquirido una importancia inusitada el año pasado, especialmente para paliar el impacto de la pandemia sobre el empleo. Ahora, con el comienzo de la campaña de la Renta 2020, los trabajadores afectados por un ERTE tendrán una consideración especial a efectos fiscales, en especial aquellos contribuyentes que son madres o padres.

El SEPE se considera como un segundo pagador a efectos fiscales

La principal consecuencia de esta situación tan anómala a nivel fiscal es que muchos contribuyentes estarán obligados a presentar la declaración de la renta por primera vez. El motivo es que el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), que es la entidad pública que gestiona los ERTE, se considera como un pagador más a efectos fiscales. Esto quiere decir, entre otras cosas, que se reduce la cuantía mínima que obliga a un contribuyente a presentar la declaración de la renta.

En concreto, con dos o más pagadores, los trabajadores estarán obligados a presentar la declaración de la renta si el conjunto de sus rentas es superior a los 14.000 euros, siempre que los ingresos del segundo pagador y siguientes no supere los 1.500 euros.

Dado que la prestación asciende hasta el 70 por ciento de la base reguladora, y que en muchos casos estos ERTE han durado varios meses, es muy probable que los ingresos recibidos por parte de este segundo pagador hayan sido superiores a los citados 1.500 euros.

Por poner un ejemplo, un contribuyente con un sueldo de 1.200 euros brutos mensuales que haya estado dos meses en ERTE, ya estará obligado a presentar la declaración de la renta, ya que la prestación total del SEPE habría sido de 1.680 euros (el 70 por ciento de 2.400 euros).

Según datos de la Agencia Tributaria, del total de 3,5 millones de trabajadores acogidos a ERTE, unos 327.000 contribuyentes (en torno al 10 por ciento del total) se encuentran en esta situación, y estarán obligados a presentar la declaración de la renta para este ejercicio.

¿Cómo influye el ERTE en el resultado de la declaración?

La segunda pregunta que muchos contribuyentes podrían hacerse es si la declaración les saldrá a pagar o no, una circunstancia que es independiente de tener dos o más pagadores. Pues bien, traemos malas noticias, ya que, en caso de que hayas recibido una prestación por ERTE, la declaración te saldrá a pagar casi con total seguridad.

Haber estado en ERTE en 2020 no significa necesariamente que la declaración te vaya a salir a pagar, pero probablemente así será.

El motivo son las reducidas retenciones a cuenta practicadas en el ejercicio, que no dejan de ser un pago anticipado del IRPF del ejercicio. Las empresas aplican a sus trabajadores la retención correspondiente a su salario, que para un empleado medio, se sitúa entre el 12 y el 16 por ciento de su renta. Sin embargo, el SEPE no tiene obligación de retener cuando las cuantías que ha abonado durante el año no hayan superado los 14.000 euros, y en consecuencia aplica la retención mínima al trabajador que recibe la prestación, que con carácter general es del 2 por ciento.

Esta diferencia entre las retenciones aplicadas y la cuota tributaria resultante de aplicar el tipo impositivo correspondiente a sus ingresos, es la cuota diferencial de la declaración de la renta, es decir, su resultado. El contribuyente tendrá que pagar esta diferencia o le saldrá a devolver, en caso de que esta diferencia sea positiva o negativa, respectivamente.

Eso sí, si todavía estás afectado por un ERTE, puedes solicitar la aplicación de un porcentaje mayor de retención, más ajustado a la tributación efectiva que debe soportar en función del global de sus ingresos en el ejercicio. Sin embargo, este aumento en la retención se regularizará en la próxima declaración de la renta que comenzará en 2022, no en la actual.

El impacto fiscal de los ERTE para las familias

El impacto fiscal de los ERTE tiene un especial impacto sobre las madres trabajadoras con hijos menores de tres años que estuviesen recibiendo la ayuda por maternidad, ya sea de manera anticipada (una vez relleno el modelo 140) o bien a través de la declaración de la renta, que pierden su derecho a deducción.

El motivo es que los ERTEs tienen la consideración de suspensión del contrato de trabajo. En consecuencia, las madres dejan de cotizar durante su vigencia, que es el requisito fundamental para poder aprovechar la deducción. Es decir, las mujeres que estuviesen en esta situación pierden su derecho a disfrutar de esta ayuda que, recordemos, asciende hasta los 1.200 euros anuales, o 100 euros mensuales.

Eso sí, el ERTE no afecta a la deducción por familia numerosa, por ascendientes con dos hijos o por descendientes con discapacidad, que pueden seguir disfrutándose.

Hacienda permitirá aplazar el pago hasta en seis veces

En caso de que el contribuyente hubiese estado en ERTE en 2020 y el resultado de su declaración fuese positiva, la Agencia Tributaria permitirá fraccionar hasta en seis veces el pago de la liquidación del IRPF.

Esta es una diferencia importante con el resto de las declaraciones que salgan a pagar. Ahora mismo, Hacienda solo permite fraccionar el pago en dos veces (el 60 por ciento al presentar la autoliquidación y el 40 por ciento restante que se abonará el 5 de noviembre de este mismo año).

¿Me afectará el ERTE de 2020 a las próximas declaraciones?

La otra duda que puede surgir es qué ocurrirá con las futuras declaraciones. Muchos trabajadores piensan que si presentan la declaración de la renta por estar obligados a ello en esta campaña, tendrán que hacerlo todos los años o, incluso, que siempre les saldrá a pagar.

Sin embargo, la realidad es bien diferente. Haberse acogido a un ERTE en 2020 tan solo tiene impacto en la actual declaración, sin importar lo que ocurra los próximos años. Eso sí, si el trabajador continúa en ERTE en 2021, les afectará a la campaña de la renta que comenzará en 2022, y así sucesivamente.

Imagen | janeb13
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