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Una embarazada quería premiar al primer hombre que le cediera el asiento en el metro. Tuvo que esperar al octavo mes de su segundo embarazo

Una embarazada quería premiar al primer hombre que le cediera el asiento en el metro. Tuvo que esperar al octavo mes de su segundo embarazo
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Una diseñadora que viven en Nueva York, Yvonne Lin, cansada de que no le cedieran el asiento en el metro durante su primer embarazo, ha tenido una genial idea al quedar embarazada por segunda vez: creó un premio y se propuso entregárselo al primer hombre que le cediera el asiento en el metro.

Parece mentira que la sociedad esté tan poco sensibilizada con un gesto de respeto básico hacia las embarazadas, pero fue recién en el octavo mes de su segundo embarazo cuando finalmente el premio fue entregado a su legítimo merecedor.

Premio al "tipo decente"

Durante su primer embarazo, sólo le cedieron el asiento mujeres, en su mayoría latinas y afroamericanas, asegura. Fue ahí cuando se le ocurrió que el primer hombre en hacerlo debería recibir algo especial. Compró una tarjeta que llevaba consigo para dársela a quien rompiera con esa costumbre.

Pero ese día nunca llegó. Hasta que nació su primer bebé ningún hombre le cedió el asiento. Así que, al quedar embarazada de su segundo bebé, decidió redoblar la apuesta. Ivonne creó un premio que llevaba en la mochila todos los días, pero con el pasar de los meses había empezado a perder la fe en los hombres.

Decidió llamar al premio "#1 Decent Dude (el primer tipo decente): Premio al primer hombre en ofrecer el asiento a una embarazada a lo largo de dos embarazos". Finalmente, el viernes pasado, cuando ella ya llevaba un segundo embarazo de ocho meses, pudo entregárselo al "tipo decente" que se dignó a levantarse para dejarle su lugar.

Embarazadas que parecen invisibles

Es increíble que haya que premiar a un hombre por un acto de amabilidad y empatía como cederle el asiento a una mujer embarazada. Al subirse a un transporte público parecen convertirse en mujeres invisibles. ¿Nadie las ve? ¿Nadie nota una barriga abultada? ¿Cómo puede alguien quedarse sentado cuando una persona que está de pie lo necesita más?. A algunos les entra una curiosa somnolencia repentina y caen en un sueño profundo con tal de evitar levantarse.

En algunas ciudades se han llegado a tomar medidas al respecto. Extremos que no deberían ser necesarios, pero viendo lo visto, todavía lo son. En Milán se reparten chapas a las embarazadas con el mensaje "¿Puedo sentarme?" para que se las coloquen en un lugar bien visible y así los demás pasajeros se dan por aludidos.

Por su parte, en la ciudad de Busan, en Corea del Sur, por si aún no la ves, una luz avisa si hay una embarazada que necesita un asiento en los trenes.

Como padres, está en nuestras manos educar niños que desarrollen la empatía necesaria como para que el día de mañana no duden en ceder el asiento a una persona que lo necesita.

Vía | NYMag
En Bebés y más | "Levántate por una embarazada". Nueva campaña de respeto a embarazadas

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