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Por qué hacen falta profesionales expertos en lactancia: Florencia Kirchner se vendó los pechos para evitar la subida de la leche

Por qué hacen falta profesionales expertos en lactancia: Florencia Kirchner se vendó los pechos para evitar la subida de la leche
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Hace casi tres años lancé una pregunta en forma de post que aún ahora no tiene respuesta: ¿Cuál es el médico al que tienen que acudir las madres que dan el pecho?. Y es que si se encuentran mal, es difícil dar con un médico que no asocie sus males a la lactancia ("¿Estás dando el pecho? Pues entonces seguramente te pasa esto por la lactancia..."), o que no le haga recomendaciones erróneas o emita un juicio de valor no deseado.

Y si tienen un problema de lactancia, aún peor, porque ninguna figura es eminentemente experta por definición en lactancia y al final no sabe si ir al pediatra, a su médico, a la ginecóloga, a la matrona, a su enfermera o al enfermero del bebé.

Así que toca una nueva llamada de atención a los profesionales sanitarios para que se pongan las pilas, y más después de enterarnos de que cuando Florencia Kirchner decidió no amamantar a su bebé los médicos que la atendieron le recomendaron que se vendara los pechos para evitar la subida de la leche.

Una historia que se remonta al verano del año pasado

Florencia Kirchner es hija de Cristina Fernández de Kirchner, la que fuera presidenta de la Nación Argentina hasta diciembre del pasado año, y en agosto de 2015 dio a luz a su hija Helena Victoria. A pesar de que esto que hoy relatamos sucedió por entonces, es ahora cuando se ha hecho público, y no hemos podido evitar comentarlo porque la recomendación es totalmente errónea.

Florencia fue madre teniendo una cosa muy clara: no le daría el pecho a su bebé. Tomó esa decisión y tal y como leemos en Noticias de la Semana, la defendió por considerar que no tenía por qué ejercer de madre de ese modo:

Yo siempre supe que no quería dar la teta, me generaba mucha impresión, y me juzgaron muchísimo. Me parece bien que se promueva la lactancia. Pero afirmar que dar la teta es lo mejor de vos es sentenciar a las mujeres. Todos hablan de la maravilla de la naturaleza, pero nadie habla del lado b, y eso también está naturalizado.

Su decisión es, obviamente, completamente respetable. La juzgaron por su decisión y eso es algo que nunca debe suceder (se puede disentir, se puede opinar, pero el respeto no debe perderse nunca porque cada madre tiene que ser libre de tomar la decisión que considere mejor para su bebé, para ella y para toda la familia).

Y los médicos le recomendaron vendarse los pechos

Kirchner Florencia Kirchner, víctima de los consejos erróneos de los profesionales

Ahora bien, dejando a un lado su decisión, que no es el tema que queremos tratar, la recomendación que recibió para hacer posible la alimentación con leche de fórmula fue errónea. Los médicos le dijeron que lo que debía hacer para evitar que sus pechos se llenaran de leche era realizar una técnica llamada "vendaje mamario".

La técnica consiste en presionar los pechos con un vendaje de manera que se limite mucho el espacio disponible para que haya producción y llegada de líquido a los senos (y digo líquido porque cuando a una mujer le llega la subida de la leche los pechos se le ponen duros y congestionados, pese a que la producción de leche es aún muy baja: es el edema normal de unas glándulas que se están preparando para empezar a alimentar al bebé).

A priori puede parecer que tiene cierto sentido, eso de presionar los pechos para no dejar espacio a la producción de leche. Sin embargo, es un error que reviste bastante peligro porque la subida (o bajada) de la leche en el tercer o cuarto día se produce sí o sí, y si no hay espacio lo que puede suceder es que la leche y el edema acabe haciendo mucho daño.

Si la leche que se empieza a crear no tiene sitio en el que quedarse, en el que irse ubicando en la glándula mamaria a la espera de ser extraída, puede quedarse retenida en diversas zonas produciendo obstrucciones (como cuando aprietas un globo de agua con la mano y el globo se dilata con el agua y sale por donde puede, entre los dedos de tu mano: déjalo apretado, sigue llenando el globo de agua y espera a ver qué pasa).

Pero en los pechos no hay zonas que puedan reventar como lo hace un globo para dejar salir el líquido, y lo que sucede es que las zonas con leche retenida, a presión, se empiezan a inflamar, se ingurgitan y si esto no se resuelve se producen unos bultos duros y dolorosos, el enrojecimiento de la zona y que la madre empiece a tener fiebre y malestar como consecuencia de una mastitis.

Vamos, que vendar los pechos es un consejo ideal si lo que quieres es provocar un alto riesgo de que una madre sufra una infección de sus glándulas mamarias. Una infección que, de no solucionarse, puede derivar en un absceso en el pecho que deba ser drenado para extraer toda la pus provocada como consecuencia de esa infección.

¿Y qué hacer si no quieres amamantar?

Pues tomar las pastillas de hormonas que existen para ese fin: modifican las hormonas maternas disminuyendo las que tienen como objetivo crear la leche para que no se produzca, y en caso de que haya algo de molestia en el pecho, extraer un poco hasta que deje de molestar. En unos días, las molestias cesan sin necesidad de llevar a cabo consejos que podrían considerarse de siglos pasados.

Por eso necesitamos, y sobre todo las madres, profesionales de la salud que sepan de lactancia. Porque en esta ocasión el bebé no iba a ser amamantado igualmente, pero la madre estuvo en riesgo innecesario, pero otras veces están en riesgo tanto ella como el bebé, y a menudo incluso su lactancia.

Fotos | iStock, Clarin
En Bebés y más | No, vendarte los pechos para bajar la producción de leche no es una buena idea, El destete (I): aclarando el concepto, El destete (II): cuando es el hijo quien decide, El destete (III): cuando es la madre quien decide

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