Compartir
Publicidad

Diez frases que no deberíamos decir a una madre que da lactancia materna a su bebé (II)

Diez frases que no deberíamos decir a una madre que da lactancia materna a su bebé (II)
12 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Ayer iniciamos una serie de tres entradas para explicaros diez frases que no deberíamos decir a una madre que amamanta a su bebé. Hablamos sobre todo de frases que se les dice a las madres recientes, madres primerizas, y tienen el poder de ayudar a conseguir que pierdan la confianza y dejen de dar el pecho a su bebé, básicamente por ser mitos o errores que hacen creer a las madres que la lactancia es diferente a como sucede.

Después de tratar ayer tres de esas frases, seguimos hoy con tres más, para dejar las cuatro restantes para la entrada de mañana.

4. Quizás tu leche no sea lo suficientemente buena

El bebé mama a menudo, quizás no hay buena postura, quizás algo falla o quizás todo va bien, el caso es que la lactancia puede no ir como todos esperaban, o como alguien esperaba. Quizás, como he comentado antes, a las abuelas les parece que mama demasiado.

Quizás la madre está muy cansada porque está intentando seguir con la vida de antes, teniendo la casa impoluta y cuidando de un bebé, sin saber delegar en otras personas o sin pedir claramente lo que quiere y necesita. Quizás no hay nadie que le haya explicado que ser madre no es un camino de rosas donde suena música de violas, que un bebé es una cría súper demandante que absorbe las energías de sus padres.

Quizás por todo ello empiezan las dudas, porque la madre está muy cansada, porque el bebé mama a menudo, porque no está ganando peso suficiente (o alguien cree que debería ganar más de lo normal) o porque nadie está valorando la toma para ayudar a buscar algún error en la posición. Y a alguien se le ocurre que quizás la culpa de todo la tenga, de manera indirecta, la madre, que resulta que produce una leche que no alimenta lo suficiente.

Sí, porque todos conocen a Manoli, la hija de la Paqui, que tuvo que dar biberones a su hijo, y que entonces no veas cómo se crió, porque su leche no era de buena calidad. Y si le pasó a ella le puede pasar a cualquiera, “y este niño te tiene absorbida, y eso es que no produces buena leche”.

Pero es un error, otra vez. No hay leche mala, y esto quedó totalmente desmentido hace tiempo y lo rescatamos, por si lo queréis leer, en la entrada en que hablamos de las mujeres con pocos recursos, al comentar que ante el riesgo de malnutrición, no debemos dar leche artificial a sus bebés (que es lo que se sugiere por pensarse que comiendo mal tienen leche mala), sino ayudar a que las madres estén bien nutridas.

5. Nosotras, en nuestra familia, nunca fuimos capaces de tener suficiente leche

Puede ser verdad, pero puede no serlo. Es cierto que hay mujeres que no consiguen tener leche suficiente, no vamos a decir ahora que la abuela miente, pero no es hereditario. Y sin embargo muchas mujeres creen que sí, que no tendrán leche porque sus madres no tuvieron y porque la abuela tampoco tuvo (la primera, probablemente, porque la segunda le convenció de que no lo conseguiría).

Puede ser que una mujer de verdad tenga hipogalactia, pero repito, no se hereda. Si hasta hay mujeres que con el primer hijo tienen problemas, creen que nunca podrán amamantar a un bebé y resulta que con el segundo sí lo consiguen. Por eso, habiendo diferencias entre diferentes hijos, imaginad si hay diferencias entre madres e hijas.

Decirle a una madre reciente que no insista, que no lo conseguirá, que es problema de familia es poner una gran piedra para lastrar la lactancia, porque se mina la confianza de esa mujer desde la base.

6. Pero, ¿produces suficiente leche con un pecho de ese tamaño?

Por una razón de simple lógica la gente piensa que las mujeres con el pecho grande producen más leche que las mujeres que tienen el pecho más pequeño. Con simple lógica me refiero a que pareciera que están comparando el tamaño del pecho con el tamaño de una botella. En una botella grande cabe mucho líquido, pero en una pequeña cabe muy poco.

El problema es que el pecho no es una botella, el tamaño no define la cantidad de leche que se produce y no, los pechos no son huecos, no están vacíos por dentro y por eso no tienen el mismo funcionamiento.

Dentro del pecho de una mujer están las glándulas mamarias, un tejido que tiene como misión producir leche. Todas las mujeres tienen glándulas mamarias, así que todas pueden amamantar (luego, en la lactancia, influyen muchos otros factores que pueden entorpecerla o hacerla difícil, pero a priori, la glándula está ahí). Alrededor de las glándulas mamarias las mujeres tienen tejido adiposo y ligamentos suspensorios que sujetan el pecho. Ambas estructuras dan el tamaño y la forma que se aprecia desde el exterior, pero nada tienen que ver lo que se ve desde fuera con la cantidad de leche que produzca una mujer.

Así que la pregunta está fuera de lugar, primero porque es mentira, una mujer con poco pecho puede producir mucha más leche que una con mucho pecho, y segundo, porque es tremendamente irrespetuosa. ¿Ya podrás tener hijos con un pene tan pequeño? ¿Podrás pasar por las puertas con un culo tan grande? ¿Cómo puedes llegar a los sitios con unas piernas tan pequeñas? ¿No deslumbras a la gente cuando el sol refleja en tu calva? ¿Crees que alguna vez tendrás pareja con esa cara que tienes? Creo que nadie haría una pregunta así, o al menos nadie en su sano juicio. ¿Cómo es posible que, cuando hay un bebé de por medio, la gente aproveche para poner en duda la capacidad de la madre para criarle con una pregunta así? Ya, no habrá mala intención, imagino, pero este es uno de esos momentos en que uno tiene que pensar dos veces antes de hablar.

Y mañana, más

Pues eso. Mañana una nueva entrada de esta serie de tres, la última, con las cuatro frases que faltan, que podéis leer aquí.

Vía | The Womanly Art of Breastfeeding 8th edition
Foto | Thinkstock
En Bebés y más | Siete frases que nunca dirías antes de ser madre (o padre), Diez cosas que no hay que decir a una madre que no trabaja para cuidar a sus hijos (I) y (II), Las ocho frases que no nos gusta que nos digan a los papás

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos