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Despistes y torpeza durante el embarazo

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A medida que avanza el embarazo, las mujeres podemos sufrir un incremento no sólo de kilos sino también de olvidos, desconcentración y habilidad motora. No somos capaces de cabar una tarea, olvidamos una cita, se nos caen los objetos de las manos… El aumento de los despistes y la torpeza durante el embarazo es normal, y se debe a varios factores físicos que nos afectan durante este periodo.

Incluso desde que sentimos los primeros síntomas de embarazo estas distracciones y la torpeza frecuentemente nos acompañan, y lo más habitual es que lo hagan a lo largo de varios meses.

Despistes durante el embarazo

Durante el embarazo pueden sobrevenirnos problemas de concentración, despistes, olvidos... debidos a los cambios hormonales. Se trata de un fenómeno normal ante el que hay que conservar la calma y aceptarlo como tal.

Además, ante la noticia del embarazo es normal que nuestra mente se dedique a explorar el nuevo estado y a pensar continuamente en el bebé, si todo irá bien, cómo evolucionará el embarazo… dejando de lado otros detalles que pasan a ser olvidados.

La falta de concentración que nos acompaña ya desde los primeres meses de embarazo puede alargarse hasta el último trimestre, cuando además nos sentimos más fatigadas, una razón más para recordar la importancia de un buen descanso durante estos meses. Los despistes seguirán haciendo presencia también tras el nacimiento del bebé si seguimos acumulando cansancio.

¿Qué podemos hacer para no sufrir tantos despistes? Podemos hacernos con una agenda en la que anotar las citas importantes o acostumbrarnos a realizar listas de las tareas que debemos realizar o simplemente para organizar el caos mental que en ocasiones nos abruma.

También reducir en lo posible las preocupaciones de nuestro día a día, algo no siempre fácil, o ponernos el listón más bajo en nuestras exigencias en el trabajo o en el hogar puede resultar útil para relajarnos y minimizar el “daño” por esos pequeños despistes. La mala memoria puede acentuarse si sufrimos estrés, por lo que relajarnos y ahorrar energía ayudarán a que nos concentremos en lo que nos importa.

Más torpes durante el embarazo

Respecto a la torpeza, recordemos que también se trata de un efecto temporal del embarazo. En esta ocasión actúa de manera fundamental la relajación de las articulaciones y la retención de líquidos, que pueden provocar que la embarazada sujete los objetos con menor firmeza y seguridad.

Además, si sufrimos el síndrome de túnel carpiano, el consiguiente dolor y adormecimiento en manos, pies y articulaciones en general acrecentará todavía más la torpeza de movimientos.

La falta de concentración de la que hemos hablado anteriormente también incide en esta menor habilidad para desarrollar ciertas acciones que antes realizábamos con naturalidad, sin esfuerzo y sin incidentes.

¿Qué podemos hacer para ser menos torpes? Es algo que difícilmente se controla, sencillamente podemos poner más atención al coger o manipular los objetos, realizando los movimientos más sólidos y conscientes. También cuando cocinemos o al conducir habremos de extremar la atención en lo posible para evitar accidentes.

Y si consideramos que ni aún con esa atención especial disminuye nuestra torpeza, mejor dejar los trabajos delicados durante una temporada.

Dolor cabeza

¿Cuáles son las razones?

No están del todo claras las causas que provocarían este incremento de los olvidos, los despistes y la torpeza durante la gestación, aunmque parece claro el efecto de los cambios hormonales. Se cree que está asociado con cambios hormonales que reducirían el tamaño de las neuronas y alterarían su interconexión, modificando las sustancias que se encargan de enviar señales bioquímicas entre ellas.

Otros estudios demuestran que existe una alteración en la función cognitiva, con mayor dificultad para adquir nuevos conocimientos o para recordar eventos pasados.

A todo ello podemos añadir un punto que hemos comentado más arriba: ahora la mujer embarazada está pensando en el futuro, con la lógica preocupación por si todo irá bien y por terminar el listado interminable de cosas que hay que preparar antes del nacimiento.

¿Cuándo tengo que preocuparme?

Como decimos, tanto los despistes como la torpeza son normales durante el embarazo, hasta cierto punto, que situaríamos mientras nos permitan realizar nuestra vida diaria con la mayor normalidad posible, sin afectar a nuestra salud física ni psíquica.

Sólo si consideramos que la falta de concentración está afectando nuestro modo de vida y se acompañan de sufrimiento o falta de interés en general, o dejamos de disfrutar de las actividades que antes nos gustaban, habremos de consultar al médico para que nos aconseje o, si es el caso, diagnostique algún problema, pues podrían ser síntomas de depresión.

Respecto a la torpeza, puede ser síntoma del síndrome de túnel carpiano o de edema, por lo que es necesario que hagamos un seguimiento médico del embarazo y consultemos al especialista para que disgnostique esas enfermedades dado el caso de dolores y excesiva dificultad de movimientos.

Pero, sin llegar a esos extremos, los despistes y la torpeza durante el embarazo son normales y se deben a causas fisiológicas. Y aunque podemos utilizar algunos “trucos” para mitigar sus consecuencias, también hemos de habituarnos a convivir con ellos.

Fotos | Flickr (3Neus), Quinn Dombrowski en Flickr
En Bebés y más | Torpeza temporal en el embarazo , Cansancio y sueño durante el embarazo, Diez consejos para un embarazo sano y feliz

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