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Cómo aliviar el síndrome del túnel carpiano

Cómo aliviar el síndrome del túnel carpiano
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No es éste uno de los males más comunes que nos suceden a las embarazadas. Sin embargo, a mí me tocó la lotería en el tercer trimestre, y a la tremenda retención de líquidos en pies y manos (¡menos mal, sólo en pies y manos!) se unió el síndrome del túnel carpiano.

En otras palabras, un dolor en las articulaciones de las manos que las dejaba prácticamente paralizadas a media noche o por las mañanas.

En mis manuales "de cabecera" aparecían muchas explicaciones acerca de la hinchazón de extremidades, pero nada de este dolor que yo sentía, sobre todo por las mañanas que es cuando en teoría los efectos del edema suelen remitir tras el descanso nocturno. Así que acudí a mi matrón, que dio en el clavo apuntando la posibilidad de un síndrome del túnel carpiano.

El síndrome se debe precisamente a la presión que los líquidos ejercen en las articulaciones y que estrecha el túnel carpiano, un pasadizo del ligamento y los huesos en la base de la mano. Con el estrechamiento del túnel, se comprime el nervio y los tendones medianos, dando lugar a dolor, debilidad o entumecimiento de la mano y/o la muñeca.

Afortunadamente, éste es un síndrome que desaparece al poco tiempo de dar a luz. Justo el tiempo en que se va diluyendo la retención de líquidos. Pero mientras tanto, ¿qué podemos hacer para aliviar estas molestias? A mí me vinieron bien varias cosas.

Dormir con los brazos en alto, apoyados en almohadas, hace que los líquidos discurran más fácilmente y se retengan menos. Lo ideal sería que los brazos superaran la altura a la que se encuentra nuestra cabeza. Como en esta fase del embarazo lo normal es que sólo podamos dormir de lado, yo colocaba una almohada en paralelo a mi cuerpo y ahí campaban los brazos a sus anchas.

Hacer movimientos circulares con las muñecas, que al rotar favorecen la circulación. Y esto, durante cualquier momento del día, pero especialmente al levantarnos que es cuando las manos están más entumecidas. Dolerá, pero al rato recuperaremos algo de normalidad.

Tambien los movimientos de sacudida de manos liberan algo la presión, y si nos acostumbramos a realizar estos movimientos de vez en cuando a lo largo del día, notaremos el alivio.

El mismo sentido de activar la circulación tiene el siguiente ejercicio: mover los dedos de las manos como si tocáramos el piano. Una opción similar, que viene muy bien cuando paseamos, es hacerse con dos pelotitas flexibles de goma o gomaespuma e ir modelándolas y estrujándolas con nuestras manos.

A estas alturas del embarazo lo lógico es que caminemos el máximo de tiempo posible. Pero el deambular propicia en cierto modo el edema de manos, con lo que es un momento ideal para dejar de lado la vergüenza y realizar otros movimientos que calmarán este molesto síndrome.

Durante los paseos, el bueno ir con los brazos en alto de vez en cuando, abriendo y cerrando manos para favorecer la circulación, incluso girando los brazos "a modo de molino", como aspas cruzadas por delante de nosotras o por los lados. Las pelotitas para ir presionando también pueden ser buenas compañeras de paseo. Seremos un espectáculo para los que se crucen en nuestro camino, pero a estas alturas ya una hace lo que sea por sentirse mejor.

La natación también es ideal para no sentirse pesada, y activará la circulación de piernas y manos. Éstas, al moverse rotando con las brazadas, también notarán cierta descompresión y alivio.

Y, sobre todo, paciencia y pensar que al poco tiempo de dar a luz, junto a la gran recompensa vendrán otras como la desaparición de estas molestias.

Más información | Medline Plus Más información | Family Doctor En Bebés y más | Adormecimiento y dolor de las manos en el embarazo

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