Las semanas previas a la Navidad están llenas de gastos como en ninguna otra época del año: decoraciones, regalos, comidas... la lista sigue y sigue.
Pero aunque es verdad que hay cosas imprescindibles para las celebraciones de la temporada, siempre es posible reducir algunos costes y ahorrar si hacemos cambios pequeños y nos organizamos de cierta manera.
Te comparto mis mejores trucos de madre para controlar los gastos y ahorrar en Navidad, sin restarle a la magia de la época.
1) Adiós a los regalos para todos
Con esto no me refiero a dejar a algunas personas sin regalo, sino a distribuirlos de manera más inteligente. Cuando no tenemos hijos, las compras suelen limitarse a un regalo para nuestros padres, otro para nuestros hermanos y algunos para nuestros amigos más cercanos.
Pero cuando llegan los hijos, la cosa se complica: la lista de regalos no solo aumenta, sino que se multiplica, porque los niños no piden un solo regalo, sino varios.
En mi familia, optamos por que los niños sigan recibiendo sus regalos de Papá Noel y de los Reyes Magos, pero entre los adultos organizamos un intercambio navideño. Así, cada adulto solo compra un obsequio para su Secret Santa o para su amigo invisible, en vez de comprar un regalo para cada adulto de la familia, y nadie queda sin recibir un obsequio en Navidad.
2) Planifica un menú navideño inteligente
Otro de los gastos más grandes de la época navideña son las comidas, que además suponen un enorme desperdicio año con año. Si bien es cierto que hay platillos tradicionales para esta temporada, puedes optar por elegir un ingrediente base versátil (pavo, pollo, salmón...) y preparar con él tres recetas navideñas diferentes, aprovechar las sobras para otra receta diferente o que quede comida suficiente para el recalentado de los días posteriores.
En nuestra casa, por ejemplo, horneamos un pavo por Navidad y, en los días siguientes, usamos las sobras para preparar más comidas, como quesadillas, sándwiches, bocadillos, pavo alcaparrado...
Los beneficios económicos de hacer esto son diversos. Por un lado, al comprar al por mayor ahorras dinero, en especial si el supermercado o tienda donde lo compras tiene algún sistema de puntos u ofertas especiales, y ahorras gasolina al no necesitar ir a varios establecimientos. Y, por otro lado, ahorras el tener que gastar en un abanico enorme de ingredientes y reduces el desperdicio al aprovechar las sobras en los días posteriores.
3) Pon fechas límite para las compras
Dice el refrán que a quien madruga Dios le ayuda, y esto también funciona para las compras navideñas. Muchas tiendas inflan los precios conforme se va acercando la Navidad y las ofertas suelen agotarse pronto.
Ponerse una fecha límite para hacer las compras, preferentemente antes de los días en que la mayoría de las personas lo hace, ayuda a evitar precios inflados de última hora y hacer compras de emergencia, así como a asegurarnos de encontrar todo lo que necesitamos antes de que se haya agotado, evitándonos el gastar más gasolina yendo de un lugar a otro.
Foto de portada | Freepik
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