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El sexo cuando intentamos concebir: consejos para no convertirlo en “deberes”

El sexo cuando intentamos concebir: consejos para no convertirlo en “deberes”
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Si hay algo menos sexy que llamarlo “deberes” es convertirlo precisamente en eso, en una tarea “pendiente y obligatoria”. El sexo, sea con la finalidad que sea, ha de ser divertido, placentero y debe unirnos como pareja, pero... ¿cómo mantener la chispa cuando lo que buscamos es el embarazo y tenemos fechas y horas en las que “deberíamos” hacerlo?

Cuando decidimos tener hijos una de las cosas en las que quizá no caemos, o que quizá no sepamos, es que eso de “a la primera” no siempre pasa. Hay parejas que sí, que en el primer ciclo tienen suerte, dan en la diana y además la diana está “dispuesta”, pero las estadísticas nos dicen que la media en España para quedar embarazada está entre 6 meses y 1 año.

¿Qué pasa cuando ese embarazo no llega a la primera? Muchas parejas se lo toman con calma y no hay más problema, pero para otras la cosa se puede hacer un poco cuesta arriba: las ganas, la impaciencia, las expectativas... hacen que quizá el tema pase a ocupar gran parte de nuestro tiempo y nuestra energía.

En estos casos el sexo, que antes era divertido, agradable y placentero, se convierte en una obligación, lo instrumentalizamos despojándolo de su parte lúdica y estupenda. Sí, queremos tener un hijo, pero no por ello vamos a sacrificar nuestra vida sexual, ¿no te crees? Veamos qué podemos hacer para buscar ese embarazo sin que con ello sacrifiquemos nuestra vida sexual.

Nota: en este artículo hago referencia a parejas sin problemas reproductivos, ya que en esos casos las recomendaciones, aunque similares, toman otro cariz.

Cambiemos el lenguaje

Puede que esto parezca una nimiedad, pero no lo es en absoluto. Como decía, llamarlo “deberes” no solo sea probablemente la cosa menos erótica de la tierra, sino que impregna el sexo de una carga que no debería tener. Sí, puede que lo llames así de broma, pero la cuestión es que el poso negativo queda.

Utilicemos el lenguaje no para "condenar" nuestro deseo, sino para aumentarlo: buscad un nombre clave que solo vosotros dos sepáis, elegid una señal para indicarle al otro que "estamos con ganas" (una prenda colgada en la puerta, un gesto...), etc. Así además ganaréis en complicidad, todo ventajas.

Una programación… no muy estricta

Sí, sé que cuando ovulamos es cuando ovulamos, pero pretender “ponernos” de cero a cien en dos minutos solo por el hecho de que “toca”... es complicado. El sexo necesita de excitación, y la excitación se alimenta del deseo, así que debemos cultivarlo.

Con independencia a cuándo sea mejor tener relaciones sexuales vamos a intentar mantener un nivel de deseo alto, de manera que dispararlo y llegar a la excitación sea un camino más corto. ¿Cómo? Pues para empezar, teniéndolo en mente, es decir... pensando en... verde.

Mandarnos mensajitos, fotos, susurrarnos cosas al oído al pasar el uno al lado del otro, tocarnos... por tocarnos, sin más intención, son algunas de las cosas que podemos hacer y que nos ayudarán a que estemos más “despiertos” sexualmente.

Si hoy “toca”, porque es “el día”, pues estupendo, pero no por eso hay que recoger la mesa, poner el lavavajillas, desnudarse cada uno de manera automática y hala… Se le puede poner un poco de imaginación y primor, ¿verdad? Esto nos lleva, además, al siguiente punto.

¿Y si volvemos a ser novios?

¿Te acuerdas de cómo era el sexo cuando erais novios? Antes de vivir juntos lo más probable es que quedárais para cenar, o para ir al cine, o para las dos cosas, y luego... Y estaba bien, ¿verdad?

Algo que puede hacer que la chispa siga ahí estupenda ella es mantener las citas de novios: favorecemos pasar tiempo juntos que no sea exclusivamente centrado en el tema embarazo, nos permite “flirtear”, cambiar de aires, excitarnos... y así uno llega al sexo con muchas ganas, ¿no te parece?

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Diviértete a solas

Como decía antes para mantener saludable nuestra sexualidad necesitamos excitarnos, desear... y cuando además estamos buscando el embarazo necesitamos que el sexo no se convierta en una obligación.

Para ayudarnos con estos dos objetivos está la masturbación. Sí, como lo oyes. ¿Por qué?

  • Porque hace que disfrutemos y cuanto más disfruta uno... más quiere disfrutar.
  • Porque la masturbación es sexo, y hace que nuestro deseo esté activo.
  • Porque mientras estamos masturbándonos estamos disfrutando de nuestra sexualidad pero desligada de la parte “procrear”, con lo cual ayudamos a que esa asociación no se cristalice.
  • Porque es divertido y sanísimo.

¿Preliminares? Sí, gracias

En realidad estoy bastante en contra de llamarlos “preliminares” porque no lo son, no son “el peaje que hay que pagar” para llegar al “sexo de verdad”: son sexo, con todas sus letras. Cuando buscamos el embarazo tendemos a ir directos a la penetración, dejando de lado todo lo que no sea coito (que es lo que “necesitamos” para lograr nuestro objetivo), y claro... el sexo y el placer se resienten.

No se me ocurre mejor motivo para pasar tiempo en pareja, así que dedicadle algo de tiempo y que no sea “pimpampum”. Tampoco es que cada encuentro tenga que ser una maratón de tres horas, ni tenemos ese tiempo ni quizá apetezca eso todos los días, pero por lo menos que no sea, como decía, ir directos al coito.

I+D en el dormitorio… y fuera de él

Sobre la idoneidad de determinadas posturas para concebir se han escrito ríos de tinta (y de caracteres) pero vamos a dejar de obsesionarnos: las investigaciones sugieren que no hay evidencia sobre su efectividad sobre el embarazo.

Así que no todo nuestro sexo tiene que ser a través de la postura del misionero: hay miles de opciones, unas más excitantes, otras más divertidas, otras que nos gustarán muchísimo y otras que menos… pero mientras probamos, nos entretenemos. ¿Cómo lo ves?

Y en cuanto a la ubicación... ¿de verdad solo podemos hacerlo en el dormitorio? Cambiar de escenario proporcionará variedad y nos ayudará a combatir la monotonía “de la búsqueda”. Piensa en qué rincones de tu casa te gustaría probar y díselo a tu pareja... seguro que le gusta la idea.

Si estáis buscando el embarazo, ánimo, suerte y... ¡a disfrutadlo mucho (guiño, guiño)!

Fotos: Pixabay.com

En Bebés y más: ¿Soñamos más durante el embarazo?

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