
¿Tiene un niño hospitalizado derecho a la información? ¿A partir de qué edad? ¿Cuándo puede un paciente decidir por sí mismo en un hospital acerca de su salud? Muchas de estas cuestiones se responden en la ley de autonomía del paciente, que define los derechos sanitarios de los niños (y de todas las personas) en este sentido.
El nombre completo de estas normas es Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Es una ley muy importante para los pacientes y el personal sanitario. La ley pretende definir los derechos de los pacientes y favorecer el derecho a decidir en cuestiones de salud (autonomía del paciente).
Los apartados principales que se trata en esta ley que fomenta la autonomía de los menores en cuestiones de salud, y que por tanto deberían ser conocidos en Pediatría y por los padres, son:









