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Los niños tienen derecho a estar acompañados cuando se les realiza una prueba PCR, también si esta es en el colegio

Los niños tienen derecho a estar acompañados cuando se les realiza una prueba PCR, también si esta es en el colegio
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Según la Guía de actuación para Centros Educativos del Ministerio de Sanidad, ante el positivo confirmado en SARS-CoV-2 de un profesor, trabajador o alumno, todos los contactos estrechos deberán ponerse en cuarentena, recomendándose la realización de una PCR para saber si están contagiados. En el caso de tratarse de un grupo de convivencia estable o grupo burbuja, esta situación afectaría a la clase entera.

Con el fin de agilizar el trámite y evitar el colapso de la Atención Primaria algunas Comunidades Autónomas han decidido realizar los test PCR a los alumnos en los colegios, una decisión que no ha gustado a muchas familias, que denuncian no poder acompañar a sus hijos mientras se les practica esta incómoda prueba.

Realizar PCR a los niños en los colegios con autorización de los padres

La vuelta al cole ha traído consigo un aumento de casos positivos en menores, con el consiguiente cierre de aulas y colegios, y confinamiento de miles de estudiantes. Ante esta situación, los profesionales sanitarios alertan del colapso de los centros de salud y una sobrecarga de trabajo, acrecentada por la continua realización de pruebas PCR a los niños.

Por ello, médicos y pediatras de Atención Primaria publicaron hace unos días un comunicado en el que pedían, entre otras medidas, la creación de unidades específicas de apoyo para la realización de PCR, con el fin de que esta tarea no recaiga en los médicos.

En este sentido, algunas Comunidades Autónomas como Cataluña, Baleares o Canarias han decidido realizar estos test a los niños en los colegios, previa autorización firmada de los padres o tutores. Esto está causando confusión y revuelo entre las familias, que se preguntan por un lado si es legal que los colegios realicen PCR a los niños sin la presencia de sus padres, y por otro qué consecuencias puede tener negarse a ello.

Desde la web de Legálitas, los abogados aclaran que se trata de un procedimiento legal siempre que el colegio informe con antelación a los padres y tenga su consentimiento. En caso de que estos se opongan a que se le realice la prueba a su hijo, podrían enfrentarse a sanciones administrativas.

A pesar de todo muchos padres están prefiriendo no autorizar la prueba si no pueden acompañar a sus hijos mientras se la hacen:

El derecho del niño a estar acompañado

Aunque lo cierto es que en muchos colegios se está permitiendo el acompañamiento del menor por parte de un familiar, -que previamente es informado de la hora en la que el profesional pasará por el centro a hacer la prueba a los alumnos-, por desgracia parece que no está siendo una norma generalizada en todos los coles.

No en vano, la conocida consultora de crianza consciente, Miriam Tirado, denunciaba hace unos días esta situación en sus redes sociales, y recibía respuesta de cientos de madres indignadas con lo que está sucediendo:

 

Pero no debemos olvidar que salvo excepciones que perjudiquen la atención asistencial o la salud del menor, los niños tienen derecho a estar acompañados de sus padres, tanto cuando están hospitalizados, como cuando deben ser sometidos a procedimientos o pruebas, como es el caso del test PCR.

También recordaba esta premisa la psicóloga Beatriz Cazurro en un vídeo difundido en su cuenta de Instagram: "Es un derecho de los niños que sus progenitores estén en este tipo de procedimientos, por lo que podéis decir que queréis estar presentes cuando vayan a hacerle la prueba".

 

¿En qué consiste una prueba PCR?

PCR en niños

Las pruebas PCR han pasado a formar parte de nuestro día a día en esta nueva realidad que estamos viviendo, pues a día de hoy se trata de la técnica de referencia y de elección para el diagnóstico de COVID-19, y puede realizarse tanto a adultos como a niños.

En estos meses han sido muchos los niños a los que se les ha realizado una PCR, aunque sin duda el inicio del colegio ha supuesto un importante incremento en la práctica de esta prueba entre menores. Por eso, queremos explicarte brevemente en qué consiste y cómo se realiza.

La PCR o prueba de detección de ácidos nucleicos (reacción en cadena de la polimerasa) detecta la presencia de ARN del virus (es decir, su material genético) en la muestra que se toma, de manera que puede detectar casos positivos en ese preciso momento, pero no si la persona ha pasado la enfermedad.

Aunque puede realizarse sobre diferentes tipos de muestra, habitualmente se hace de dos formas:

  • Mediante frotis orofaríngeo, introduciendo un hisopo de algodón por la boca, y frotando con firmeza la pared posterior de la garganta.
  • Mediante frotis nasofaríngeo, introduciendo un hisopo flexible en cada fosa nasal, y de forma paralela al paladar. El hisopo debe alcanzar una profundidad igual a la distancia desde las fosas nasales hasta la abertura externa de la oreja.

A continuación se introduce el hisopo en un tubo estéril y se conserva en nevera hasta su recogida y procesamiento en un laboratorio.

Según nos comentaba la pediatra Miryam Triana Junco, la prueba puede llegar a ser molesta y desagradable cuando la muestra es orofaríngea, pues el hisopo se introduce hasta el final de la garganta y se raspa por detrás de las anginas, pudiendo llegar a producir arcadas.

En el caso de frotis nasofaríngeo, al niño podría resultare incluso algo doloroso, ya que el bastoncillo debe llegar a la parte más posterior de las fosas nasales y rotar durante unos segundos para lograr obtener la mayor cantidad posible de tejido epitelial.

Cómo preparar al niño que debe someterse a una PCR

acompañamiento PCR
Ya sea en el colegio como en el ámbito sanitario, si tu hijo debe someterse a esta prueba es aconsejable que le expliques previamente en qué va a consistir, utilizando un lenguaje claro, transparente y adaptado a su nivel de entendimiento.

No es necesario entrar en muchos detalles a no ser que nos lo pida, pues según la edad que tenga el niño, la sobreinformación podría saturarle, confundirle o asustarle. En cualquier caso, no debemos terminar la conversación sin habernos asegurado previamente de que lo ha entendido bien y animarle a que nos plantee todas las dudas que puedan surgirle al respecto.

Al igual que recomendamos en cualquier otra situación similar, jamás se debe mentir al niño o restar importancia a sus preocupaciones o miedos. De este modo puede haber niños a los que les baste con una explicación sencilla, mientras que otros se muestran curiosos y desean saber más.

Una de las cuestiones que probablemente más preocupe al niño es saber si la prueba le dolerá. Tal y como mencionábamos más arriba, la pediatra consultada confiesa que el frotis nosofaríngeo puede ser bastante molesto e incluso doloroso, mientras que el orofaríngeo es mejor tolerado. Se recomienda no mentirle al niño sobre el dolor, aunque tampoco hemos de dramatizar ni asustarle. Un recurso que puede ayudarle a tranquilizarse y ganar confianza es recordar la valentía que mostró en otras ocasiones parecidas (por ejemplo, ante un análisis de sangre, una vacuna, una caída...).

No obstante, es completamente lógico que el niño llore o tenga miedo. Si esto ocurre, hemos de validar sus sentimientos, empatizar con él, abrazarle y preguntarle cómo podemos ayudar a que se sienta mejor. En muchos casos, simplemente con saber que papá o mamá van a estar a su lado, ayudará al niño a calmarse.

Y por último, recomendamos la importancia de prestar mucha atención a nuestros gestos y la forma en la que nos comunicamos, pues si estamos nerviosos, inseguros o angustiados es probable que nuestro hijo nos lo note y le afecte. Transmitirle confianza y seguridad es clave para que el peque afronte esta prueba (o cualquier otro procedimiento médico) de forma más serena y confiada.

Fotos | iStock

En Bebés y Más | Derechos del niño hospitalizado (y de sus padres)

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