Continuando con nuestro calendario de crecimiento del niño llegamos a la edad de 4 años. Si a los tres años los niños empezaban a adquirir nuevas responsabilidades y más autonomía, los cuatro deben servir para seguir afianzando lo adquirido y seguir aprendiendo a ser más independientes, más cooperativos y a conocer de manera más amplia el mundo que les rodea.
Hasta esta edad y por necesidad, los niños son egocéntricos. Desean que todo el mundo gire a su alrededor y de hecho precisan que así sea para crecer sintiéndose importantes y capaces de tener su propio lugar en la familia, en su casa y en su entorno en general.
Sin embargo, al llegar los tres y cuatro años, el niño va saliendo poco a poco de su espiral para conocer a otras personas, relacionarse con ellas, compartir juegos y empezar en definitiva a entender que forma parte de una sociedad en la que hay otras personas con sus deseos e inquietudes que pueden, a veces, entrar en conflicto con sus propios deseos e inquietudes.