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El humor prosocial: los niños ríen y hacen reír

El humor prosocial: los niños ríen y hacen reír
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El humor prosocial es aquel que se utiliza para el acercamiento a otras personas, y los niños empiezan a hacer uso de él cuando comienzan a dominar el lenguaje. Cada niño tiene su propio sentido del humor, en función de su edad, de su entorno, pero es alrededor de los tres o cuatro años cuando a hace su aparición el humor prosocial.

El humor se hace más activo y social, el niño quiere hacer reír, quiere ser protagonista del chiste, de la gracia, y acercarse con ello a sus familiares, amigos... Utiliza mucho los juegos de palabras, las deformaciones lingüísticas, las palabras largas y difíciles...

La conducta prosocial está formada por todas aquellas acciones que tratan de beneficiar a otras personas sin la anticipación de una recompensa externa. Esta conducta se produce como respuesta a motivaciones y estados emocionales positivos. Es decir, en el caso del humor el niño lo pondrá en práctica cuando se sienta bien.

Mediante las risas los niños comparten su alegría a través del absurdo, de lo inesperado, del contraste, de la exageración e incluso de las referencias escatológicas (son "mayores" y ya controlan el pipí y la caca, pueden reírse de ello).

Los niños se ríen juntos y de lo mismo, lo cual les une como integrantes del mismo "grupo". Para acercarse al otro también hace muecas, repite algo gracioso que se salió alguna vez de casualidad, repite chistes para él incomprensibles porque ha visto el efecto en los demás...

En definitiva, quiere "hacerse el gracioso", se siente libre con las risas y se siente protagonista, ante sus amiguitos y también ante los mayores. De ahí la función social del humor importante en esta etapa, y la importancia de que respondamos y participemos de su humor, un modo más de jugar y relacionarnos con ellos.

Entre bromas y risas se rompen las barreras entre las personas (también de los adultos, entonces el humor sigue siendo importante) y los niños superan sus vergüenzas, afrontan sus miedos, ganan confianza, se liberan y en definitiva se sienten mejor. Os lo proponíamos hace poco: hemos de reír más en familia.

Y es que la risa es saludable y nos hace más sociales, el humor es una manera más que los niños utilizan para relacionarse con los demás, y una buena oportunidad por nuestra parte para potenciar ese sentido del humor y compartirlo con ellos, divirtiéndonos juntos.

Foto | a4gpa en Flickr - CC En Bebés y más | La evolución de la risa, Altamente recomendable: sesiones de risoterapia con el bebé

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