
La leche y sus derivados son un grupo de alimentos ricos en calcio y proteínas. Son altamente alergénicos (en la primera infancia es el alimento que produce mayor número de reacciones adversas) y por ello se recomienda retrasarlos hasta los 12 meses.
Por otra parte tienen un alto contenido en proteínas (la leche de vaca tiene el triple que la leche materna) y al ser líquidos o semilíquidos (leche, yogures, batidos…) los niños llegan a ingerir más proteínas de las que pueden asimilar de una manera saludable.
A los 12 meses el sistema renal de un bebé está más maduro y tiene una capacidad mayor para gestionar las proteínas de la leche. A los 12 meses, además, su intestino es menos permeable y deja de absorber moléculas que antes, por un exceso de permeabilidad, eran asimiladas produciendo alergias.
Los niños que toman leche artificial ya están tomando proteínas de leche de vaca
Las fórmulas de inicio y de continuación (tipo 1 y tipo 2) son derivados de la leche de vaca que han sido tratados para disminuir la concentración de proteínas y modificar el tipo de proteína con el fin de poder ser asimiladas por los bebés.
Sin embargo, sus proteínas siguen siendo de leche de vaca, por lo que a nivel alergénico tienen el mismo riesgo que la leche de vaca sin modificar.
Es por esta razón que no se recomienda a aquellas madres que están dando el pecho y que empiezan a trabajar a las 16 semanas que les den a sus bebés leche artificial, sino que esperen un poquito a los cuatro meses y empiecen a ofrecer fruta y/o cereales y es por esta razón que no se recomienda la leche de continuación como solución líquida para preparar los cereales (ya que se pueden preparar con leche materna, con agua y con caldo de verduras si es que tiene más de 6 meses).
Un niño alimentado con leche materna no necesita tomar leche ni derivados mientras esté siendo amamantado, tenga 6 meses o tenga 2 años. Evidentemente, que no los necesite no significa que no los pueda tomar.
A un niño alimentado con leche de fórmula, ya sea con la tipo 1 o la tipo 2, debe ofrecérsele, a partir de los 6 meses, unos 500 ml de leche diarios.
Si añadimos otros lácteos (por ejemplo un yogur), estará tomando demasiadas proteínas y estaremos sobrecargando sus riñones sin necesidad.
Algunas madres reducen el consumo de leche (dando por ejemplo 375 ml de leche al día) para añadir los 125 ml de un yogur. Sigue habiendo un exceso de proteínas, ya que el yogur lleva 1/3 más de proteínas (unos 3,3 gramos por cada 100 ml.) que la leche tipo 2 (unos 2,1 g por cada 100 ml).
Lo ideal y recomendable es que el único alimento lácteo hasta el año sea la leche materna o la leche artificial.
Las proteínas de los yogures y de la leche sin modificar producen microhemorragias
Otra de las razones por las que se recomienda iniciar el consumo de lácteos no adaptados a partir de los 12 meses es que las proteínas de los yogures y de la leche de vaca sin modificar producen microhemorragias en el sistema digestivo de los bebés.
Si tenemos en cuenta que cerca del 30% de los niños tienen unos niveles bastante bajos de hierro y que el 70% restante suele tenerlo más bien bajo también, es totalmente contraproducente que un bebé sufra este tipo de hemorragias, ya que perdiendo sangre se incrementa la probabilidad de sufrir anemia.
En algunos países del norte de Europa se ofrece leche de vaca a los bebés a partir de los 9 meses. Parece ser que a esa edad ya no sufren las mencionadas microhemorragias, sin embargo es recomendable asegurarse y esperar a los 12 meses (momento en que además hay menor riesgo de reacción alergica).
¿Entera, semidesnatada o desnatada?

Aunque las grasas han sido demonizadas por la industria alimenticia son muy necesarias tanto para los adultos como para los bebés y niños, y sobretodo para ellos.
La leche entera (hablo sólo de leche pero me refiero también a los derivados) es una fuente importante de grasa y por ello es la que se recomienda durante los dos primeros años de vida.
No se recomiendan lácteos desnatados pues no contienen ácidos grasos esenciales, son deficientes en vitaminas y cargan demasiado a los riñones, pues tienen muchas proteínas para la poca energía que aportan. Se pueden empezar a tomar a los dos años, pero si pueden retrasarse hasta los cinco años mucho mejor.
La semidesnatada podría ser aceptable a partir de los 24 meses de edad. La OMS la acepta a partir de los 12 meses, pero sugiere continuar con la entera, por aportar más calorías.
Las leches “de crecimiento”
Las leches “de crecimiento”, a las que también se les llama tipo 3, para mostrar a los padres que siguiendo un orden lógico va tras la 1 y la 2, son poco necesarias, porque aportan diversos añadidos como vitaminas, minerales y ácidos grasos que pueden encontrarse fácilmente en una dieta infantil equilibrada.
Además, entrecomillo de crecimiento porque no hacen crecer más, aunque parece que la intención es que los padres creamos que sí.
No me extenderé demasiado con este tipo de leches, porque ya hemos hablado de ellas aquí.
Los yogures
Exactamente lo mismo que la leche, tienen más proteínas de las que un bebé necesita y pueden producir alergias y microhemorragias si se toman antes de los 12 meses.
El más adecuado, a partir de los 12 meses, es el natural, que no lleva aditivos extraños (de cuyo nombre no quiero acordarme) ni edulcorantes. Es mejor darlo tal cual, sin azúcar, para no acostumbrarles al sabor dulce y no añadirle capacidades cariogénicas al mismo. Sorprendentemente los niños suelen aceptar su sabor sin ningún añadido.
Las natillas, mousses, postres de chocolate, etc. no son yogures y por lo tanto son menos sanos que éstos (si os fijáis para hacer yogures caseros hay que hacer fermentar la leche y para hacer natillas caseras, no). Llevan un alto contenido en azúcares y actualmente están sustituyendo, tristemente, al yogur natural y al vaso de leche, más sanos.
Mi primer yogur
Mi primer yogur debería empezar a darse a partir de los 12 meses. Sé que se recomiendan a partir de los seis, pero no deja de ser un yogur normal y corriente con más vitaminas y más minerales (aunque según dicen contiene leche adaptada).
En unos días dedico una entrada a hablar de este tipo de yogures para explicar en profundidad por qué digo que hasta los 12 meses mejor no ofrecerlos.
El queso
El queso se puede empezar a ofrecer a partir de los 12 meses, como el resto de lácteos. Se recomienda empezar con queso fresco o tierno.
Los quesitos (tipo caserío) contienen grasas de muy baja calidad y no es recomendable comerlos más de una vez a la semana.
Lácteos líquidos
Actualmente están muy de moda los lácteos líquidos tipo “Danonino” y, como he dicho al inicio de la entrada, los niños están tomando, con tanto yogur líquido, postre lácteo, leche y yogures, un considerable exceso de proteínas (además de los excesos de carne que haya en la dieta).
La OCU analizó hace un par de años varias meriendas infantiles y entre ellas se hallaban 3 tipos de lácteos líquidos (Yoco Fresa de Nestlé, Danonino fresa y plátano y Dan’up fresa y plátano, ambas de Danone).
En el análisis se concluyó que tenían grasas de muy mala calidad y se recomendó que los niños lo tomaran, como mucho, una vez a la semana.
La leche condensada
Contiene azúcar añadida y una osmolaridad muy alta (alta concentración de solutos que sobrecargan a los riñones), por lo cual no es un alimento infantil adecuado.
Más información | Junta de Andalucía, AEPAP, OMS, Adivina cuánto te quiero, AESAN (pág. 9)
Fotos | Flickr (james.thompson), Flickr (//amy//)
En Bebés y más | La leche es la primera causa de alergia en los niños, Recomiendan lácteos desnatados para los niños



Yo limitaría totalmente el consumo de leche de vaca. Los estudios coinciden en que no es tan sana como hemos pensado siempre.
Es culpable de todos los casos de alergia, del asma y de numerosas patologías como la artritis y la artrosis. Además, provoca disfunciones biliares, hepáticas, intestinales y renales, por no hablar de algunos cánceres.
Es un hecho que los humanos somos los únicos que la consumimos desde la infancia hasta la madurez (en mi caso, la he sustituido por la soja). Ningún mamífero proporciona a sus crías otra leche que no sea la suya propia, y menos la de una vaca (con lo que sabemos del modo en que se explotan). Sí, contiene mucho calcio, pero desequilibrado como está por las hormonas de crecimiento y asimilación que son propios del animal que dona su leche - la vaca -, no aprovechamos.
Además, el exceso de ácido láctico que aumenta la acidez del Ph de la sangre. Para que esta circunstancia no sea peligrosa para el organismo, éste lo tiene que neutralizar sacrificando sales cálcicas presentes en nuestros huesos.
Definitivamente, ni leches de crecimiento, ni yogures de leche de vaca (aunque sean los líquidos enriquecidos), el queso muy restringido y la leche ajena, ni pensarlo.
Personalmente, daré el pecho hasta que sea posible y, en el momento del "destete", alimentación saludable y normal. Si otros animales lo hacen, adelante.
Y con las leches vegetales, ¿qué pasa? Luciafer, todo lo que dices es cierto, pero hay bebés que se autodestetan antes de los 12 meses, ¿qué hacer pues? ¿dejar de darles lácteos? Se ha hablado, fundamentalmente, de la leche de vaca, pero hay muchas más, como las vegetales, la de oveja o cabra. A mi hija le encanta el queso, así que se lo damos de cabra (fresco o tierno), toma yogures de soja y bebe leche de almendras, eso no quita que de tarde en tarde tome yogures de vaca o se tome una natilla. Además, la leche de vaca está presente en un sin fin de alimentos más...
El inicio del destete comienza con la introducción de los semisólidos, alrededor de los 6 meses, cuando el bebé alcanza la madurez neuromotora para sentarse sin apoyo, usar sus manos para explorar los alimentos y llevárselos a la boca. A medida que el bebé comienza a recibir su primera papilla, la proporción de alimentos diferentes a la leche materna aumenta poco a poco y la lactancia irá perdiendo gradualmente la importancia en el plano nutricional por lo que al final terminará de ser el fundamento de su dieta.
Suelen comenzar a darse en este momento alimentos de fácil digestión, como el puré de plátano y compotas de manzana procesadas, sólo unas pocas cucharaditas los primeros días. Si el bebé las tolera sin ningún tipo de trastorno digestivo, se van aumentando las cantidades hasta llegar a darle una taza.
Es importante agregar los diferentes alimentos nuevos de uno a uno y dárselos durante 3 días consecutivos para evaluar la aceptación y tolerancia. En el primer período del destete el niño debe ingerir alimentos semisólidos una sola vez al día, y completar la comida con leche materna. En el segundo período, cuando la tolerancia a los semisólidos es completa se agrega otra comida diaria con semisólidos.
Las leches de origen vegetal (soja, almendras) son perfectas para su consumo, mucho más recomendadas que la leche de vaca.
Evidentemente, no vamos a evitar que en un futuro se alimenten con leche de vaca, pero es mejor evitarla en lo posible. Yo soy consumidora de leche de soja y en un bar no se me ocurre ponerme exquisita...
Yo prefiero pensar que la introducción de la AC no tiene porque ser el principio del destete ni mucho menos. La LM es el alimento que necesita un bebé en su pri er año de vida y la AC sirve, como su nombre indica,para COMPLEMENTAR y no para sustituir a la LM. Lo de los semisolidos, o purés o solidos dependerá del ritmo de cada niño y de sus preferencias... Hay niños que con tres años están incorporados totalmente al comedor familiar y siguen tomando su teta. La introducción de la AC es bastante más relativa de lo que comentas, al menos debería serlo
En mi caso, continúo amamantando a mi hija de 12 meses de edad y pienso seguir todo el tiempo que quiera pues considero que es lo mejor para ella, así que estoy de acuerdo cuando dices: "Un niño alimentado con leche materna no necesita tomar leche ni derivados mientras esté siendo amamantado, tenga 6 meses o tenga 2 años. Evidentemente, que no los necesite no significa que no los pueda tomar." Es decir, no los necesita pero como ya los puede tomar, voy a ir haciéndole descubrir a mi peque toda la inmensa riqueza gastronómica que nos brindan las leches animales (oveja, cabra, y como no, vaca) y que ciertamente no poseen las "leches" vegetales. Es cierto que en muchas culturas no se suele beber leche una vez producido el destete, pero siempre se consume ésta de otra forma ( yogures, quesos, kéfir...), por ello no estoy de acuerdo cuando se intenta demonizar a la leche de vaca y culparla de multitud de problemas de salud, si tan mala fuera ya la humanidad la habría desterrado del consumo. Dejo aparte claro está, los problemas de alergias.
En cuanto a las bebidas vegetales (mal llamadas "leches"), yo no lo tengo tan claro, sí en cuanto a su sabor pues la mayoría son riquísimas pero gran cantidad de ellas llevan conservantes, edulcorantes, aromas,etc. Creo que como bebidas están bien para tomarse un vaso de vez en cuando pero siempre será más sano tomarse un puñado de nueces, almendras o lo que sea al natural.
Manureva tiene razón. Que no me quiten mi arroz con leche, mi leche frita, mis pasteles,....
Me encanta la leche! He bebido litros y litros y ... tal vez acabé así de mal?
Estoy con Manureva. Mi niña va a cumplir 1 año y sigue sobretodo alimentandose de LM ... La complementaria, pues es eso, un complemento al que se está acostumbrando poco a poco, según sus dientes y sus intestinos se van adaptando a los sólidos ... y la leche de vaca, pues le empezaré a dar a probar un poco los quesos, algún yogur...eso sí, si a ella le apetece :-)
Habeis oido hablar de la caseína?
Yo sobre el tema de leche sí, leche no, estoy en un punto de "ni tanto, ni tan calvo". En mi casa no nos imponemos la norma de "medio litro diario", pero tampoco está retirada de la dieta. Si un día se tercia un vaso de leche, pues nos lo tomamos, si hay que comer yogures o queso, pues se comen. Es cierto que hay estudios e indicios de que la leche no es tan buena como parece, sin embargo no acaba de demostrarse que sea tan mala como se cuenta. El cultivo de soja transgénica es bestial en EEUU y a veces me da la sensación que se desprestigia la leche de vaca para darle protagonismo y salida comercial a esa soja que tanto se produce actualmente.
Tengo una bebé de 7 meses .Cati, sigue tomando leche materna a demanda,para mí la lactancia materna es lo más importante en cuanto a alimentación,he tenido algunas dudas en preparar la papilla de cereales con la leche de continuación ,la verdad que a Cati la probó por primera vez y no le gustó nada,ahora trataré de prepararla con mi leche de manera que sea lo más natural .Yo no sé que porcentaje de intolerancias y alergias se pueden producir con las leches de continuación en bebés menores de 2 años . Además las calidades de las leches son diferentes me refiero a las de origen animal como oveja ,vaca y cabra se que esta última es la más parecida a la leche humana.
La leche es un alimento más en nuestra dieta. Es cierto que somos el único mamífero que toma leche después del destete, pero nuestra dieta es particular en otros muchos aspectos, de modo que no podemos fijarnos únicamente en esto.
Por supuesto que, sin ningún género de duda, la lactancia materna es la mejor opción de alimento lácteo durante los primeros años de vida, pero no podemos demonizar por ello la leche de vaca. Es un alimento que tomado en una proporción adecuada, proporciona unos nutrientes más que adecuados para nuestra dieta. Como todo, si se abusa, deja de ser saludable. El problema es que la industria alimenticia se ha encargado de hacer campañas publicitarias poniéndonos a la leche como el alimento estrella, y esto es completamente falso.
Respecto a las "leches vegetales", no nos engañemos, no son leches, son elaborados vegetales cuyo única similitud con la leche es el color. No conozco mucho el tema, pero ¿de verdad creen que aportar tantos flavonoides es completamente saludable?. No debemos olvidar que además de su efecto antioxidante entre otros efectos saludables, tienen un importante efecto estrogénico.
En definitiva, una dieta saludable, equilibrada, y conseguiremos los mejores efectos de todos los alimentos.