Alimentación complementaria: la leche y sus derivados

La leche y sus derivados son un grupo de alimentos ricos en calcio y proteínas. Son altamente alergénicos (en la primera infancia es el alimento que produce mayor número de reacciones adversas) y por ello se recomienda retrasarlos hasta los 12 meses.
Por otra parte tienen un alto contenido en proteínas (la leche de vaca tiene el triple que la leche materna) y al ser líquidos o semilíquidos (leche, yogures, batidos…) los niños llegan a ingerir más proteínas de las que pueden asimilar de una manera saludable.
A los 12 meses el sistema renal de un bebé está más maduro y tiene una capacidad mayor para gestionar las proteínas de la leche. A los 12 meses, además, su intestino es menos permeable y deja de absorber moléculas que antes, por un exceso de permeabilidad, eran asimiladas produciendo alergias.
Los niños que toman leche artificial ya están tomando proteínas de leche de vaca
Las fórmulas de inicio y de continuación (tipo 1 y tipo 2) son derivados de la leche de vaca que han sido tratados para disminuir la concentración de proteínas y modificar el tipo de proteína con el fin de poder ser asimiladas por los bebés.











