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Guía práctica para pasar desapercibidos en la playa siendo padres primerizos (I)

Guía práctica para pasar desapercibidos en la playa siendo padres primerizos (I)
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Ser padres primerizos, o novatos, no es algo malo ni bueno, es una condición que se adquiere cuando eres padre o madre por primera vez y que se deja atrás con el paso del tiempo. La mayoría de padres primerizos hacen cosas parecidas, motivadas siempre por el desconocimiento, por la preocupación y por la inexperiencia y, siguiendo esas cosas comunes, pueden ser detectados fácilmente en la playa.

Lo más probable es que no os preocupe demasiado el que alguien pueda veros como unos padres primerizos (mejor), si es así, podéis leer esta guía como una serie de recomendaciones o consejos que podéis seguir o no. Si en cambio sois de los que tenéis claro que, en España, la mayoría de frases que se dicen en verano y en la playa empiezan por un “Mira a esos…”, “Mira a esa…” o “Mira a ese…” y no queréis ser centro de las miradas de nadie, quizás queráis leer esta guía práctica para tratar de pasar desapercibidos en la playa siendo padres primerizos. Es difícil conseguirlo, porque un ninja no se hace en dos días, pero vamos a intentarlo: nada es imposible.

Dejad el cochecito en casa

El primer consejo es uno de los más claros: el cochecito es como la bandera que dice “Aquí estamos, somos primerizos”. Lo peor, además, no es el cochecito en sí, sino que a la bandera le precede una huella en la arena tan clara que enseguida os verán. Uno llega a la entrada de la playa y a partir de ahí salen varias huellas de cochecitos que te llevan a sus dueños, padres novatos que se sienten más seguros con su centro de operaciones (cochecito) al lado.

Se lleva mal por la arena y tienes que tirar de él hasta la orilla, se llena de arena y luego no hace gracia ver arena en los engranajes y juntas, el niño puede cocerse literalmente si pretendes que duerma dentro (si es capazo o tipo maxi cosi ya puede casi olvidarse de la brisa marina) y la mayoría de cosas que has metido dentro no las necesitas, así que no hace falta el cochecito, tratad de vivir sin él.

Aligerad el equipaje

Cuantas más cosas llevéis a la playa, más daréis el cante. Tenéis que pensar en qué es imprescindible para ir a la playa y en qué no lo es. El problema es que al principio todo te parece importante porque es difícil prever qué vas a necesitar.

Una vez eliminado el cochecito no podréis llevar tantas cosas encima, así que olvidad la cuna de viaje (doy fe que hay quien se la lleva), olvidad la tiendecita para que esté dentro el bebé (hasta los 35 años no se va a ir de casa, así que no vale la pena hacerle creer que puede disfrutar de una casa propia), olvidad los juguetes varios de playa, que aún es pequeño para hacer nada con la arena que no sea cogerla y llevársela a la boca y olvidad eso de llevar varias mudas.

Es suficiente con una toalla para la arena, una sombrilla, crema (también puede sobrar) y algún pañal y toallitas. Si lleváis cosas para hacer algo que bien podríais hacer después seréis unos de esos “mira a esos”.

Ahora, a bote pronto, recuerdo a unos que, además de cochecito, tiendecita para el bebé, cubito de playa, pala, regadora y rastrillo y bebé que sólo sabía sentarse (muchos castillos no iba a construir) se llevaron el aspirador de mocos, ese en el que aspiras por una punta para que el moco quede en el pequeño depósito que se aplica en la nariz. Después de bañarlo, como si fuera de máxima urgencia, dedicaron unos minutos a sorber y sorber.

El “encremado” constante del bebé

Como he dicho más arriba, la crema puede hasta sobrar. Si tenéis un bebé de menos de seis meses, lo más recomendable es no usar cremas, porque son muy pequeños. Sin embargo, uno que ya tiene tres hijos y no tiene tiempo de tener tantos miramientos (yo) no hace demasiado caso y le pone a su bebé una de esas cremas infantiles que, hasta la fecha, no ha provocado irritación alguna (ante la duda, buscad las que tengan factor físico, que llevan menos química).

El caso es que, si vais a estar sólo un ratito en la playa y debajo de la sombrilla, podéis pasar sin poner crema al bebé perfectamente. Si en cambio sí lo vais a sacar de la sombra para bañarlo un poco y rondar la zona, se puede poner crema antes de ir a la playa (ya sabéis, media hora antes de llegar) y listos. Con eso tenéis para un par de horas tranquilamente. Si no vais a estar más rato, no hace falta que pongáis más crema. Si vais a estar más rato, pues volvéis a poner un poco y ya está.

Ponerle crema a vuestro hijo varias veces mientras estáis ahí será demasiado y demostrará a los demás que estáis tan preocupados que tomáis precauciones de más, o sea, os pillarán. Sabrán que sois padres primerizos porque estaréis actuando como ellos.

No estáis obligados a bañaros

Guía para padres primerizos en la playa 2

Cuando erais pareja os bañabais los dos juntos y era divertido, hasta sensual cuando os ibais allí donde los niños ya no llegan, pero ahora no os podéis bañar los dos a la vez, así que tenéis que hacerlo por turnos. Digo por turnos porque parece que ir a la playa y no bañarte es como ir al cine e irte a media película. Sin embargo no es así, no estáis obligados a bañaros y así no tendréis que mostrar al mundo vuestra nueva manera de gestionar el baño.

Lo habitual en los padres primerizos es que primero se bañe uno, salga, se seque, coja al niño y luego se bañe el otro. Si hace calor y el baño se debe a un refrescamiento rápido, no hay problema. Te metes en el agua, te refrescas un poco y sales. El problema y el cante mayor aparece cuando te metes en el agua esperando disfrutar del baño como cuando te metías acompañado. Llegas al agua y no sabes qué hacer.

No puedes hablar con nadie (y si hablas con alguien puedes parecer raro, raro), si entras con una pelotita a ver a quién se la lanzas, olvídate de la pala (es absurdo llevar palas y además son exceso de equipaje), piensas en ponerte a nadar, pero tampoco le ves demasiado sentido, así que lo único que haces es permanecer en remojo mirando al resto de tu familia y saludando, como si te lo estuvieras pasando pipa. Cuando te das cuenta de que es ridículo seguir en el agua sales contento porque has cumplido y te secas invitando a tu pareja a bañarse también (para que disfrute a más no poder de un baño en soledad).

Ya digo, no hace falta si no apetece, se acabó bañarte para divertirte, como mucho un remojo refrescante y fuera, que no te vean perdido en el agua sin saber qué hacer, porque la cara de despistado no deja lugar a dudas: primerizo, primerizo (se dice dos veces para remarcar).

Algunas fotos sí, cientos no

“Mira cariño, hazle una foto que tiene un poco de arena en la mano”, “Corre, coge la cámara que le voy a meter un pie en el agua”, “¿Le has cogido sonriendo con la gorra nueva?”, y así hasta que se acaba la batería de la cámara.

Recordad que queréis pasar desapercibidos, así que lo ideal es hacer unas cuantas fotos representativas del momento. No hace falta fotografiar cada mueca o cada grano de arena que va a parar a la piel de vuestro pequeño, porque si lo hacéis así os pillarán fijo.

Todo el mundo sabe que con el primer hijo se fotografía todo, absolutamente todo, como si no hubiera un mañana, como si nos fueran a robar al niño y se acabara el tiempo para fotografiarle o como si no fuéramos capaces de recordar nada y todo fuera importante y que con los hijos que vienen después la cámara se utiliza mucho menos (y la utilizas cuando te acuerdas de cargar la batería, que es menos a menudo de lo necesario).

En resumen, muchas fotos: “Estos son primerizos”. Pocas fotos: “El bebé es pequeño y no veo hermanos, pero no parecen primerizos… seguiremos observando, porque tengo un consejo magnífico que dar hoy y de aquí no me voy hasta que lo suelte”.

En un rato seguimos

Sé que dejo la guía a medias, pero no quiero que recibáis demasiada información de golpe, así que he decidido dejar unas horas para que podáis digerir estas palabras, antes de seguir. Estad atentos, porque esta tarde finalizamos la guía con más consejos (aquí podéis leer la segunda parte). Hasta luego, mis padres ninja, maestros del camuflaje.

Fotos | kylewest, jerrroen en Flickr
En Bebés y más | ¡Vamos a la playa! Ummm… ¿vamos a la playa con un bebé?, ¿A qué edad es conveniente empezar a llevar a un niño a la playa?, A la playa con un bebé… sobreviviré

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